Una comunidad peruana cuida la Madre Tierra con drones y apps

A través de nuevas tecnologías los pobladores de esta región amazónica resguardan sus bosques y vigilan su tierra ante la deforestación y cultivos de coca.
domingo, 25 de noviembre de 2018 · 00:12

Daniela Romero / Pucallpa, Perú

Nuevo Saposoa, ubicada en la Amazonia peruana, es una comunidad de contrastes. Hace tres años que los drones y las aplicaciones digitales son los aliados de los indígenas frente a las amenazas a la Madre Tierra, y en contrapartida las prácticas de alimentación y convivencia se sostienen con la naturaleza.

 En esta pequeña población la temperatura supera los 35 grados centígrados y hay una humedad del 100%. Está situada en la región de Ucayali y colinda con el Parque Nacional Sierra del Divisor. Es la selva peruana.

  “Desde el 2015 que la vida de Nuevo Saposoa es otra, la deforestación y los cultivos ilegales de coca han disminuido en gran medida. Salvando un árbol de nuestro territorio, nosotros estamos salvando el mundo”, dice seguro uno de los dirigentes de la comunidad, Teófilo Magipo.

 En 2015, los comunarios junto con el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp) y otras instancias establecieron que en la zona había al menos 160 alertas de deforestación, tala y  coca ilegal y otras amenazas a su tierra. El dato era preocupante.

¿Cómo enfrentar a estos actos ilegales? la comunidad no estaba organizada, parecía que  los taladores y cocaleros tomaban cada vez más el control de la región. Sin embargo, para tener la certeza de cuánto daño había, los pobladores decidieron ingresar monte adentro, tardaron siete días para finalmente darse cuenta que su tierra estaba en serio peligro.

La decisión la tomaron todos los pobladores, se tenían que organizar y buscar aliados. Así lo hicieron, formaron grupos de vigilancia comunal y comenzaron con el entrenamiento en el uso de drones y su respectivo control, y de aplicaciones de celulares, con la ayuda de instituciones del Gobierno peruano.

Otro de los dirigentes de Nuevo Saposoa viste el atuendo de la comunidad, una especie de túnica blanca con figuras tradicionales. Él es el encargado de dirigir el dron, pues para cada vuelo de monitoreo debe armar cada pieza, desde la primera hasta la última. El aparato está conectado a un celular, en el que una aplicación muestra en tiempo real dónde está el dron y qué terrenos muestra. “Si hay algo  ilegal o alguna tala que nos muestra el dron, podemos sacar una foto desde el celular”, explica al comunario.

En el caso de la coca, el dron permite identificar la zona donde hay cultivos ilegales. Una vez que se identifica el terreno, un grupo de vigilancia comunal ingresa hasta las parcelas junto con el fiscal ambiental y otras autoridades para convencer al cocalero que debe dejar los cultivos ilegales.

“En la mayoría de los casos los parceleros han cedido y con diálogo hemos logrado eliminar los cultivos. Pocos casos terminaron con violencia”, cuenta otro de los dirigentes.

  Un factor que ayudó a cuidar el bosque de la selva peruana es el ordenamiento territorial indígena, es decir que el Estado delimitó los territorios y las comunidades se comprometieron a cuidar el suyo contra esas amenazas.

El servicio de alertas  tempranas es otra tecnología que emprendieron los pobladores de Nuevo Saposoa. A través de la plataforma digital de Geo Bosques (http://geobosques.minam.gob.pe) se accede a un usuario y a una contraseña.

 Con este primer paso realizado se accede a las áreas de interés, por lo que cada semana la persona interesada recibe en su celular datos como el número de alertas detectadas, la superficie de pérdida de bosques en hectáreas y un enlace para acceder directamente al visor de alerta temprana, entre otras herramientas.

“Esta nueva forma de cuidar nuestra tierra, nuestros bosques nos ha salvado la vida. Nuestra comunidad estaba en peligro, nuestra naturaleza, nuestros animales corrían el riesgo de ser destruidos completamente. Pero gracias a la tecnología que tenemos hemos dado grandes pasos y nos sentimos contentos por eso”, dice Magipo.

La visita a Nuevo Saposoa formó parte del evento TechCamp, una iniciativa del Departamento de Estado de Estados Unidos, llevado a cabo en Pucallpa, cuyos participantes -entre periodistas, activistas, desarrolladores digitales, programadores e investigadores- trabajaron en encontrar herramientas en la  lucha contra la delincuencia transnacional que afecta al medioambiente y los recursos naturales.

Precisamente esta comunidad amazónica desarrolló aplicaciones en el celular y entrenó con drones para estar  a la vanguardia en el resguardo de sus bosques.

“Queremos que las otras comunidades hagan lo mismo, que puedan generar tecnologías para cuidar su tierra, sus frutales, sus animales. La deforestación es una de las grandes amenazas para esta región; hay tráfico de madera y esto es muy riesgoso”, comenta una de las pobladoras que tiene a su cargo los grupos de vigilancia comunal.

El sol no da tregua a los visitantes de Nuevo Saposoa, que buscan la sombra de árboles frutales y palmeras para cubrirse.

El comunario que controla el dron lo hace pasear por encima de los participantes del TechCamp y recorre las casas hechas de madera. De pronto el sumbido del aparato se confunde con el de las avispas que coquetean una y una vez en el aire.

El dron se pierde en las alturas, nadie lo ve, pero en ese silencio registra en tiempo real lo que ocurre en el bosque. Es el guardián de Nuevo Saposoa.

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