Hijos y abuela visitan a Pampa antes de que lo lleven a Oruro

El líder de Adepcoca pidió a su esposa que sea fuerte y que proteja a sus tres retoños. Señaló que su fortaleza la saca del apoyo que recibe de su familia y amigos.
domingo, 28 de julio de 2019 · 00:04

Pamela Pomacahua  / La Paz

 “Abuelita, abuelita,  aquí estoy”,   dijo el dirigente cocalero Sergio Pampa a una mujer  de 70 años que llegó de la comunidad Machacamarca, municipio de Coripata,  para visitar a su nieto que se encuentra en la celda judicial de la ciudad de La Paz desde hace tres días.
  
La señora   recorrió 264 kilómetros desde su comunidad hasta la sede de Gobierno para ver a su nieto. Cuando escuchó la voz de Pampa,  la cara de consternación  cambió a  una de felicidad.

 Ambos extendieron  los brazos para que las palmas de sus manos se encuentren al atravesar el enrejado de la celda judicial. Sólo hay una ventana pequeña por donde pasan algunos objetos.

 La noche del  viernes, la jueza Tercera Anticorrupción, Claudia Castro, determinó la detención preventiva del segundo hombre de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), Sergio Pampa, en el centro de reclusión de San Pedro de Oruro y del dirigente Saúl Tito Flores, en el penal de San Pedro de la ciudad de La Paz.

Ambos son acusados de ocasionar daños a las viviendas  y   destrozos de  vehículos de los productores de coca de la comunidad La Calzada del municipio de La Asunta, hechos ocurridos el 14 de febrero de este año.

Los dos cocaleros fueron imputados por seis delitos. Por este mismo hecho se encuentra en la cárcel David Gutiérrez y otros tres cocaleros están libres.

Pese a su situación, Pampa no declina y dijo que se hace más fuerte con el apoyo de su familia. En un breve contacto con Página Siete, desde la celda judicial, dijo que no se arrepiente de haber sido  responsable de Adepcoca, aunque no le correspondía porque él era el secretario de actas. Quien tenía que asumir el liderazgo era Gregorio Chamiso, pero se enfiló al MAS.

  “Mandarme a la cárcel de Oruro es tratarme como a  un peor asesino. De una cosa estoy seguro:  nunca me voy arrepentir de haber asumido el cargo (en Adepcoca). No voy a tener miedo porque estoy tranquilo,  porque tengo el apoyo de mi familia y de la gente de los Yungas”, aseguró Pampa, ayer.

  Los amigos y familiares se presentaron desde las 9:00, pero tuvieron que esperar hasta las 11:30 para poder ingresar a las celdas judiciales y tener un  encuentro de unos minutos  porque así lo exige la norma policial con los aprehendidos.

A la hora de despedirse, la  esposa  de Pampa no aguantó el llanto que quiso disimular al taparse el rostro con una gorra  para que no la vieran. “Sé fuerte, voy a estar bien, no te preocupes por mí, sino por nuestros hijos. Protégelos, ahora sólo quedas tú para asumir ese rol”, le dijo su esposo y la abrazó.

Saúl Tito Apaza y Sergio Pampa  en audiencia cautelar, ayer.

Luego,     hermanas, hermanos y familiares de Pampa se acercaron para darle palabras de aliento y que  no se desanime.

 Cristian Pampa, uno de sus hermanos, contó que Sergio  se formó  dentro de la fe cristiana y que su palabra fue ayudar y defender a los más necesitados. “Pero ahora dónde está mi hermano, me duele verlo así, porque el único delito que tiene Sergio es defender los derechos de los Yungas”. 

    Contó que Pampa es el tercer hermano de seis. Siempre ayudó a la familia y que sus papás se sienten acongojados después de que la jueza determinara  enviarlo a la cárcel de Oruro. “Sergio tiene familia, si lo mandan allá cómo vamos a ir a visitarlo, somos de los Yungas”, cuestionó.

 Pampa pidió a los cocaleros unirse y no dejar que el Gobierno los divida con las detenciones de  dirigentes. “Es hora de que se unan. Fuerza,  hermanos para que pare la injusticia  en los Yungas”. La tarde de ayer fue trasladado a Oruro. 

 

   Otros  casos

  •  Asesinato  La Fiscalía también investiga a  Sergio Pampa por el supuesto asesinato del dirigente del Consejo de las Federaciones Campesinas de los Yungas (Cofecay), Eduardo Apaza, crimen ocurrido en junio de este año.
  •  Cargo  Pampa fue   el encargado de Adepcoca porque el máximo líder de esa institución, Franclin Gutiérrez,  se encuentra en la cárcel de San Pedro por supuestamente ser el autor intelectual de la muerte del teniente Daynor Sandoval, hecho ocurrido en agosto de 2018  en el municipio de La Asunta, de los Yungas de La Paz.

 En La Calzada denuncian que recibieron amenazas

 ABI / La Paz
 

Milton Pardo Maldonado, transportista de la comunidad La Calzada del municipio de La Asunta, del departamento de La Paz, denunció  que es víctima de amedrentamientos y amenazas por seguidores del dirigente de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), Sergio Pampa.

Comunidad La Calzada  de los Yungas de La Paz. 
Foto Archivo

Pardo dijo que las amenazas surgieron luego de que presentó ante el Ministerio Público una denuncia contra Pampa sobre su participación en los hechos violentos del 14 de febrero en esa región yungueña.

Comunarios de la central La Asunta y nueve comunidades de ese municipio realizaron un bloqueo de caminos en febrero, en rechazo al ingreso de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) y la erradicación de los cultivos excedentarios de coca.

“Estoy siendo perseguido por seguidores de Sergio Pampa, amedrentado por seguidores de Saul Tito Apaza dentro de lo que es la población de La Calzada, por el Comité de Autodefensa de La Calzada, recibo amenazas de muerte de que van a quemar mi bus, de que van a dinamitar el auto que tengo porque me negué a bloquear el 14 de febrero”, dijo Pardo, según la ABI. 

Pardo relató que los seguidores de ambos dirigentes cocaleros, al enterarse que fueron aprehendidos, lo esperaron en la carretera que lleva al municipio de La Asunta, para quemar su vehículo. “He tenido que retornar porque ellos ya me estaban esperando, tengo fotografías y audios para presentar a la Fiscalía cómo ellos han destrozado otros vehículos”, señaló.

El transportista presentó como prueba un audio en el que supuestamente se escucha las amenazas de las que fue víctima.

 

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