Tres denuncias contra pildoritas llegan cada mes a la Policía en La Paz

Se incrementan los casos de delincuentes que recurren al coqueteo para dopar a sus víctimas y robarles. Muchos hombres no presentan denuncia “por vergüenza”, según la Policía.
lunes, 12 de febrero de 2018 · 00:04

Página Siete  / La Paz


Cada mes, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz recibe hasta tres denuncias de robos de pildoritas o delincuentes que  usan somníferos para adormecer a sus víctimas y sustraerles sus pertenencias o cometer otros delitos.  Aunque se controla la venta de narcóticos en  farmacias, éstos llegan de contrabando y pueden ser letales.


“La FELCC recibe un promedio de tres denuncias de víctimas de pildoritas por mes; aunque en los hechos son más los casos de este tipo de delitos. Muchas personas no presentan denuncia, me imagino que es por la vergüenza”, informó el  director de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen de La Paz,  Jhonny Aguilera.


 Las pildoritas son delincuentes que actúan generalmente en grupos. Primero se ganan la confianza de sus  víctimas y luego se dan maneras de hacerles ingerir somníferos camuflados en algún líquido o alimento.

Acusadas  de pildoritas, presentadas por la FELCC.


Actúan en locales nocturnos, en complicidad con meseros o administradores; pero también en fiestas, prestes y hasta en flotas. Su primer objetivo es el robo de pertenencias, pero se han reportado casos en los que víctimas dopadas fueron agredidas sexualmente o asesinadas.


En bares, discotecas o similares, el modus operandi de las pildoritas consiste en ganarse la confianza de la víctima. Y, entre tragos compartidos, hacerle insinuaciones de tipo sexual. “Muchas, les piden salir del local  para ir a lugar más íntimo, pero antes ya pusieron una pastilla somnífera”,  refirió Aguilera.

Dopan  a comparsas enteras


La familia Segales fue una de las bandas más famosas de pildoritas. Cada fin de semana, elegantemente vestidas tres parejas    acudían a  prestes de  locales de Villa Victoria y se hacían  pasar por invitados a la fiesta.


Llegaban con cajas de cerveza, a manera de ayni. Las botellas ya contenían los somníferos y ellos mismos se encargaban de repartir los vasos entre los asistentes, mayormente miembros de alguna fraternidad folklórica.


 Con ese sistema lograban dopar a grupos enteros y robarles joyas, dinero, celulares y otros objetos de valor. Operaban en un minibús y fueron descubiertos en 2013.  Antes, los miembros de la familia -tres mujeres y tres hombres- habían operado por  un año  en los locales de fiesta.

 

 En 2016, en la calle Murillo funcionaba la discoteca Dúo. En febrero de ese año una pareja denunció haber sido dopada y ella secuestrada y violada. Poco después una joven dijo que ella también fue pildoreada, abusada sexualmente y raptada. El administrador, principal acusado, fue eximido de culpa por la justicia.


De acuerdo con  la Policía, en general las pildoritas trabajan con al menos dos cómplices en los locales de diversión. Ellas abordan a las víctimas y les ponen el somnífero y sus cómplices efectúan los robos.


En noviembre pasado, los integrantes de un grupo musical denunciaron haber sido “pildoreados” y robados por dos mujeres. Tras la investigación policial fue aprehendida Sandra N., alias La Ninel y su cómplice Ericka P.


Los músicos festejaban la grabación de su nuevo disco en un local  de la calle Murillo cuando entablaron amistad con las dos mujeres. Después, todos se  fueron   al domicilio de uno de los integrantes para continuar con  la fiesta.


Allí  Ninel ofreció  dos botellas de bebidas alcohólicas y las sirvió. Minutos después, todos quedaron dormidos y entonces  las pildoritas consumaron el robo, informó entonces el jefe de la División Propiedades de la FELCC La Paz, Juan José Millán.


Casos similares ocurren frecuentemente  pero no todos se denuncian. “Los robos se producen muchas veces fuera de los locales; sin embargo,  a veces sí se dan al interior de los mismos, por lo que deberían ser registrados por las cámaras”, dijo Aguilera.


Las denuncias de robo de pildoritas  se presentan principalmente en locales del centro paceño y de Miraflores. En septiembre, en un boliche de la calle Indaburo un efectivo infiltrado que investigaba una supuesta red delincuencial resultó dopado. Fue rescatado por sus colegas y se detuvo a varias sospechosas. 


Hace unos días, la liberación de cuatro mujeres que operan como pildoritas generó polémica entre la    Policía y la Fiscalía. Para la primera instancia las sospechosas tienen antecedentes y se encontraron   sedantes entre sus pertenencias. La Fiscalía, por su parte, señaló que los delitos no coinciden.

Con alcohol , los somníferos son aun más peligrosos.


Pastillas letales


Los fármacos que usan las pildoritas para dopar a sus víctimas son mayormente  benzodiazepinas. La venta de estos  y  otros psicotrópicos  es controlada en Bolivia; es decir sólo pueden adquirirse en farmacias con una receta firmada por un médico.


