Hipótesis y vacíos en el caso Varinia (Parte II)

Hace seis meses se halló el cadáver de la estudiante de psicología, Varinia Buitrago Hurtado. Sus padres señalan a su ex pareja K.C.H. como la responsable del delito de feminicidio. La defensa de la imputada - ella guarda detención en el Centro de Orientación Femenina de Obrajes- asegura que es inocente y que el autor fue un hombre. Esta semana se conoció que la investigación se ampliará a la prima de la imputada.
viernes, 22 de julio de 2016 · 00:00
Alejandra Pau / La Paz

Pasaron seis meses del hallazgo de su cuerpo sin vida. La memoria de la joven estudiante de Psicología de 21 años sigue presente; ella estaba interesada en aprender idiomas, ser baterista e ir a Italia. Los padres de Varinia Buitrago Hurtado aseguran que fue víctima de feminicidio, un crimen   cometido por  su expareja K.C.H. (21 años).
 
La defensa de la imputada afirma que no hay una prueba fehaciente de que  ella haya cometido el delito. 

En medio de una maraña de discrepancias, denuncias de irregularidades, ausencia de notificaciones sobre pruebas, informes y evidencias, ambas partes han establecido sus hipótesis, las cuales tendrán que probar de iniciarse un juicio. Durante los seis meses, según el Código de Procedimiento Penal, se lleva a cabo la etapa preparatoria para que se determine la  presentación de una acusación formal a cargo del Ministerio Público. Esta semana se conoció que la investigación se ampliará a la prima de la imputada, según informó la defensa de K.C.H. y añadió que esto significa la extensión de  esta etapa por seis meses más.

Un informe vital para el caso es el resultado de la necropsia de Buitrago, realizada el 14 de marzo, alrededor de 45 días después de la autopsia, para subsanar los errores de ese primer procedimiento. 

En las conclusiones se deberá establecer la data exacta de la muerte, si la víctima estuvo maniatada o atada, el origen de las lesiones, si se ahogó o tragó agua del río al estar inconsciente.  El informe de la autopsia hecho por el Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF)  señala como causa del deceso la "asfixia mecánica por compresión cervical externa a lazo y estrangulación”.

El 20 de enero Buitrago salió de su domicilio en la tarde, le dijo a su mamá que se encontraría con un amigo, pero no regresó a su casa. Al comunicarse con  él, sus padres se enteraron que  ella había cancelado la reunión. Cuando llamaron a la   expareja de su hija K.C.H., ella les dijo  que la vio alrededor de las 19:00, pero, según explican, se contradijo varias veces con la ubicación. 

La noche del 22 de enero, el cuerpo de la joven apareció en el río Choqueyapu en inmediaciones de la Curva de Holguín.    

Feminicidio y la nueva pericia

El padre de la víctima, Jaime Buitrago,    informó que en la audiencia de cesación de detención, realizada este martes, se negó nuevamente la libertad a la imputada  y que la Fiscalía presentó una pericia que la  conecta con el delito. "El resultado de esta pericia dice que se encontró sangre en el bolso de K.C.H. y que esa sangre pertenece a mi hija”, aseguró ayer Buitrago a Página Siete.  

   La pericia, según el padre de la víctima, ayuda a probar la  hipótesis de  que se trata de un feminicidio y conecta a la imputada con  el deceso de Buitrago. A ello,  añade   que   la fallecida fue víctima en reiteradas oportunidades de agresiones físicas por parte de K.C.H.

 Según sostiene Éricka Hurtado, madre de Buitrago, hay declaraciones de los amigos de su hija,  una  carta escrita por ella a la imputada y mensajes de voz  enviados por la víctima  mediante   WhatsApp a un amigo, que   refuerzan  que su hija sufría hechos de violencia.  

  Al día siguiente de la desaparición de Buitrago,  Éricka Hurtado recuerda que halló restos de una carta rota en un sendero cercano al mirador de la Kantutani,  al que llegó después de enterarse de que era el lugar de encuentro de ambas. En un pedazo de papel se leía "Varinia” y en otro "amo Vari”.
 
