Ad Libitum

La disfunción eréctil, de la A la Z

domingo, 19 de junio de 2016 · 00:00

Guery Zabala Gumucio

Un  hombre me consultó que en una  nueva relación de pareja   comenzó a sufrir una disfunción eréctil, una situación que  en algún momento puede llegar a poner en duda la masculinidad. 


La disfunción eréctil es la incapacidad  persistente de conseguir y mantener una erección suficiente para permitir un rendimiento sexual satisfactorio. Aunque  es un trastorno benigno, afecta a la salud física y psicosocial y tiene una repercusión importante en la calidad de vida.
 
A los hombres nos hacen creer que siempre debemos estar listos para tener relaciones sexuales y que la virilidad y masculinidad están en función del rendimiento sexual coital; lo contrario  produce malestar, temor e inseguridad.  
Cuando se llega a la madurez, no se debe pensar que las relaciones sexuales son  iguales a las que se sostenían en la juventud o en etapa adulta temprana, debido a que existe una variación en la frecuencia, facilidad de conseguir una erección, periodo de excitación, lo que no  se debería relacionar o asociar con un peor desempeño, sino que  debe permitirnos reconocer que la sexualidad no se basa fundamentalmente en una optimización de la cantidad, sino en la calidad. 
 
La disfunción eréctil no se considera parte normal del proceso de envejecimiento. No obstante, es concomitante con algunos cambios fisiológicos y psíquicos propios de la senectud. Existen tres aspectos que pueden ocasionar la disfunción eréctil: la incapacidad para iniciar la erección (causa psicógena, endocrina, o neurógena); una insuficiencia de llenado (arteriógena); y la incapacidad para almacenar un volumen de sangre suficiente en la red lagunar. 
 
Estas causas no son excluyentes entre sí, y en muchos pacientes existen múltiples factores que contribuyen a la aparición de este trastorno. Por ejemplo, la disminución de la presión de llenado puede conducir de forma secundaria a un escape venoso. El factor psicógeno, a menudo, coexiste con otros factores  y siempre se debe tener presente. 
 
La diabetes, la aterosclerosis y las causas relacionadas con fármacos  pueden causar disfunción eréctil en los varones de edad avanzada
 
Se puede  identificar dos tipos de disfunción eréctil: la primaria, que puede presentarse  desde la pubertad y generalmente se debe a anomalías vasculares congénitas. Y la secundaria,  que  aparece luego de un periodo de actividad sexual y función eréctil normal.
 
Cuando un paciente asiste a la consulta,   se debe incluir en la evaluación una exposición de las expectativas y necesidades e incluir también  las de su pareja. Deben revisarse los conocimientos   acerca de este trastorno y los resultados de las pruebas diagnósticas y presentar una selección racional de opciones terapéuticas. La educación del paciente,  y de su pareja, forma parte esencial del tratamiento contra este padecimiento.
 
Todos los pacientes deben recibir tratamiento psicológico, independientemente de la causa de la disfunción, pues la terapia sexual no debe limitarse al tratamiento de la disfunción eréctil sino también a tratar de mejorar la comunicación y la confianza de la pareja. 
 
El psicoterapeuta debe conocer la actitud de la pareja ante su sexualidad, sus expectativas,  y tratar de minimizar los efectos de la ansiedad durante el desempeño. 
 
Los ritmos sexuales varían a lo largo de nuestra vida, pero el afecto que se tiene con tu pareja puede ser algo que dé tranquilidad, confianza y esta disfunción se controle, ya que no existirá la presión de  tener que rendir sexualmente, sino a experimentar un momento placentero. 
 
Si es muy estresante esta situación, de debe acudir   a un especialista que  puede recetar medicamentos de acuerdo  con los  requerimientos.
 
La automedicación es peligrosa porque puede  generar  más ansiedad. Es recomendable evitar el coito por un periodo limitado y favorecer una atmósfera libre de tensión y miedo y promover el desarrollo de prácticas sexuales no coitales hasta que la disfunción eréctil se haya superado.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos https://www.paginasiete.bo/contacto/

60
2

Comentarios

Otras Noticias