ESPIRITUALIDAD PARA NIÑOS: reglas para el juego de la vida

El arte de un hogar espiritual (la intuición)

domingo, 28 de agosto de 2016 · 00:00
Bienvenidos nuevamente a mi serie sobre el arte de un hogar espiritual. La semana pasada hablamos sobre cómo fortalecer la conexión con nuestros seres queridos mediante la compasión.
 
Esta semana hablaremos acerca de cómo incrementar la conexión con nosotros mismos y nuestros seres queridos mediante la intuición. 

Muchas veces elegimos un camino espiritual porque nos ocurrió algo que nos hizo perder la sensación de seguridad o dejar de confiar en nosotros mismos. Buscamos a alguien que nos guíe en nuestro camino y nos diga qué hacer y cómo hacerlo. Queremos alguien a quien seguir.
 
Y en ese proceso podemos perder la conexión con nuestra intuición y con nosotros mismos.

Todos necesitamos guía algunas veces; tenemos puntos ciegos, por lo que necesitamos un maestro espiritual, un amigo, una pareja o alguno de nuestros padres, que nos dé otra perspectiva. 

Pero hay una línea muy delgada entre "lo sé todo” y "no sé nada”. Cuando le pido un consejo a alguien aún necesito confirmar conmigo mismo si su punto de vista o sugerencia es lo correcto para mí y asumir la responsabilidad completa de seguir ese consejo. No puedo decir: "Mi maestro me dijo…”, debo decir: "Está bien, eso va bien conmigo, así que será mi decisión.”

Inconscientemente, en muchas ocasiones le damos nuestro poder a alguien que pensamos que "sabe más”, pero eso va en contra de quienes somos realmente. Todos somos seres espirituales, con luz en nuestro interior y la habilidad para saber qué es lo correcto para nosotros. La intuición es como un músculo que necesita ser ejercitado. 

Muchas veces descartamos nuestro instinto pensando que no tenemos la imagen completa; no lo entendemos, pero si algo no se siente bien, probablemente no es bueno para nosotros. Muy a menudo permanecemos en una situación que "no se siente bien”, sólo porque es incómodo salir de ella. 

No es que no sepamos nada, o que lo sepamos todo. La verdad está justo en medio, y necesitamos hacernos responsables de nuestras elecciones y de lo que sentimos. Este también es un punto muy importante para compartir con nuestros hijos. 

Podemos alentar a nuestros hijos, a escuchar su intuición y su voz interior  empezando con elecciones sencillas como qué o cuánto comer, qué ropa usar, con qué amigos salir o no salir.
 
Cuando nos apresuramos a decidir este tipo de cosas por nuestros hijos, debilitamos su músculo de la intuición y ellos adquieren la impresión de que no pueden confiar en sí mismos. Lo hacemos porque nos importan, y no queremos verlos sufrir, pero debemos resistir este impulso para ayudarles a ser capaces de tomar decisiones positivas por sí mismos a largo plazo. 

Recuerda, si no elegimos conscientemente y no asumimos completa responsabilidad, entonces no seremos dueños de nuestras decisiones y nuestra visión de lo que es bueno para nosotros se hará cada vez más borrosa. 

Si queremos ayudar a que nuestros hijos se sientan capaces y confíen en sí mismos, lo único que debemos hacer es recordarles y enfatizar lo poderosos y confiables que ya son.

Comentarios

Otras Noticias