Especial

Rejuvenecer sin cirugía

Se trata de un moderno equipo de medicina estética que usa el ultrasonido para producir un efecto tensor en el rostro. Es el primero en Bolivia.
domingo, 07 de agosto de 2016 · 00:00
Página Siete  / La Paz

Los secretos de la eterna juventud han dejado de ser misterio. La tecnología al servicio de la estética brinda opciones cada vez más efectivas para retrasar el envejecimiento. Y no es sólo algo a lo que puedan acceder las celebridades de Hollywood: los métodos y aparatos, los procedimientos y recursos están al alcance de una población cada vez más numerosa. 

El sistema HIFU (High Intensity Focused Ultrasound), que ha sido usado desde hace cerca de 40 años en la medicina para el tratamiento de algunos tumores, es uno de los más modernos avances de la estética para el "tensado cutáneo” y el tratamiento no quirúrgico de la flacidez facial. En otras palabras, para el rejuvenecimiento sin entrar al quirófano. 

"Se trata de un moderno aparato que utiliza la tecnología del ultrasonido focalizado para generar una lesión térmica controlada a una profundidad determinada que se alinea con el sentido de las fuerzas de tensión en la piel para reposicionar los tejidos del rostro y el cuello”, dice el doctor Gonzalo Bailey, dueño de NovaBelleza, el primer centro de medicina estética en Bolivia en ofrecer este tratamiento.

El ultrasonido se usa en la medicina para diversos fines, especialmente en equipos clásicos como los ecógrafos, que envían una onda ultrasónica que produce un rebote y emite una imagen. En el HIFU, toda la energía de sonido irradiada que produce un equipo de ultrasonido normal se centraliza en un punto y al concentrar tanta energía en un solo lugar, produce un aumento de temperatura de alrededor de 60 grados centígrados. Esto, según Bailey, equivale más o menos al uso de un electrobisturí en una cirugía. A esta alta temperatura se efectúan unos microcortes en ciertas regiones del rostro que producen el efecto tensor.

"En un lifting facial lo que se hace es reposicionar el tejido flácido del rostro; esto implica no solamente estirar la piel sino una tela que recubre todos los músculos, que es separada, jalada y suturada. Este equipo simula entre un 70 a 80% el resultado de una cirugía de lifting porque produce unos microcortes al nivel de esa tela. El organismo reacciona produciendo una tensión; es decir, producen unas cicatrices pequeñas que no son dolorosas ni visibles, pero que tienen el efecto de una retracción de ese tejido. Así se produce el efecto lifting en el rostro”, señala Gonzalo Bailey. 

A diferencia del láser, que penetra en la piel externamente, el HIFU no toca la superficie de la piel, llegando únicamente a las capas más profundas, donde reside el colágeno. Este procedimiento puede ser aplicado en hombres y mujeres a partir de los 30 años, para cirugía en cejas, párpados, cuello, papada y escote; y promueve la generación de colágeno desde las capas inferiores de la piel, sin ocasionar ningún tipo de lesión en la epidermis. 

El resultado depende del paciente y del grosor de piel, pero según se confirma en portales internacionales, tiene efectos visibles y rejuvenecedores. "No hay un postoperatorio ni tiempo de recuperación; no hay sustancias extrañas, no hay cambios radicales ni milagrosos, tan sólo una sana reconstrucción interna para un efecto visible, duradero y sobre todo natural”, dice el especialista, que lleva cerca de un mes aplicando este tratamiento en su centro estético de la zona Sur de La Paz con buenos resultados, después de haberse capacitado en su uso en Buenos Aires, donde adquirió el equipo, que es el primero en Bolivia.

"Si el tratamiento es realizado por un especialista que se haya preparado y conozca el manejo del equipo no hay ningún riesgo. Pero al ser un equipo de tanta potencia puede entrañar riesgos de quemaduras”, afirma Bailey.

 

 
 
 
 

 

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