Las deficiencias del Gobierno al prevenir y perseguir los delitos

Falta de recursos en puestos migratorios y poca capacitación de los policías truncan las acciones contra antisociales.
domingo, 10 de abril de 2016 · 00:00
Página Siete  / La Paz

El estudio presentado por el Ministerio de Justicia evidencia las deficiencias del Órgano Ejecutivo (pero también de los gobiernos subnacionales) al momento de prevenir y perseguir la trata y tráfico de personas. 
 
Una de las principales falencias es la falta de recursos humanos y técnicos en las oficinas de Migración. Esto impide que se apliquen controles rigurosos en el tránsito de viajeros.
 
Además, los funcionarios y policías que trabajan en estos puestos por lo general no saben cómo proceder cuando se presenta un caso de trata o tráfico.
 
"Evidentemente, nuestra treintena de puestos de control migratorio son insuficientes para 7.000  kilómetros de frontera que tenemos. Además, no en todos los casos, la capacitación es insuficiente porque es difícil encontrar gente con la experiencia suficiente para trasladarlos a las fronteras”, reconoció el ministro de Gobierno, Carlos Romero.
 
El estudio también señala falta de capacitación en los policías de las divisiones de trata y tráfico de la fuerza anticrimen. Y se resalta como un inconveniente los continuos cambios de personal en esta sección, lo cual impide que los servidores adquieran experiencia y mejores habilidades.
 
"Ése es un problema no sólo con los efectivos en esta especialidad, sino de otras especialidades. Hay una excesiva rotación. Precisamente debatimos entre las reformas a la Policía hacer énfasis en la especialización. Es un tema que se pondrá en discusión el lunes”, dijo Romero, refiriéndose  a la sexta Cumbre de Seguridad Ciudadana que será mañana.   
 
También se resalta la inexistencia de un registro de casos de trata y tráfico confiable, una base de datos que agrupe la información de las distintas instituciones (Policía, Fiscalía, Órgano Judicial, etcétera).
 
En el informe también se señala deficiencias en el Ministerio de Trabajo, Comunicación, Educación y en las Fuerzas Armadas, que deberían coadyuvar con patrullajes para prevenir la trata y tráfico en fronteras y regiones con poca presencia policial; pero la falta (o mala administración) de recursos impide esta obligación.
 
Mujer  de 55 años explotada en Villazón
 
"Nací en Yuruma. Tenía muchos hermanos y mi mamá me trajo a Villazón, me dejó con la señora, nunca más he vuelto a mi pueblo. Cuando la señora murió yo quería buscar trabajo, pero la señorita me dijo que no podía irme de la casa, que debía de la comida, de la ropa. Ahora cuido a sus hijos, cocino, lavo ropa, ordeno, atiendo la tienda y tampoco me pagan. Me dijeron que en el SLIM me van a ayudar. Quiero volver a mi pueblo, tal vez mi mamá vive todavía”. 
 
Madre de víctima de trata en Argentina
 
"Cuando acepté que mi hijo fuera a trabajar con su tío no sabía que lo iban a tratar peor que a un animal. Se lo llevó a una quinta y sufrió mucho. Le hacían trabajar todo el día, no le pagaban, no lo alimentaban. Escapó de allí y volvió una pena. Después sólo quería trabajar, volver a Salta. Iba todos los días en la mañana y volvía en la noche. Un día ya no volvió, ya son cinco años que no sé nada, si vive o algo le ha pasado. Sólo le pido a Dios que, si vive, lo proteja”. 
 
Joven explotada en  a sus 19 años
 
"Soy de Beni. Me engañaron, me dijeron que podía trabajar como azafata en la feria. Cuando llegué me llevaron a un burdel y trabajé de prostituta. El dueño me hacía atender varios clientes de todo tipo, gente asquerosa.
 
Trabajaba hasta la madrugada, en la mañana venía una vieja que nos llevaba a un alojamiento para tender camas, lavar sábanas, lustrar pisos. En la tarde nos decía que descansemos para aguantar de nuevo en la noche”.
 
Explotada en Puerto Quijarro 
 
"Soy de Puerto Suárez. Me escapé de mi casa con ese hombre, pensé que me quería, por eso acepté trabajar en ese bar, pero todo lo que ganaba le daban a él, no sé qué arreglo tenía con el dueño. Él decía que guardaba el dinero para cuando nos casemos y que trabajaba duro. Se iba a Boyuibe, Corumbá, El Carmen o Santa Cruz. Un día una chica me contó que él andaba con otras y que en otros pueblos también las empleaba en bares”.
 
Niña explotada en la ciudad de El Alto
 
"Cuando tenía 10 años mi mamá me llevó a El Alto y me dejó en una pensión. La señora me hacía lavar las ollas grandes, pelaba papas, habas, todo el día ayudaba. Yo quería volver a mi pueblo, pero la señora no me dejaba y hasta me pegaba. Un día una señorita entró y me miró que estaba triste. Me preguntó bien despacito si quería volver a mi casa, ese rato he llorado y ella volvió con policías. Ahora estoy en este internado esperando a mi mamá”.
 
Adolescente de 17 explotada en La Paz
 
"Soy de Yucumo (Beni). Me fui a Riberalta a trabajar en un alojamiento y ahí conocí a un hombre que me ofreció trabajo en La Paz, con un buen sueldo. Me dijo que también era de limpieza en un hotel. Acepté, pero el trabajo era en un boliche y tenía que atender hombres. Todas las noches salimos, somos varias. Me agarraron en un operativo, me han dicho que se comunicarán con mi papá, pero no saben cuánto me pagan acá, No quiero volver”.

Confidencial

Si te interesa obtener información detallada sobre el proceso electoral, suscríbete a P7 VIP y recibirás mensualmente la encuesta electoral completa de Página Siete.

Además, recibirás en tu e-mail, de lunes a viernes, el análisis de las noticias y columnas de opinión más relevantes de cada día.

Tu suscripción nos ayuda no solo a financiar la encuesta sino a desarrollar el periodismo independiente y valiente que caracteriza a Página Siete.

Haz clic aquí para adquirir la suscripción.

Gracias por tu apoyo.

Comentarios

Otras Noticias