Ad Libitum

Autolesionarse

domingo, 23 de octubre de 2016 · 00:00

Guery Zabala Gumucio

 

Las autolesiones son  aquellas conductas que implican causarse daño a uno mismo y es una situación que impacta mucho al entorno; los familiares más cercanos  suelen reaccionar con espanto y miedo. Voy a intentar explicar por qué se produce este desorden y qué se puede hacer en estos casos.

Antes que nada, debemos tener en cuenta que si bien las autolesiones implican  una conducta parasuicida, no se trata de una intención suicida en sí. El suicidio suele intentar acabar con el sufrimiento, acabar con la vida (suelen preferir métodos indoloros o no violentos), mientras que la autolesión provoca dolor. 

La autolesión es una forma de castigo o de distracción (tienen una función diferente a la suicida, lo cual no implica que no estén asociadas a ella). Por lo general podemos describir los siguientes motivos:

Para castigarse: una baja autoestima, sentimientos de culpabilidad, de no ser merecedor de algo, de ser responsable por algo negativo, pueden llevarlos  a pensar que son "malos” y que merecen un castigo. Muchas veces representan sentimientos de odio o rechazo o disgusto hacia uno mismo.

Para evadir un malestar emocional: el  malestar físico (dolor) tiene prioridad sobre cualquier otra sensación, detiene todo camino del pensamiento. Cuando sentimos dolor no pensamos en nada más, y esto es lo que busca alguien en estos casos, como  una forma de controlar las emociones, como una válvula que libera esa tensión emocional.

Como conducta para-suicida, tanteo del terreno: muchos suicidas habían previamente llevado a cabo tentativas. A veces es para ver si son capaces, para saber qué van a sentir en el momento. A veces   no están seguros y en el momento frenan la conducta antes de que sea letal. 

Para asumir un control sobre situaciones que sobrepasan a la persona: pueden influir sentimientos, o una necesidad de control, aun cuando uno no puede controlar a los demás, o lo que le rodea, sí puede controlar su propio cuerpo. Esta necesidad de sentir control sobre uno mismo puede asociarse a otros factores que hemos comentado e influir en la conducta autolesiva.

Por sentimientos de vacío crónico: cuando uno lleva mal mucho tiempo   puede acabar "embotado”, es decir, que no siente nada, ni bueno ni malo. Muchas veces estos sentimientos de vacío pueden ser muy frustrantes y llevar a la persona a la  autolesión.

¿Qué hacer frente a las autolesiones?

Lo primero es buscar ayuda de un profesional y acudir a  un médico  si las heridas, son profundas o están infectadas. Las autolesiones son un problema serio que requiere ayuda profesional. Es probable que la persona no lo haya contado por vergüenza, culpa o miedo a lo que pensarán los demás. 

Debemos mostrarnos comprensivos y dejar que nos pueda hablar de su problema. Si lo ha estado ocultando, está claro que no era para llamar la atención. 

 Debemos saber que el hablar de ello no va a empeorar el caso, sino que  le va a permitir al afectado utilizar una vía de expresión o liberación diferente a la habitual (las lesiones). Debemos tranquilizarlo sobre sus miedos (suelen temer que los demás piensen que está loco o que es peligroso). 

Las personas que se autolesionan no suponen un peligro para los demás, no son agresivos (por regla general).  

En cualquier caso, la terapia psicológica debe ser obligatoria, es imprescindible. Desde ella se abordarán técnicas conductuales y cognitivas que modificarán la conducta y los pensamientos asociados a este desorden, y nos permitirán entender los motivos.

Si tú o alguien que conoces se autolesiona aquí hay algunas estrategias que pueden servir en el momento de necesidad. Algunas permitirán canalizar la ira y otras llevarán a sentir la sensación de una lesión sin llevarla a cabo realmente.

Pintar con un bolígrafo rojo la piel en lugar de cortarla.

Cubre con vendajes el lugar donde te gustaría cortarte.

Crea una herida con maquillaje.

 Haz ejercicio físico.

Hablar con un amigo (no necesariamente de la autolesión).

Pintar o hacer algo artístico que represente  sentimientos en ese momento.

Pinchar globos.

Construye muñecos de plastilina para maltratarlos, o destroza un peluche o muñeca.

Masajear en lugar de lesionar la zona.

Píntate las uñas.

Disfrázate, juega a un videojuego, aprende palabrotas en otro idioma…

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos https://www.paginasiete.bo/contacto/

60
1

Otras Noticias