TURISMO

En la tierra de The Beatles

El documental The Beatles, Eight Days a Week repasa la vida y obra del mítico conjunto que surgió en Liverpool. Allí vivieron y compusieron canciones inolvidables, una excusa para acercarse hasta esta urbe del noroeste de Inglaterra.
domingo, 2 de octubre de 2016 · 00:00
Joaquín Méndez Rosa

La ciudad inglesa de Liverpool, a unos 225 kilómetros al noroeste de Londres,  se convirtió en Capital Europea de la Cultura en 2008. "La gente de Liverpool definió nuestra campaña, ellos tomaron parte en la cultura como en ninguna otra ciudad y le dieron vida”, decía   satisfecho  el entonces alcalde de la ciudad, Mike Storey, pero antes, en 2004,  ya había sido  considerada  Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco, en reconocimiento al pasado portuario de la urbe y su relevancia en la época colonial.

Sus barrios más bellos y relevantes son los que están ubicados  en el paseo marítimo (Waterfront) y aquellos distritos económicos y culturales, como los  almacenes portuarios, el Pier Head o los muelles históricos.

Además Liverpool tiene fama mundial por ser la cuna de cuatro músicos que entraron en la historia: John, Paul, George y Ringo, conocidos como The Beatles, por lo que también es reconocida mundialmente como la Capital Mundial del Pop.

En ella nacieron y crecieron estos artistas y todavía se percibe en el ambiente su espíritu. Raro será que el visitante  entre en alguno de los numerosos pubs que existen por sus calles y que no suene algo de su música.  De hecho las casas de los cuatro aún permanecen y algunas se pueden visitar. 

LAS MORADAS DE JOHN Y PAUL

La casa conocida por Mendips (251 de Menlove Avenue) es el domicilio de infancia de John Lennon y en el que convivió con su tía Mimi. Abrió al público en 2003 y es  una donación de Yoko Ono al Patrimonio Nacional Británico. Visitarla permite a sus fans echar un vistazo por el nido creador que albergó sus primeras genialidades.

La curiosidad también radica en que allí residió hasta los 23 años y, como su tía no le permitía tocar la guitarra en el interior de la casa, el genio de la música utilizaba el porche para ejercitarse, componer e inspirarse. En ese lugar se le unía en muchas ocasiones Paul McCartney, según informan desde la Oficina de Turismo Británico.

Otro domicilio que está abierto al público es el 20 de Forthlin Road, en el barrio de Allerton,  antigua casa de los McCartney, donde pasó su adolescencia y sus primeros años como adulto el compositor y donde también ensayaba con Lennon. Muchos son los recuerdos e inspiraciones de sus famosos temas que descubren los fans que la visitan.

Por su parte la casa de George Harrison está ubicada en la zona industrial de Speke, en Arnold Grove 12, que se puede ver desde el exterior; y la de Richard Starkey, más conocido como Ringo Starr,  es  una pequeña casa de ladrillo rojo en el 9 de Madryn Street, aunque luego se trasladó al barrio de The Dingle, concretamente al 10 de Admiral Grove, una casita de dos plantas que también se ve desde fuera.

EL CAVERN CLUB

Si seguimos los pasos del cuarteto más famoso del mundo tenemos que visitar  Mathew Street, en pleno centro de la ciudad, en cuyo número 10 se encuentra el mítico  Cavern Club, el lugar donde se estrenó el grupo. 

El nombre fue adoptado del club Le Caveau de París y abrió en enero de 1957. Está ubicado en el sótano de un edificio victoriano y en él debutaron, en 1961, The Beatles, donde su música comenzó a popularizarse, primero por la ciudad y pronto por todo el mundo. Allí les ofrecieron su primer gran contrato y realizaron 275 actuaciones hasta 1963. Se marcharon cuando  les quedó  pequeño el local. 

El Cavern Club fue clausurado en marzo de 1973 pero, 11 años más tarde, fue adquirido por el jugador de fútbol del Liverpool F.C.  Tommy Smith, quien lo reconstruyó, utilizando materiales del original y hoy ocupa casi las tres cuartas partes de lo que fue en origen, con un diseño muy similar. Pero tampoco pudo sobrevivir y cerró en 1989.

Finalmente en 1991 dos amigos, el profesor  Bill Heckle y el taxista de Liverpool Dave Jones, lo volvieron a reabrir en una doble actividad: como centro turístico y lugar de culto, a la vez que como centro  para grupos musicales variados. Precisamente uno de los que promocionó las nuevas actividades del local fue Paul McCartney, quien en 1999 volvió allí para presentar su  disco  Run Devil Run.

Un poco más lejos, en el Cavern Pub se exponen instrumentos musicales que pertenecieron a los Beatles, como una guitarra donada y firmada por Paul McCartney. En su entrada, una escultura de bronce de John Lennon recuerda  la cubierta de su álbum Rock’n’Roll, aparecido en 1975. 

Otros lugares para seguir el rastro de The Beatles en Liverpool son la  Mathew Street Gallery, en el primer piso de la Beatles Shop, que está en Mathew Street 31, donde se exponen y venden   dibujos firmados por John Lennon (o de Yoko); el Jacaranda Club, uno de los lugares frecuentados por los músicos, que es un bar de moda y en el que se puede ver los murales realizados en la época; y el Casbah Coffee Club, definido por Paul McCartney como "el club personal del grupo”. 

UNA GRAN CIUDAD

Pero Liverpool es una grande y bella ciudad en la que también destacan otros monumentos y edificios que los chicos del conjunto también veían y apreciaban en sus paseos por la gran urbe. 

El corazón de Liverpool late sobre el Albert Dock, donde se encuentra The Beatles Story, el museo dedicado a la historia de The Beatles y en el que destaca el piano sobre el que John Lennon compuso uno de sus icónicos temas: "Imagine”. También encontrará  un submarino amarillo y la primera guitarra de George Harrison. 

Una recomendación que ofrecen desde Turismo Británico es ver la ciudad en el Magical Mystery Tour, que conduce al visitante hasta los lugares emblemáticos que hemos mencionado a bordo de un autobús muy colorista y con guía incluido.

Pero, sin duda, la vista más bella de Liverpool se aprecia desde el mar a bordo de uno de los ferris que atraviesan la desembocadura del río Mersey y desde donde se pueden contemplar sus edificios más emblemáticos, algunos de la época victoriana. 

También son significativas sus dos catedrales: la Catedral de Liverpool de estilo neogótico y la Metropolitana,  de factura moderna con su impresionante diseño interior en forma de rotonda.

Tampoco hay que perderse de visita a la ciudad, totalmente restaurado, los barrios históricos, como el mencionado de Albert Dock sobre el paseo marítimo, así como nutrirse de su gran oferta cultural.

En ese aspecto destaca el Merseyside Museum, que cuenta el pasado de la ciudad, y no debe dejar de ver la Walker Art Gallery, con  colecciones clásicas. La Tate Liverpool es un centro pleno de arte contemporáneo de vanguardia.

Si es amante del teatro clásico vea una función en el Liverpool Playhouse, y si es amante del teatro de vanguardia no deje de visitar el  Everyman, así como el Empire, el gran teatro de la ciudad dedicado al ballet, ópera y comedias musicales.

Para finalizar, si es un amante del deporte del fútbol, no deje de visitar el Liverpool Football Club Museum and Tour, donde le guiarán por el estadio del mítico club, el legendario Anfield, y por sus diversas salas, donde tendrá oportunidad de ver los recovecos de un equipo que se fundó en 1892 y los trofeos, entre los que destacan las cinco Copas de Europa que ha conseguido.

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

69
1

Otras Noticias