ESPIRITUALIDAD PARA NIÑOS: reglas para el juego de la vida

Disciplina espiritual para ti

domingo, 24 de julio de 2016 · 00:00
"Nuestra reacción, no el obstáculo, es el verdadero enemigo”.  Rav Berg.

La semana pasada  empezamos a explorar un nuevo enfoque para entrenar a nuestros hijos con disciplina espiritual en el juego de la vida. Como padres, nosotros guiamos, protegemos y tratamos de solucionar cualquier situación.

El resultado frecuente: ¡Nuestra reacción empeoró las cosas!

¿Cómo podemos asegurar que nuestras reacciones, nuestras acciones, nuestras palabras y nuestra energía nos están haciendo avanzar a nosotros y a nuestros hijos hacia adelante y no creando más tensión, conflicto y frustración?

La respuesta irónica: ¡Se necesita disciplina!

Sí, necesitamos disciplina también. Nuestras emociones desempeñan naturalmente un papel importante en nuestra reacción a cualquier situación. Pero más a menudo, nuestras emociones nos bloquean para ver el cuadro completo. ¡Es nuestro propio oponente en nuestro propio juego de la vida! Nosotros juzgamos, culpamos, menospreciamos, y damos más poder a la negatividad.

Si queremos evitar esta trampa, la disciplina que necesitamos practicar sólo toma un momento. Antes de reaccionar, para y toma un minuto para reagrupar y volver a evaluar. En ese espacio centrado en tu interior, pide ser guiado y recuerda que tu reacción puede o bien añadir aceite al fuego o apagar el fuego.

Disciplinar a nuestros hijos de una manera positiva y eficaz requiere nuestra propia disciplina.

Controlar mis propios sentimientos reactivos ayudará a mis hijos a controlar los suyos. He encontrado que en muchos casos con mis cinco hijos, evitar una reacción fue mucho más eficaz que ceder a ella.

Con referencia de nuevo al post de la semana pasada, hay una tendencia a abusar de las palabras negativas en nuestra relación con nuestros hijos. Ten cuidado con las predicaciones, humillaciones y declaraciones absolutas como: "¡Nunca limpias tu habitación!”. "¡Siempre tan egoísta!”. O,  "¿qué te pasa?”.

Nuestra reacción puede hacer un mundo de diferencia en hacer que nuestros hijos se sientan o bien fortalecidos o desanimados. Hacer frente al reto con un tono cariñoso, respetuoso y de confianza creará una cadena de reacciones mucho más positiva.

Queremos ser la persona a la que nuestros hijos recurren cuando echen a perder algo o cometan un error. Eso depende de nuestra capacidad de no sobrerreaccionar y estar en control de nosotros mismos cuando escuchamos su historia. Podemos ser la roca cuando se sienten perdidos en su propia tormenta emocional.
 
Podemos ser la calma, el salvavidas mientras los sacamos del agua que brota.

Al crecer y descifrar la vida en el mundo de hoy, nuestros hijos requieren padres equilibrados y reconfortantes que los ayuden a sentirse seguros y apoyados.

Espiritualidad para Niños es una organización educativa sin fines de lucro fundada en 2001 que desarrolla un programa gratuito en línea basado en principios espirituales universales.

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