  
Por todo ello  y las contradicciones en las  declaraciones de K.C.H. - con quien  su hija tuvo alrededor de dos años de relación amorosa- Éricka Hurtado  concluye  que fue la última persona que la vio con vida. "Por las cosas que he podido ver, y la conducta que tiene, pienso que, en caso de que  ella no sea la directa responsable, tiene mucho que ver”. 

Al respecto, la madre de K.C.H., María del Rosario Hurtado, considera que la familia Buitrago sabe por rumores que su hija agredía a la fallecida, "pero a mí me consta que la muchacha (Varinia)  era posesiva y la llamaba. Cuando  mi hija me decía que no quería hablar con ella volvía a llamar y volvía a llamar”. 

Los padres de la víctima  han manifestado que hay mensajes de WhatsApp  que comprometen a al menos  una de las primas de K.C.H. En  ellos ésta intercambia información con una persona y da detalles de las lesiones -observadas en el levantamiento del cadáver-  el viernes 22 de enero, información que ni los padres  conocían en ese momento. 

Al respecto, la defensa de la imputada asegura que no hay restos de  ninguna  carta en el cuaderno de investigaciones y que los mensajes por WhatsApp no revelan alguna conexión de K.C.H. o las primas con el crimen.  

  El ADN, punto de conflicto
 

De momento,  para la defensa la principal prueba de la inocencia de K.C.H.  es el acta de recolección de indicios  biológicos, tomados en la autopsia, que muestra la presencia de espermatozoides y antígeno prostático específico (PSA) en el organismo de la fallecida. 

Con ese resultado, sostienen que la última persona que vio a Buitrago con vida fue un hombre y, por ende, una persona de sexo masculino cometió el delito. Hasta el momento, ninguna de las partes considera que se haya tratado de una violación.  

"Por qué siguen manteniendo la teoría de la muerte provocada por una mujer a otra mujer cuando K.C.H. no tiene el órgano sexual masculino. Hemos pedido la comparación del semen mediante ADN con todos los varones que, de alguna forma, están involucrados en la investigación”, asegura la abogada de la imputada, Yandira Urquidi. 

Según explica, la prueba debe hacerse con el  exnovio de Buitrago, el amigo con el que se tenía que encontrar y otros compañeros y con esa prueba, además  de otras, identificar  a los sospechosos para tipificar el delito. Sin embargo,  hasta la fecha, puntualiza que  no se ha hecho un requerimiento fiscal para que  ellos puedan comparecer.

Consultada al respecto, la magister en medicina forense Fernanda Monroy señala que en las condiciones en las que se encontró el cuerpo los espermatozoides pueden vivir alrededor de tres días dentro del organismo de una mujer. "Tendrían 72 horas de vitalidad en estas circunstancias. En otras palabras, el tiempo puede variar determinado por otros factores”, explica. 

Cuando Varinia fue encontrada llevaba 48 horas de desaparecida. Sobre esto,   Urquidi explica  que los fluidos biológicos también fueron encontrados en la ropa interior y un papel dentro de la cartera que llevaba la fallecida, lo que evidencia que  no volvió a su casa después de la relación sexual y, por ende,  habría  sucedido poco antes de su fallecimiento.
      
 Contrariamente a lo que dice la abogada de la defensa, Jaime Buitrago argumenta que  tiene conocimiento de que   se hacen estudios de ADN y se los compara con otros, de diferentes varones. "Ellos  quieren  utilizar ese argumento para evitar culpas a K.C.H. Yo quiero que se investigue y si es inocente que nos ayude a encontrar la verdad material de las cosas, que no se acoja al silencio. Y si es culpable, lo que yo quiero es que pague por lo que ha hecho”. 

  Para su esposa, el hallazgo puede significar que la imputada tuvo cómplices -aspecto mencionado durante la etapa preparatoria-, que fue la autora intelectual  o que tal vez  al enterarse de que su hija comenzaba una nueva relación amorosa atentó contra su vida. 