 El Instituto  sobre el Abuso de Drogas de EEUU define a las benzodiazepinas como medicamentos psicotrópicos que actúan sobre el sistema nervioso central. Tienen efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos, anticonvulsivos, amnésicos y miorrelajantes. Una sobredosis del medicamento puede ser mortal.
 
Para adquirir estos químicos  en farmacias, los pacientes  deben presentar la receta médica y su carnet de identidad. Los farmaceúticos, por su parte, deben informar sobre estas ventas a  los SEDES (Servicios Departamentales de Salud) en un libro de medicamentos controlados. 


 “No obstante, los delincuentes se dan modos para adquirir estas pastillas ilegalmente, falsificando recetas o comprándolas de contrabando”, dijo el comandante de la FELCC.


 En la calle Evaristo Valle del centro paceño cuatro farmacias exigen receta médica para vender Diazepan. “Imposible vender sin receta”, aseguran los encargados. Sin embargo, en una pequeña droguería, a mucha insistencia,  accedieron  a vender “sólo una pastilla y por única vez”.


Los comerciantes  dicen que en esa calle también se venden narcóticos de contrabando, que entran al país principalmente  por Perú. “Pero para comprar esas pastillas hay que tener contactos. No es así nomás que te venden, es peligroso”, dijo una señora que vende dulces en el sector.

De acuerdo con  los informes de  la Policía, en los últimos meses las pildoritas usan más el  zolpidem, que es un análogo de las benzodiazepinas; pero más barato y  peligroso.


“El zolpidem pertenece a una clase de medicamentos denominados sedantes hipnóticos. Actúan ralentizando la actividad del cerebro para facilitar el sueño. Se usa para tratar el insomnio”.

Este fármaco fue encontrado en varios de los recientes operativos contra pildoritas, entre ellos, el robo al grupo musical.  Las personas que consumen esas pastillas  quedan inmovilizadas en cuestión de minutos. Si la dosis es muy fuerte  podrían causar la muerte, alertó  Millán.


Este y otros psicotrópicos están a la venta en el internet. Páginas como exclusiverxsales.com y otras basadas en el exterior ofrecen somníferos y psicotrópicos, cuyo origen es desconocido y su efecto podría ser letal.

Operativos  en discotecas

  • Clausuradas  La Alcaldía emitió una lista de 103 discotecas, bares, karaokes y otros locales nocturnos clausurados en el centro paceño. 
  • Investigación  La mayoría de esos locales, sin embargo, seguían funcionando. Faltaba coordinación entre la Policía y la Alcaldía, según una investigación de Página Siete.
  • Operativos  El 2 febrero, un operativo conjunto entre el Gobierno Autónomo Municipal de La Pazy unidades especializadas de la Policía intervino  15 actividades económicas de expendio de bebidas alcohólicas del centro paceño y decomisó más de 1.500 botellas.
  • Plan  La Alcaldía y la Policía anunciaron  una estrategia común contra  la inseguridad ciudadana en La Paz.
  • Acciones  Ese plan  establece la intensificación de operativos, cumplimiento de sanciones a locales nocturnos y acciones de prevención,  con énfasis en actividades  masivas como las fiestas de  Carnaval  y otras  similares.

Evite ser víctima: no acepte nada de desconocidos

La seguridad es una tarea de todos,  por lo que  en locales nocturnos  o en fiestas es importante tomar ciertas precauciones para evitar ser víctima de pildoritas.


1 No acepte bebidas de extraños. El modus operandi más común de las pildoritas es agregar somníferos -pastillas molidas o en gotas- al trago. Un sorbo es a veces suficiente para que la víctima pierda el conocimiento.


 2 Vigile su copa. Si está en una fiesta o en una discoteca, no deje su vaso servido en la mesa. Si es necesario camine y hasta baile con él para evitar que alguien le añada algún somnífero.


 3 No reciba alimentos de desconocidos. Las pastillas pueden camuflarse en alimentos e incluso productos envasados. Especialmente si va a hacer un viaje en flota, no acepte nada de extraños. Varios casos de robos a viajeros usan ese sistema.


4 Ojo con las “conquistas” de discoteca. Las pildoritas se acercan a sus posibles víctimas con coqueteo. Una vez que logran el contacto sedan  a la persona sin que se dé cuenta. Posteriormente proceden a robarle personalmente o mediante sus cómplices del local. 


 5A su casa, no. En otros casos, cuando han logrado ganar la confianza de sus víctimas en la discoteca, las pildoritas   los convencen a ir a “un lugar más íntimo”. Para entonces ya los han sedado.  Otra estrategia es aceptar la sugerencia de seguir la fiesta en su domicilio. El resultado es que horas más tarde, el incauto despertará en su casa habiendo sido robado.

6  Permanezca acompañado. Ya sea en fiestas o salidas a boliches manténgase junto a personas de confianza. Si sospecha haber sido drogado o siente cualquier cosa extraña, pida ayuda.
 

 

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