Kelly y el motocross un amor extremo

Kelly Scholz le ha cambiado la cara al motocross; además de imprimirle belleza, tenacidad y alegría, su entrega por mejorar cada día y su interés por ayudar a las nuevas deportistas hacen de esta valiente deportista un ejemplo para los jóvenes.
domingo, 24 de julio de 2016 · 00:00
Fernando Chávez Virreira / La Paz

Kelly Scholz respira motocross, vive motocross y come motocross. Fanática desde niña de las motos, esta deportista no sólo es una pionera en las competencias femeninas, sino la fundadora de la categoría damas de este deporte, desde siempre hegemónico del sexo masculino.

Como todas las pasiones, ésta nació en su hogar. Su padre fue presidente de la Federación Boliviana de Motocross y sus hermanos también corrían. Hoy, su hija de 17 años, Nicole, también es una destacada deportista de las dos ruedas y, por si fuera poco, su esposo, Carlos del Carpio, también se dedica desde joven a esta actividad.

 
Cuando era muy joven Kelly  conoció a Wálter Nosiglia, un referente y la más grande figura del motociclismo en el país. "Él le dijo a mi esposo ‘cómprale una moto porque la tuya no te la devuelve más’. Wálter nos ayudó y fue el que me regaló mi primer traje de motocross, que lo tengo guardado como oro”, cuenta.

En el circuito de Huancarani, muy cerca de Achocalla, Kelly dialoga con Miradas. Tras llegar al lugar, con su completo traje de competición que adora, se alista, se pone el casco y los lentes y prende su KTM 350 para comenzar a tomarle el pulso a las lomas y saltos que tiene este nuevo lugar en el que los paceños amantes del cross se reúnen semanalmente para dar rienda suelta a la adrenalina.

En este circuito, rodeado por los nevados paceños que resaltan en el horizonte hay, además de Kelly y su hija, unos cinco corredores entrenando y algunos comunarios que disfrutan viendo los entrenamientos. La vista es fascinante; nevados alrededor de este semivalle bastante agradable. 

Tras unas vueltas de "calentamiento” y luego de mostrar su inocultable habilidad para dominar la técnica, Kelly conversa con Página Siete:

¿Cómo nace tu pasión por el motocross?

Llevo unos ocho o nueve  años corriendo de manera profesional. Siempre manejé motos y mi casa estaba llena de motos, porque mi papá era presidente de la federación y mis hermanos también corrían. Entonces yo le decía "comprame una moto” y él me decía "las chicas no corren”. Yo insistía.  En mis cartas de Navidad lo único que quería era una moto. Ya cuando tenía unos 18 años y ante tanta insistencia mi padre decidió comprarme una, pero sufrí un accidente tan fuerte que me castigó y me la quitó. 

Pero igual me daba formas, me robaba las motos de mis hermanos hasta que conocí al que hoy es mi esposo, que también corre en motocross y también entrenaba en su moto.

¿Qué títulos has obtenido?

He obtenido segundos y terceros lugares en campeonatos departamentales y tengo un reconocimiento especial por ser la única mujer que participaba en competiciones de motocross. Fui la primera mujer que corrió en Los Yungas; también participé en un torneo latinoamericano en Lima, donde logré un tercer lugar en la categoría Nóveles.

Hace dos años creé la categoría de mujeres y cada vez hay más chicas que quieren correr. En La Paz hay como siete mujeres y en el país debe haber más de 15 corredoras.

¿Es un deporte muy caro? ¿Quién te financia?

Es un deporte carísimo. Cada cortos periodos de uso hay que cambiar aceite, llantas, cadenas; piezas que se rompen. Pero este año también incursioné en el área de los auspicios. Me moví bastante y conseguí el auspicio de Interllantas (Dunlop) y este año corro para ellos; me apoyan con dinero, llantas y prácticamente lo que les pido. También conseguí el apoyo de Zap Fashion, a través de Adolfo Paz. Los auspicios nos han ayudado bastante.

