Ad Libitum

Sexsomnia

domingo, 29 de octubre de 2017 · 00:00
Hacer el amor, o  masturbarse mientras se duerme. Vaya sorpresa; inexplicable para muchas personas. Estamos hablando de  sexsomnia, un trastorno del sueño que incluso puede llevar a una persona a cometer una violación sexual sin que se dé cuenta de lo que está haciendo. 
 
Este desorden produce comportamientos distintos en hombres y mujeres, la frecuencia es variable –desde un único episodio hasta varias veces por semana–, y muchas veces se desencadena por factores como   la falta de sueño o el consumo de alcohol. En las mujeres  se limita a la masturbación y la verbalización sexual –gemidos, provocaciones o expresiones soeces–. Los hombres van un poco más lejos e intentan consumar el coito, o acariciar los genitales y los pechos de la pareja o personas de su entorno cercano.
 
Los que la padecen, experimentan sentimientos de culpa y vergüenza.
 
El 19% de la población mundial padece sonambulismo. Los sonámbulos son sugestionables. Su voluntad se abre al estímulo exterior del que luego no son conscientes y  pueden responder a órdenes de terceros con los que tienen o no algún tipo de confianza. 
 
Es decir, son capaces de desarrollar todo tipo de actividades motoras mientras duermen. Andar por los pasillos, simular que leen un libro, mantener una pequeña conversación e incluso son capaces de practicar  sexo. 
 
Sexomnia es una parasomnia de movimiento no rápido del ojo (REM), trastorno del sueño que ocurre en los periodos entre el sueño profundo y la vigilia. Se puede diferenciar del insomnio debido a que este último suele producirse durante la cuarta etapa del sueño. 
 
Las personas con este padecimiento suelen presentar alguna otra enfermedad como el sonambulismo, hablar de dormido, terrores nocturnos y rechinar de dientes. Son capaces de tener sexo mientras están dormidos pero y , por lo general, no tienen idea de lo que han hecho hasta que se enteran por terceras personas. 
 
Este trastorno puede ir acompañado de frases con alto contenido sexual, movimientos eróticos, hasta el coito: en el caso de los hombres este trastorno suele ser más marcado y violento.
 
  La  Clasificación Internacional de Trastornos del Sueño agrupa a  la sexomnia en el grupo de parasomias,  trastornos de conducta durante el periodo de sueño que se asocian con episodios parciales o breves al despertar. Está reconocido oficialmente como un subtipo de parasomnia, un grupo de alteraciones que incluye: 1. Sonambulismo, 2. Terrores nocturnos y 3. Hablar dormido.
 
Este tipo de trastorno puede no representar un riesgo si se considera que la persona duerme con su pareja, el problema surge en aquellos casos en los que el contacto es con un tercero.
 
Una alternativa viable para comenzar a identificar y tratar este trastorno es la ofrecida en el foro llamado sleepsex.org. En él los afectados por sexomnia comparten experiencias y métodos para mejorar su calidad de vida. Este trastorno debe ser tratado por especialistas.
 
Se debe  que tener mucho cuidado a la hora de detectar la sexsomnia porque el sujeto puede llegar a cometer o sufrir una violación y no acordarse de nada. La periodicidad de los episodios es otro de los factores que hace complicado diagnosticar a un paciente con sexsomnia, ya que no  siguen un  patrón que haga pensar que existe un trastorno del sueño.
 
Cuando los pacientes son diagnosticados con este trastorno, suelen bajar su nivel de ansiedad y el número de episodios.  Los expertos en sueño proponen que   debe ser tratado cuando comienza a alterar la relación de pareja. El tratamiento incluye terapia psicológica y en ciertos casos también de tratamiento farmacológico.
 
Primero hay que conseguir quitar los factores desencadenantes: es recomendable  dormir el tiempo suficiente para estar descansado durante el día, llevar una rutina diaria de horarios de sueño y de alimentación, evitar la ingesta de estimulantes al final del día y no estar expuesto a pantallas iluminadas antes de acostarse.

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