La conciliación, la vía rápida para resolver líos de familias y vecinos

El centro privado de conciliación abre sus puertas para agilizar la resolución de conflictos mediante el diálogo. Ahorra gastos, tiempo y desgaste evitando procesos.
domingo, 5 de febrero de 2017 · 02:00
Liliana Carrillo V. / La Paz

 Las peleas con su vecino han llevado a Juan Rojas a una situación "insostenible”. "Empezó hace tres años con sus quejas sobre supuestos ruidos en mi casa; siguieron los insultos y llegó hasta a agredirme. Ya presenté una denuncia a la Policía. Sólo quiero vivir en paz”, cuenta.  Su caso, como muchos otros, puede resolverse sin llegar a un juicio mediante un acuerdo de partes. Esa es la misión del nuevo Centro de Conciliación Extrajudicial de la Fundación UNIR Bolivia.
 
"La conciliación en Bolivia tiene como finalidades no sólo ampliar el acceso a la justicia -especialmente a sectores más vulnerables-, sino también introducir, en el marco de la cultura de paz, métodos pacíficos de solución de conflictos. Promueve la participación excluyendo la confrontación”, explica el director de la Fundación UNIR, Antonio Aramayo Tejada. 
 
Y no faltan razones. En 2016, sólo el 47% de los procesos se resolvieron por vía judicial y, de acuerdo a datos oficiales, en Bolivia hay un juez para 10.000 habitantes. Ello implica que los procesos duren  años y ocasionen perjuicios materiales y emocionales a las partes. 
 
Con ese argumento, la Ley 708 de Conciliación y Arbitraje, promulgada en junio de 2015, establece  la conciliación como  "un medio alternativo de solución de controversias al que las personas naturales o jurídicas, públicas o privadas, nacionales o extranjeras acceden libre y voluntariamente, antes o durante un proceso judicial o arbitral, con la colaboración de una o un tercero imparcial denominado conciliador o conciliadora, que se ejercitará en el marco de la presente Ley”. 
 
Avalada en su experiencia en "la promoción de cultura de paz a partir del análisis y gestión constructiva de conflictos”, la fundación UNIR -con el apoyo de la cooperación suiza- abrió su centro con 10 conciliadores en los nueve distritos judiciales del país. Su misión es prestar servicios de procesos de arbitraje extrajudicial en los ámbitos familiar, comercial, contractual, vecinal, comunal o escolar.
 
Los problemas "conciliables”
 
 "¿Por  qué conciliar? Para resolver la alta demanda y reducir la carga judicial en el país. En ese objetivo  promovemos alianzas con otras organizaciones en la tarea de conciliar en miras a  un objetivo mayúsculo: cambiar la manera, la mentalidad de la ciudadanía para que reemplace  la violencia, el enfrentamiento o el juicio por el diálogo”, responde el administrador nacional del Centro de Conciliación de UNIR, Guillermo Roca.

La oficina, que funciona desde el 1 de febrero, tiene reglamento y procedimientos normados. En caso de conflicto, cualquier persona particular, institución, organización, empresa o asociación puede solicitar una conciliación en el centro. "En primera instancia se analizará si es materia conciliable”, asegura Fátima Luna, abogada, docente y flamante conciliadora de UNIR. 
 
Algunos conflictos  no admiten conciliación; entre ellos, los relacionados con la violencia, explica. Sin embargo -como establece la Ley 708  de Conciliación y Arbitraje- hay una amplia gama de problemas que pueden resolverse sin llegar a estrados judiciales. 
 
Los problemas conciliables más comunes en el ámbito familiar son la tenencia o manutención de hijos e hijas, régimen de visitas, asistencia familiar, trato conyugal, disposición de bienes gananciales ante una disolución matrimonial. En el  ámbito civil-comercial, el incumplimiento de contratos de préstamo, de alquiler o anticrético, de compra y venta, de obra o prestación de servicios, de posesión de bienes, de sucesiones hereditarias. 
 
En ámbito comunal y vecinal, la conciliación puede solucionar líos de límites de propiedades, bienes inmuebles;  y en el ámbito escolar, el acoso o el desacuerdo sobre normas o procesos educativos o cualquier conflicto que afecte la comunidad de padres de familia, profesores y alumnos.
 
"Esta lista de temas conciliables puede quedar corta e incluye  a casos que incluso estén en proceso judicial. Cada caso es único y estamos listos a dar la orientación necesaria”, explica la conciliadora Luna.
 
El proceso de diálogo
 
Tras el análisis del caso, el centro dará una valoración. De encontrar materia conciliable, atenderá la solicitud y convocará a la otra parte tres veces. "La conciliación es un proceso de corta duración, generalmente las partes pueden alcanzar un acuerdo en una o dos sesiones”.
 
Si, fruto al diálogo y al arbitraje,  se llega a una solución se firmará un "acta de conciliación” que contendrá el acuerdo total o parcial al que arribaron  las partes, obligándose a su cumplimiento. El acta adquiere calidad de "cosa juzgada”, esto quiere decir que tiene el mismo efecto que una sentencia emitida por una autoridad judicial, según establece el artículo 33 de Ley 708 de Conciliación y Arbitraje.
 
Si la parte convocada no acude a las tres citaciones que recibirá, se emitirá un "acta de incomparecencia”. Este documente es un antecedente ante un proceso.
 
Menos tiempo, gasto y desgaste
 
El sistema conlleva una serie de ventajas. La conciliación se caracteriza por ser confidencial, la información  que las partes revelan en las sesiones no puede ser utilizada ni divulgada; es imparcial, pues el conciliador no  toma partido con alguna de las partes; es rápida, pues las partes generalmente logran un acuerdo en dos sesiones.
 
Además, el arbitraje es económico, pues se ahorran los gastos que genera un proceso, dice Roca y añade otra ventaja: "Evita el desgaste emocional, de un proceso de años en el que puede exacerbarse el conflicto y tener otras consecuencias”.
 
Como el centro  de UNIR cuenta con apoyo de Cosude, los costos de atención se abaratan, especialmente para la población de escasos recursos. "Tenemos tarifas diferenciadas, desde los 25 bolivianos por parte. Hay criterios que permiten identificar a las personas más necesitadas, que son las que menos pagan. Un estudio  estableció que las tarifas del centro son 10% más bajas que las de otros”, expone Roca.

Proceso de  arbitraje
 
  • Centro UNIR  Para acceder a los servicios del Centro de Conciliación Extrajudicial hay que acudir a las oficinas de la Fundación UNIR Bolivia, en la avenida  6 de Agosto, 2530 entre Pedro Salazar y Lisímaco Gutiérrez. Fono: 2117069.
  • Solicitantes  Pueden pedir el servicio personas particulares e instituciones, organizaciones, empresas y asociaciones de vecinos  que tengan un conflicto que surja en el ámbito familiar, comercial, contractual, vecinal, comunal o escolar.
  • Costos  El precio de los servicios de conciliación va desde los   25 bolivianos  por parte. Las rebajas son mayores para las personas de bajos recursos económicos o situación vulnerable.
 



Sobre la última encuesta de Página Siete

Si usted es de los que necesita estar bien informado, puede acceder a la encuesta electoral completa de Página Siete, suscribiéndose a la aplicación PaginaSietePro que puede descargar de App Store o Google Play

 


   

101
7