Productos lácteos... sin leche en una Rusia bajo embargo

Los lácteos fabricados sin leche o las salchichas sin carne preocupan tanto al gobierno como a los consumidores privados.
domingo, 17 de julio de 2016 · 00:00
AFP Moscú

La  cuajada desaparece lentamente en la cuchara, envuelta en un humo gris. La composición de algunos productos lácteos en Rusia, que impuso un embargo a alimentos europeos, sorprende a propios y extraños. La página de información digital Fontanka.ru difundió en junio una grabación realizada en San Petersburgo que ha levantado ampollas en la sociedad. 

Tras realizar análisis los autores han llegado a una conclusión: algunos productos lácteos a la venta no contienen leche "y sólo sirven para llenar las lámparas de queroseno”. "Hemos decidido demostrar que es un problema generalizado”, explica la periodista de Fontanka.ru Venera Galeyeva.

"El problema no es un productor en particular, globalmente es que en Rusia escasea la leche”, añade. Y se usan sucedáneos, como el aceite de palma. Los lácteos fabricados sin leche o las salchichas sin carne preocupan tanto al gobierno como a los consumidores rusos, privados de productos occidentales importados desde la instauración en agosto de 2014 de un embargo sobre algunos alimentos. 

La medida se decidió en respuesta a las sanciones económicas occidentales contra Moscú por la crisis en Ucrania. 

El presidente ruso Vladimir Putin prolongó el embargo hasta finales de 2017. Rusia aduce que este embargo permite desarrollar su sector agrícola y su industria agroalimentaria. El primer ministro Dimitri Medvedev explicó que la prolongación por año y medio se debe a la voluntad de "crear condiciones confortables y previsibles para los agricultores rusos”. 

El cierre del mercado ruso al brie y al parmesano europeos ha favorecido el desarrollo de una industria lechera nacional, pero la producción de leche no ha aumentado. Y algunos productores inducen a error al consumidor. 

"Hay un déficit de leche en Rusia”, confirma Vadim Semikin, del instituto de estudios del mercado agrícola, que calcula que faltaron unos ocho millones de toneladas en 2015. Al mismo tiempo, la importación de aceite de palma se incrementó un 25% en 2015, y los productores lo usan para sustituir la leche, afirma. 

  Ante el alcance del problema, la agencia sanitaria rusa Rosselkhoznadzor ha empezado a publicar una lista de los "productores honrados” que usan leche y nata para la fabricación de sus productos. 

Los otros utilizan todo tipo de sucedáneos, desde agua a "almidón, tiza, jabón, sosa o incluso cal” para diluir y conservar la leche, acusó la semana pasada Rosselkhoznadzor. "Varios productores nacionales se aprovechan de que el mercado no es competitivo y no parecen tener prisa en fabricar productos de calidad”, afirma Irina Tikhmianova, portavoz de Roskontrol, una oenegé de protección de los consumidores. 

El 60% de los 46 lácteos rusos analizados por esta oenegé contenía sucedáneos. En el caso de la carne el porcentaje es aún mayor.

 


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