Audio devela presunta injerencia de Magistrado para dar cesación a un caso de feminicidio

A días de conocerse la sentencia condenatoria por el feminicidio de Dayana Alemán en Tarija, se develó un audio en el que se escucha presuntamente al hermano del magistrado Omar Michel, Juan, pidiendo a una jueza, con el aval de la alta autoridad judicial, dictar la cesación a la detención preventiva del acusado.
lunes, 12 de agosto de 2019 · 11:23

Página Siete Digital / La Paz

Audios y documentos a los que tuvo acceso Página Siete, revelan que presuntamente el hermano del Magistrado Omar Michel, Juan, instó a la jueza Minerva Tárraga para dictar cesación a la detención preventiva de Elías Garzón, detenido desde 2017 por el feminicidio de Dayana Alemán (23), hecho ocurrido hace dos años en Tarija.

De acuerdo al audio, el hermano del Magistrado, quien fungió antes como director nacional de Fiscalización del Consejo de la Magistratura y ahora sería su mano derecha, citó a la jueza Tárraga el día 17 de abril de este año en el hotel Segovia de Tarija, ubicado detrás del Palacio de Justicia, para instar a que la misma dictara la cesación a la detención preventiva de Garzón, solicitud que fue reforzada con una comunicación vía telefónica de la alta autoridad judicial.

La solicitud no fue acatada por la jueza, quien al día siguiente negó la solicitud del presunto feminicida. Sin embargo extraoficialmente se conoce que Tárraga desde entonces recibió amenazas, agresiones y otros hechos que la apartaron del caso, que de acuerdo a la familia de Dayana, transcurre cargado de vicios procesales debido a la influencia política y económica de la familia Garzón.

En un audio filtrado desde la Magistratura se escucha a Juan Michel, a la jueza Tárraga, al exdirector de Recursos Humanos del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, Héctor Dávila (apartado del cargo recientemente por un presunto hecho de corrupción), conversar en el hotel Segovia, y al Magistrado, con quien se comunicaron vía telefónica:

Juan Michel (JM): Doctora, va a disculpar le hemos hecho venir.

Jueza Minerva Tárraga (MT): ¿Cómo está doctor? Usted de vez en cuando no más aparece en Tarija.

JM: No, yo paro más en La Paz, no más.

MT: Si ¿no? eso es lo que me dijo, ¿no ha venido aquí para el aniversario?

JM: No, no (…) mi hermano (Omar) quiere hablar con usted.

MT: Sobre qué asunto será ¿no doctor?

JM: Le comunicaré con él, mañana tiene usted su audiencia (del caso Garzón - Alemán), volvieron a ir los señores ´Garzones´ esos y la Fiscalía se está allanando, poco o nada van a intervenir en ese tema y eso le quería comentar mi hermano, si es posible darle la cesación, arriba también ya está la decisión. Parece que, ¿cómo se llama?, que van a cambiar el tipo penal, el Ministerio Público. Eso sería en realidad, doctora.

MT: Estaba a la espera de una Resolución de Amparo de la última audiencia, le concedieron una parte, creo, aquí la tutela y fue en revisión al Tribunal Constitucional, y tengo entendido que está pendiente una resolución del Constitucional.

JM: Creo que lograron garantías de la Policía. (Luego) hola hermano, aquí está (la jueza), sí es un segundo, un segundo, te paso, te paso. De todas formas quiere hablar con usted.

MT: Ya, este momento la verdad doctor es que, yo le cuento arriba vivo y estoy sin movilidad. Capaz me estoy por resfriar. Todo el tiempo el clima está feo, ¿no? Un rato calor, otro rato frío.

Héctor Dávila (HD), responsable de Recursos Humanos del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija: Así es el invierno, el invierno es crudo.

MT: El invierno había sido fatal.

JM: Hola hermano, aquí está, si es un segundo, un segundo, estoy con ella, te paso, te paso.

MT: Hola buenas noche, cómo está doctor, mucho gusto saludarle, igualmente, dígame doctor.

Omar Michel (OM): Como le está diciendo mi hermano, por favor doctora, ¿ya? (No se escucha bien la primera parte).

MT: Ya doctor.

OM: Por favor, vamos a estar conversando, ¿ya?

MT: Listo doctor un gusto saludarle, cuídese hasta luego.

JM: Tan ´rapidito´.

MT: Así no más es ¿no?, cuando son autoridades.

JM: Es necesario hacer deporte, con tanto estrés.

MT: Bueno mejor yo volaré, porque vivo arriba.

HD: Uhhh (…) ¿la llevo?

MT: Un gusto doctor, a ver cuándo viene a buscarme por otro asunto.

JM: Claro que sí (risas). Estaban pidiendo cesación a la detención preventiva (ruido).