Sin embargo, para la defensa,   la inocencia de K.C.H. se sustenta además por las contradicciones en las declaraciones de Jaime Buitrago sobre detalles de la desaparición de su hija y si ella tenía o no una nueva relación amorosa. Se suma  un certificado forense de la imputada, después de su aprehensión, en el que se afirma que no hay indicios de lesiones que indiquen   enfrentamiento físico.

 Urquidi ha denunciado  varias  irregularidades en el caso.Entre ellas,  que el día de la aprehensión a K.C.H. secuestraron algunas de sus    prendas de vestir, le hicieron una evaluación física, le tomaron muestras biológicas sin un requerimiento o una orden emanada por alguna autoridad competente. 

"De forma posterior se derivan las muestras al IDIF y se procede a realizar la resolución de aprehensión, porque nunca hubo una orden de aprehensión”, explica la abogada. 

 Búsqueda de justicia
 

La madre de K.C.H.  expresa que por respeto al dolor de la familia Buitrago no se ha acercado a los padres de la víctima, pero que  su familia también sufre por la detención de su hija, la cual considera ilegal, y  cuyo único error es ser expareja de la fallecida. 

"Quisiéramos que se investigue de verdad, que  se dé con el o los culpables. Mi misma hija pide justicia para Varinia (...) y está muy deprimida”, afirma María del Rosario Hurtado.

 Para la mamá de Buitrago "se ha perdido la luz de sus ojos”. Dice que no le beneficia en nada  que la imputada  esté en la cárcel. "Es un desgaste físico y emocional, es demasiado doloroso estar en esta situación.  Siento que ella (K.C.H.) sabe más, que tiene más elementos, que  podría ayudar a resolver esto (...). Lo que queremos es justicia para Varinia”, expresa  Ericka Hurtado.
 
 "Hay una tarea pendiente en cuanto a la investigación”
 
Varinia Buitrago Hurtado  era estudiante de la Facultad de Humanidades de la UMSA y su fallecimiento  causó no sólo una reacción solidaria, sino también de indignación por parte de la población, según el rector de esta casa de estudio superior, Waldo Albarracín. 

La autoridad universitaria  dijo que    corresponde insistir y reclamar a las autoridades, particularmente del Ministerio Público, para que se agilice la investigación. 

"Que  se terminen, de una buena vez,  de  esclarecer los hechos y se establezcan los   grados de culpabilidad penal de las personas  presuntamente involucradas. Nuestra exigencia como universidad apunta a ello”, asegura. 

Para Albarracín, lo peor que puede suceder es que este caso  quede en la impunidad y es una tarea pendiente   profundizar y subsanar la investigación  en función de identificar plenamente a los autores. 

Problemas en la estructura
 

El Rector de la UMSA señala que no sería justo solamente culpar a la Fiscalía por el retraso de las investigaciones, porque cada fiscal tiene una cantidad indefinida de expedientes que exceden su capacidad y materialmente es imposible que los atienda con la efectividad requerida. 

Otro problema es  que a los fiscales  no les dan los recursos necesarios y generalmente las investigaciones las costea la víctima o sus familiares y si no pueden hacerlo el caso queda ahí. "No le puedes pedir a una institución, con un rol tan importante, que resuelva cuando no tiene los mínimos recursos, ni personal y cuando el Estado no da los medios”, asegura.  

Agrega que no se le puede asignar a un fiscal cientos de casos y esperar que los atienda con la debida diligencia. "La estructura funciona mal”, sostiene.   

Sobre el debate generado entorno a este caso, Albarracín dice que  no importa  si el autor del feminicidio es hombre o  mujer. 

"El artículo 252 bis   establece sobre el feminicidio que se sancionará con la pena de presidio de 30 años sin derecho a indulto, a ‘quien’ mate a una mujer bajo determinadas circunstancias. El parámetro es que la víctima sea mujer sin importar el sexo del autor”, explica la autoridad.
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