Señalan que el personalismo y centralismo, rasgos de la cultura política, impiden la independencia judicial

Entendidos en el tema indican que reestructurar el sistema judicial llevaría unos 10 años, con resultados a 20 años e institucionalizado a 30 años.
sábado, 17 de septiembre de 2016 · 10:34

ANF / La Paz

La cultura política boliviana posee rasgos característicos que impiden en alguna medida que haya una cultura democrática generalizada en toda la población. Esta situación contribuye a que en el país no exista la independencia de poderes y en particular una administración de justicia soberana.

 

El Órgano Judicial es uno de los más cuestionados en Bolivia y en los últimos años se observa una dependencia más estrecha del Órgano Ejecutivo que designa de forma directa o indirecta, usando los mecanismos existentes, a las nuevas autoridades del sector.

 

Para la diputada de Unidad Nacional, Jimena Costa, el personalismo, que concentra poder alrededor de algunas personas y grupos, y el centralismo, que busca concentrar el poder en un solo sector en vez de repartirlo en las regiones, son características de la actual cultura política boliviana que impiden la independencia judicial.

 

"El Órgano Judicial es el más centralista que existe, nunca se descentralizó, ha habido una serie de demandas de las regiones para descentralizar el Ejecutivo, pero en el Órgano Judicial no se avanzó”, señala Costa.

 

La legisladora remarca que el Órgano Judicial es uno de los tres poderes del Estado que ha sido el más reticente a la descentralización, y eso implica que la centralización del poder "permite una mayor manipulación e incluso mayor corrupción” porque "es en una sola instancia que es la Magistratura donde se define dónde va un juez o por qué no va”.

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