La Policía protege a masistas y Adepcoca se declara en vigilia

Las mujeres cocaleras llegaron ayer hasta el hospital de Adepcoca para retomar sus instalaciones, pero un fuerte contingente policial se los impidió.
viernes, 02 de agosto de 2019 · 00:04

Página Siete / La Paz

Ante la posesión de un directorio paralelo y afín al Gobierno de cocaleros de los Yungas y el anuncio de tomas de diferentes instalaciones, la dirigencia legal se declaró en alerta permanente. A pesar de intentar retomar el centro de salud, las mujeres productoras fueron cercadas por un fuerte grupo policial.

“Estamos en una vigilia permanente, toda vez que nos han indicado que la fuerza pública estaría intentando entrar a la fuerza a algunas instalaciones. La vigilia será permanente, si hay que estar así cuatro o cinco meses, vamos a estar”, afirmó ayer el ahora dirigente máximo de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), Álex Quisberth.

 Unas 20 horas después de que la dirigencia cocalera del Movimiento Al Socialismo (MAS) eligiera a su propio directorio, los dirigentes contestatarios se declararon en vigilia permanente y pidieron a sus rivales sentarse a dialogar. “Quiero pedir a los cocaleros que haya un diálogo, yo sé que nos llevará a un buen camino, tal vez puede ser convocado por la Iglesia”, sugirió Quisberth.

Una mujer intenta zafarse de un policía para darse paso.

Sin embargo, este pedido no llegó a la nueva dirigencia masista. Su presidenta, Elena Flores, elegida el miércoles, ya había tomado el centro de salud de Adepcoca  junto a otros de sus compañeros. Allí tienen previsto instalar su mercado.

Afuera, un contingente de unos 20 de policías de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) los resguardaba. Las mujeres productoras de Adepcoca llegaron con la intención de retomar las instalaciones de salud, pero los efectivos se los impidieron. Se registraron empujones, insultos y zarandeos, pero no pasaron a mayores.

 Las contestatarias al MAS regresaron a su sede después de mediodía con las esperanzas perdidas, pues en el centro de salud los taques de coca comenzaban a entrar para ser vendidos.

 “Como socios rechazamos los actos violentos, ellos (los oficialistas)  agarran la fuerza pública y gasifican a nuestra gente, nuestros compañeros temen ser detenidos,  no queremos más detenidos, más heridos”, repudió el dirigente de Adepcoca.

Las manifestantes protestan ante el cordón de la Policía.

La vigilia que se declaró permanente también apunta a defender su sede de Villa Fátima. La dirigencia declaró que desde junio, cuando se creó el mercado ilegal de Chuquiaguillo, en Adepcoca disminuyeron la venta de los taques (cada uno equivale a 50 libras). 

“Nos quieren asfixiar por el tema económico, los afiliados de todas las regionales plantearon hacer un aporte para recaudar fondos porque hay que pagar alquiler, impuestos y los servicios de Adepcoca”, declaró Quisberth. Por lo tanto, se determinó hacer turnos para que grupos de cocaleros vigilen el mercado de Adepcoca.
 

El conflicto cocalero data de hace 2 años

La instalación de un mercado ilegal de coca en La Paz, en junio, fue una de las últimas arremetidas del Movimiento Al Socialismo (MAS) para dejar a Adepcoca con un centro de abasto paralelo y así debilitar a la institución.

Ese hecho se suma a las dos muertes que se reportaron  ese mes: la primera fue de un dirigente campesino, afín al MAS, y la segunda, la de un joven dirigente de Adepcoca, contestatario al Gobierno.

Sin embargo, la división de los cocaleros de los Yungas tiene dos años. La promulgación de la Ley General de la Coca (906), que legaliza más cultivos del Chapare, fue el motivo para que los cocaleros yungueños se distancien del Gobierno. 

Seis personas, entre cocaleros, policías y un niño, perdieron la vida desde el año pasado durante enfrentamientos registrados en diferentes regiones yungueñas. Al menos 23 personas resultaron heridas desde 2017.

El municipio más vulnerable es La Asunta, donde la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) mantiene el trabajo de erradicación en cultivos ilegales. Aunque para la dirigencia cocalera la acción de los militares está fuera de la ley  debido a que aseguran que los cocales están dentro del cordón permitido.

Adepcoca denuncia al Gobierno por crear dirigencias paralelas, el Ejecutivo acusa a los dirigentes de tener vínculos con los opositores.

 En agosto del año pasado, el máximo dirigente de Adepcoca, Franclin Gutiérrez, fue aprehendido y luego enviado a la cárcel de San Pedro, de La Paz, donde permanece hace ya un año. La Fiscalía lo acusó de  ser el autor intelectual de la muerte del teniente  de la Policía Daynor Sandóval, quien falleció durante una supuesta emboscada en La Asunta.

Pero no es el único encarcelado, el segundo al mando, Sergio Pampa, fue enviado al penal de San Pedro de Oruro la semana pasada, después de ser acusado de estar involucrado en hechos de violencia en la comunidad de La Calzada, en febrero de este año.

 

 

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