¿Cómo se organiza este deporte en el país?

Yo pertenezco a la Asociación de Motocross de La Paz y voy como corredora paceña a los torneos nacionales. Existen dos categorías: Enduro, que es de velocidad y la de Cross que incluye saltos, que es más técnico. Se puede hacer este deporte desde los cuatro años. Yo compito en las dos categorías. 

¿Qué dicen tus colegas hombres de tu presencia en las pistas?

Yo soy un piloto más. Aquí no hay diferencias. Los chicos me ayudan siempre en todo; pero claro, cuando tienen que ser rivales son rivales. No hay diferencias. 

¿Cómo se organiza la Federación Boliviana de Motocross?

La federación  incluye a todas las asociaciones del país y los mejores corredores del país se juntan cada mes en cada departamento. Aurelio Cruz dirige la federación. 

Wálter Nosiglia ha sido prácticamente el mentor de todos nosotros; junto a mi esposo, Carlos del Carpio,  son corredores de cross de toda la vida: corren juntos desde hace muchos años. Nosiglia apoya a todos; muchas veces lo hizo apoyando a corredores talentosos que no tenían los recursos. 

En el país hay miles de corredores de motocross; en una sola categoría hay como 60. La asociación de La Paz debe tener unos 200 corredores. Se corre acá en Huancarani, pero hay otra pista en Tambillo, cerca de Tiwanaku, pero está muy lejos y se requiere una mayor logística. Muchos corredores no pueden llegar hasta allá. 

¿Cómo puedes describir lo que sientes cuando estás arriba de una moto?

El motocross es la esencia de mi vida; vivo motocross; respiro motocross; como motocross; en mi casa es el deporte oficial de la familia y es de lo único que se habla.  Seguimos los campeonatos americanos y europeos y los fines de semana vemos las imágenes de los torneos locales y nacionales que pasa Gigavisión. 

Como yo soy la creadora de la categoría mujeres, me encanta ver cómo empiezan las chicas. Yo soy la que más las apoyo y enseño y es lo que más me motiva. Queremos poner con mi esposo una escuela de motocross para apoyar a todos los jóvenes que quieran practicar este deporte. Nuestro sueño es tener nuestra propia pista. Y este año quiero ir a México, donde se va a correr el torneo latinoamericano. 

Nicole del Carpio, que hoy tiene 17 años, corre desde que tenía cuatro.  "Yo corro desde muy pequeña y siempre he corrido con chicos. Cuando era más pequeña participaba en los torneos en La Paz: mi papá es el que nos motiva permanentemente”, dice la joven y comenta emocionada: "Es algo que llevo dentro de mí. El cross corre por mis venas”.

"Muchas mujeres dicen que los hombres son ‘cochinos’ y que hacen trampa, que no les gusta que las mujeres les ganen,  pero yo siempre he tendido una bonita experiencia con los chicos; siempre me han cuidado”, relata la joven. 

Volviendo al diálogo con Kelly, Miradas le consulta sobre los riesgos de practicar este deporte.

Sí, es peligroso, pero no más que manejar una moto por las calles. Además, en las pistas siempre hay asistencia.
 
Claro, te puedes caer y romperte huesos. He sufrido muchos accidentes; me he roto la mano y el pie, pero nada va a impedir que yo siga corriendo... 

¿Algún consejo para los que comienzan?

Que siempre estén pendientes de su moto; muchos corredores no atienden a la moto como debe ser. A veces los accidentes ocurren no por el manejo, sino porque la moto está en mal estado. Otro factor clave es competir con el equipo y traje adecuados.  

Kelly le ha cambiado la cara al motocross; además de imprimirle belleza, tenacidad y alegría, su entrega por mejorar cada día y su interés por ayudar a las nuevas deportistas hacen de esta valiente deportista un ejemplo para los jóvenes.
 
 
 
 
 
 
 
 

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