Ángeles voluntarios de Medfund pidieron bajar velocidad del bus

Los jóvenes eran esperados en las poblaciones más alejadas. De manera gratuita daban atención médica en regiones alejadas que no tienen centros de salud.
miércoles, 07 de agosto de 2019 · 00:26

Carlos Quisbert / La Paz

“Eran como ángeles para los niños de esas poblaciones, los padres los esperaban con comida  porque sabían que podían curarlos”. Así describió un poblador de Apolo al grupo de voluntarios de Medfund, quienes cada cierto tiempo llegaban para dar atención médica en las poblaciones alejadas.

Minutos antes de perder la vida, el coordinador regional de Medfund, Frank Oblitas, reportó por celular a otro de sus compañeros que el chofer, que presumen era la dueña de la empresa Norteño, no atendía sus pedidos de disminuir la velocidad del vehículo. 

El domingo a las 17:30 un grupo de 21 voluntarios  partieron en un bus de la empresa Norteño, la mayoría mujeres, según informó el coordinador general de Medfund, Andrew Kittelson. Señaló que otro grupo viajaba en otros dos vehículos. Uno  era el suyo, que llegó al lugar del accidente (en el sector de Jaramillo, a una hora  de la población de Charazani) 40 minutos después del hecho, a las 22:30, aproximadamente.

Kittelson relató que había salido tarde con su camioneta  y esperaba alcanzar al bus en el camino. Para localizarlo se contactó por celular con Oblitas, quien le relató que el ómnibus iba a gran velocidad y  había golpeado la cabina del chofer para pedir que disminuya la rapidez, pero no le respondían. “Colgué y tuve un mal presentimiento”, relató a Página Siete el coordinador.

El ómnibus se salió del camino en una curva y cayó 200 metros cuando al mando del volante estaba una mujer, según los testimonios que recogió Kittelson.  El dato lo  confirmó  Harry Bohorquez, voluntario y sobreviviente del accidente, según un video publicado por el periodista de Radio TV Apolo, Édgar Toro.

Hasta ayer  se reportó la muerte de 15 personas, 12 de ellas eran voluntarios de Medfund. Él más recordado es Oblitas, quien pese a que estudió ingeniería automotriz, desde hace cinco años se constituyó en una  pieza clave para la ayuda médica  que recibía  la gente de poblaciones alejadas y de pocos recursos.

“Era trabajador, era un genio de gran corazón, amigo mío y realmente un hermano, lo voy a extrañar mucho”, dijo Kittelson sobre Oblitas.

Para algunas de las víctimas fue su primer viaje como  voluntarios, entre ellas, Neyda Maldonado, médica general que en diciembre iba a cumplir 28 años. “Siempre afanosa, de gran corazón y con el espíritu siempre de poder compartir. Así se alistó, me dijo voy a viajar y como siempre la apoyamos, la despedimos, sin pensar que pueda pasar esto”, relató el padre de  Neyda, Jaime Maldonado, quien junto a sus esposa y los hermanos de la joven velaban ayer  su cuerpo en la Funeraria Arcángel, de la avenida Busch, a unos pasos de donde la familia Oblitas hacía lo mismo.

Cerca de allí, en otra funeraria, amigos y familiares llegados de Yungas e Ixiamas ingresaban al salón, se paraban frente al retrato de Sharon Gutiérrez, a quien la recordaban con la misma sonrisa y los ojos iluminados, como en la fotografía. “Recordaré todos los momentos felices que pasé con ella, le gustaba ayudar a las personas, partía de eso, dar al más necesitado”, afirmó Franz Téllez, esposo de Sharon.

“Desde niña le gustaba ayudar, jugaba a curar a las personas, incluso a los animales. Su niñez la vivió en Ixiamas y los Yungas, nosotros somos de allí. Era enfermera, pero este año  iba a terminar la carrera de medicina”, recordó Guillermo Gutiérrez, padre de la joven que en octubre debía cumplir 27 años.

Las familias Oblitas, Maldonado, Gutiérrez y de otras víctimas  observaron que el trabajo que hacían  los voluntarios de Medfund  era el que le correspondía hacer  al Gobierno. En medio de su dolor, los familiares criticaron la falta de equipos de rescate en el momento del accidente, la indolencia de algunas  autoridades  y remarcaron que en varios casos fueron ellos quienes debieron traer  los cuerpos de sus muertos de forma digna.

Frank Oblitas

Su familia, de Santa Cruz, recibió ayer las condolencias  de varios desconocidos, a los que Frank brindó cobijo y alimento.

Sharon Gutiérrez

La familia de la joven, que ya hizo importantes gastos, pide ayuda al Gobierno para el traslado de sus restos via aérea hasta Ixiamas.

Alaín Quispe

Médico, recordado por amigos como un emprendedor. La familia decidió velar sus restos en su domicilio en la ciudad de El Alto.

Nadya Arias

Ingeniera industrial, natural de Potosí. En su muro de Facebook se ven las fotos de un viaje de estudios que hizo a Egipto.

Érika Larrea

Médica, hacía el  voluntariado  mientras le entregaban los  documentos para salir de  viaje a España y  especializarse en traumatología.

Lisa Vásquez

Médica y amiga de Érika, también tenía  pensado viajar al exterior para seguir sus estudios y especializarse en neurocirugía.

Marcela Figueroa

Médica, natural de Tarija, es otra de las voluntarias destacadas que tuvo  Medfund. En redes sociales  sus amigos la recordaron con música, por su carácter intrépido y aventurero.

Alejandra Ayllón

El hospital y la Universidad Nuestra Señora de La Paz  se declararon en duelo  por la muerte de la joven médica y de otras dos compañeras  que la acompañaron en el voluntariado.

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