Un atropello segó la vida de Erick, un luchador y entusiasta

Erick Lazarte estuvo tres meses y una semana hospitalizado después de ser arrollado por el vehículo que conducía un militar ebrio, el pasado 29 de enero.
domingo, 5 de junio de 2016 · 00:00
Sergio Mendoza  / La Paz
 
Erick Lazarte, 49 años, vendedor de pólizas de seguros, y Félix A. V., un suboficial del Ejército de 35 años, se cruzaron en un trágico accidente la noche del 29 de enero de este año. La moto en la que iba el primero y el coche que conducía el segundo, en  estado de ebriedad, impactaron con tal fuerza que el metal se deformó como si fuera plastilina.
 
Lazarte fue a parar a Emergencias del Hospital de Clínicas con fracturas en su cadera, pelvis, Traumatismo Encéfalo Craneano (TEC) severo y policontusiones. Después, como no había espacio en terapia intensiva, lo trasladaron a una clínica de la Banca Privada, donde estuvo un mes y medio en coma.
 
Cuando por fin abrió los ojos, parecía consciente de lo que ocurría a su alrededor. Frente a sus familiares levantaba el pulgar como quien dice "todo bien”; pero jamás volvió a hablar. Tenía un tubo en el cuello para respirar. 
 
Poco antes de morir, mientras dibujaba círculos en una pizarra acrílica, escribió su nombre con un marcador negro: Erick. "¡Era de locos! Nadie sabía en la clínica cómo lo pudo hacer. Luego empezó a sufrir infecciones en el tórax, volvió a terapia intensiva y murió el 7 de mayo”, contó su hermana, Angélica Lazarte.

Pasaron  nueve días después del deceso y el militar, recluido en el penal de San Pedro, aún se preguntaba si el motociclista de verdad había muerto.

La mañana del pasado viernes Angélica  caminaba por la calle Lucas Jaimes, zona Miraflores, entre  Nicaragua y Manuel Mariaca, en el mismo lugar donde su hermano fue arrollado. Esperaba que la Fiscalía hiciera la reconstrucción del hecho, pero la pericia fue suspendida. 
 
Allí fue entrevistada por la prensa, contó cómo el 29 de enero su hermano terminó de jugar en un frontón que queda cerca, subió a su motocicleta y a eso de las 23:30 arrancó de subida por la Lucas Jaimes.
 
A la misma hora el suboficial  Félix A.V. conducía por la misma calle, pero de bajada. De repente,  otro coche apareció por la Nicaragua y al esquivarlo el militar cambió de carril y se llevó por delante a Lazarte. Eso cuenta Angélica.
 
El suboficial tiene otra versión. Afirmó que él no tiene la culpa de lo ocurrido, pues el motociclista conducía "de forma temeraria, se encontraba en estado de ebriedad, no portaba casco” y fue él quien en realidad  chocó contra su carro.
 
En menos de dos horas de lo ocurrido, la Policía hizo la prueba de alcoholemia al militar que presentó 1,02% de grado alcohólico, que es sancionable por las normas bolivianas. Horas después, cuando el vendedor de seguros ya se encontraba en la clínica de la Banca se le detectó 0,15% de grado alcohólico, muy por debajo de lo permitido (0,50%).
 
"Yo estaba con el carro saliendo por la Nicaragua y pasó volando el vehículo de bajada. Escuché el impacto, ¡pum! Me di la vuelta para ver y  la moto estaba botada. Le ha debido arrastrar”, contó un testigo al Telepolicial la noche del hecho. "Eran varios en el carro, se escaparon y dejaron sólo al chofer. Están mareados”, añadió.
 
En las imágenes de ese medio se ve el Toyota sobre la acera, a Félix A.V. tocando su celular y tropezando, mientras Lazarte está en Emergencias del Hospital de Clínicas con un respirador y el rostro ensangrentado.
 
El suboficial fue imputado por conducción peligrosa y lesiones graves y gravísimas en accidente de tránsito, pero ahora se pedirá la ampliación a homicidio. 
 
Angélica sostuvo el viernes que ya ni siquiera interesa que Félix A. V. pague los 270.203 bolivianos que se debe a la clínica por los tres meses y una semana que su hermano estuvo hospitalizado. "Lo que queremos es que se respete la memoria de mi hermano y un debido proceso. No se puede cobrar la vida de alguien, enlodar su nombre y revictimizar a su familia”.
 
Se refería a que el 16 de mayo el suboficial escribió a la ministra de Justicia, Virginia Velasco, y a la Defensoría del Pueblo, para denunciar un acoso mediático contra su persona, ya que Angélica es periodista.
 
En los memoriales añadió que Lazarte estaba ebrio, que se debe investigar "la intoxicación” que se le  detectó en el Hospital de Clínicas, presentar resultados de laboratorio por consumo de drogas ilegales ordenados por un médico. Que conducía sin casco, sin placas,  sin SOAT. 
  
La hermana del fallecido consideró que todo lo dicho por el militar es una forma de eludir su responsabilidad.  
Recuerda aquellos días en la clínica, los círculos en la pizarra acrílica, el pulgar levantado y la sonrisa de su hermano a quien describe como "un guerrero, un luchador, entusiasta... nunca se rendía”.
 

Queda de la tragedia
  • Suspensión  El viernes se suspendió por segunda vez la reconstrucción del hecho, que la Fiscalía debía realizar en la calle Lucas Jaime,  Miraflores.
  • Lesiones  Erick Lazarte sufrió un Traumatismo Encéfalo Craneano (TEC) severo, fracturas en la cadera, la pelvis y una infección generalizada, entre otras lesiones.
  • Familia  El motociclista dejó dos hijos con la madre de los mismos, una adolescente de 14 y un varón de 19 años. 
  • Reclamo  Desde prisión, el militar denunció que su familia (una esposa embarazada, una hija de ocho años y su padre de la tercera edad) son hostigados por este caso.

 

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