De acuerdo a reportes de prensa, declaraciones de familiares, abogados y activistas de plataformas, entre ellas Ni Una Menos, el proceso arrastró vicios procesales desde un inicio.

Dayana, murió el 13 de febrero de 2017, a los 23 años, en un motel de Tomatitas en Tarija, cuando se encontraba en compañía de Elías Garzón, entonces de 27, quien alegó que la mujer empezó a convulsionar y se había golpeado la cabeza; sin embargo, la autopsia de ley concluyó en que la causa de la muerte fue por traumatismo encéfalo craneal cerrado, acompañado de otros signos de violencia por lo que el hecho fue tipificado como feminicidio.

Incluso tras el velorio, familiares de la víctima exhibieron fotografías, indicando que el cuerpo tenía moretones, el labio inferior partido y rasguños.

En marzo de ese año el entonces fiscal departamental Gilbert Muñoz, declaró que el hecho fue cometido en flagrancia y dio detalles que ratificaban el feminicidio, informando que existían contradicciones en las declaraciones del acusado: como la existencia de rastros de orina post mortem en el lugar del hecho, que mostraban que Dayana había fallecido en el motel y no en un hospital; además de un examen toxicológico que estableció que no existían rastros de ingesta de alcohol, como había declarado el acusado asegurando que la fallecida se encontraba en estado etílico al momento de su muerte; y por otro lado, se encontró rastros de cabellos y vidrios rotos, que mostraba un episodio de violencia en el escenario del crimen.

Pero cuatro meses después el caso fue sobreseído, pero a presión de la familia de Dayana y de activistas, se logró que se reencause la investigación.  Incluso el movimiento Ni Una Menos de Tarija, denunció que estaban siendo amenazadas y hostigadas por exigir justicia, y por su lado la familia de la víctima lamentó que “no exista justicia para los pobres”, apuntando a que la familia Garzón contaba con influencia económica y política.

Al respecto, en octubre de 2017, Muñoz informó el inicio de una investigación penal en contra de familiares del acusado por una supuesta extorción a funcionarios del Ministerio Público.

“Existe un proceso de investigación penal con algunos de los miembros de la familia por tratar de extorsionar con montos de dinero a funcionarios del Ministerio Público, con la finalidad de buscar el favorecimiento en este proceso”, dijo a la prensa y advirtió que existían miembros de la familia Garzón que habían estado “ejercitando diferentes actos de presión” al Ministerio Público y a la Policía, como consecuencia del resultado de las investigaciones.

Según informaron, las autoridades jurisdiccionales que conocieron el caso en etapa preparatoria y negaron la cesación a la detención preventiva del acusado, están con procesos disciplinarios y/o penales.

Entre ellas, la jueza Magalí Calderón, quien tuvo que renunciar a su cargo presuntamente por presión. Además Jeaneth Castro, quien denunció ante el presidente del Tribunal Departamental de Justicia de Tarija, Hermes Flores Eguez, que tanto ella como sus padres de la tercera edad, fueron amenazados de muerte. 

Posteriormente la jueza en suplencia, Raquel Aramayo, quien también abandonó el caso; para pasar a Tárraga, jueza de sentencia Segunda en lo Penal de Tarija, a quien Juan Michel ya había contactado en diciembre de 2018, con la solicitud de dar curso a la cesación. Pero en ese entonces, la jueza tampoco aceptó y llevó a cabo la audiencia, negando el pedido.

Consecutivamente volvieron a presentar solicitud de cesación y un día antes de la audiencia, el 17 de abril, cuando se registra el audio, Dávila cita a Tárraga en el hotel Segovia, donde la esperó Juan Michel para volver a instruir que se dé libertad a Garzón, para lo que presuntamente la contacta con el Magistrado.

Pero el 18 de abril, la jueza nuevamente niega la libertad de Garzón y partir de  dicha determinación recibe amenazas de inicio de procesos y traslado a un lugar recóndito del país. Además desde esferas judiciales, se informó que la mujer fue agredida en vía pública y amenazada. Finalmente la defensa del acusado contrató como uno de sus abogados, a un pariente en cuarto grado de consanguinidad con la jueza, lo que la obligó a excusarse del caso.

Es así que el pasado 7 de agosto, instalaron nuevamente el juicio en el juzgado de Sentencia Tercero, ahora a la cabeza de la jueza Calderón, quien comunicó que la familia de Garzón presentó excepciones e incidentes a fin de retrasar la audiencia, las mismas que fueron rechazadas  por la autoridad judicial, por lo que se espera, de acuerdo a su criterio, que en tres semanas se conozca la sentencia condenatoria por el caso.

Al momento de publicar la presente nota, aún no se pudo hacer contacto con los hermanos Michel, sin embargo se continuará buscando su versión de lo ocurrido.

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