Apuntes

Voguing , la danza de lucha de gays y transexuales

Marginadas en el seno de la LGTBI estadounidense, las drag queensse inspiraron en el movimiento Black Power.
domingo, 31 de diciembre de 2017 · 00:00

AFP París

Frente a los inmuebles de un barrio popular, gays y transexuales negros y árabes, con gestos voluntariamente amanerados, bailan al ritmo electrónico de Kiddy Smile, embajador en Francia del voguing, un movimiento de emancipación de la comunidad LGTBI negra estadounidense. 


Casi 700 mil internautas vieron hasta ahora Let a B!tch know, el videoclip  abanderado de un movimiento cada vez menos reservado. Bailarines atléticos, maquillados, danzan con gestos sensuales, lascivos, mientras destruyen un auto, primero con barras de hierro y luego con fuego. 


“El voguing es un espacio político en el que uno puede ser abiertamente homosexual y de color", afirma a la AFP Kiddy Smile, que lleva el pelo teñido de amarillo y naranja y asegura formar parte de los “oprimidos”. 


“Mi día a día es Francia, un país que no logra asumir su racismo ambiente, incluso en el interior de la comunidad LGTBI”, suspira. “Y además, hay que hacer frente a toda la homofobia”.


 De esta doble discriminación nació en los años 1960 en Estados Unidos el movimiento ball room (sala de baile), de la cual el voguing es una disciplina. Marginadas en el seno de la LGTB estadounidense, “las drag queens negras y latinoamericanas se inspiraron en el movimiento Black Power para politizar sus posiciones”, explica Lissia Benoufella, una bailarina titular de un máster en estudio de género. 


Organizaban sus propios concursos de belleza en los ball rooms, en los que desfilaban y posaban parodiando las élites blancas, cuyos rasgos ensanchaban. El voguing bailado llegó progresivamente.

La revista Vogue era la encarnación de todo a lo que esta comunidad no podía acceder: el lujo, la moda, el capitalismo, la riqueza, enumera Benoufella. Durante una noche, el voguing permitía a estos “gays, pobres, a menudo trabajadores en la industria del sexo convertirse en top models, ricos, blancos”. 


Cerca de 50 años más tarde, París se convirtió en capital europea del voguing. La “danza del combate sirve de refugio a varios centenares de jóvenes negros, que sólo viven su homosexualidad en el seno de esta escena reservada”, destaca Yohan Amaranthe, presidente del colectivo Paris Black Pride. 


Los participantes a los balls pertenecen a “casas”, una especie de clanes reunidos entorno  a una “madre”, que enseña cómo moverse, pero también ayuda a sus  “niños”.

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