Macabro asesinato a cuatro niños causa conmoción en Bolivia

La mamá de las víctimas contó ayer que pretendía separarse de su esposo porque era violento. El filicida será juzgado por feminicidio e infanticio.
domingo, 01 de septiembre de 2019 · 00:04

Página Siete  / La Paz

Wálter  Ruperto Monasterio Villarroel, de 46 años de edad, utilizó  un cuchillo de cocina para matar a  sus dos hijos y dos hijastros, luego, intentó suicidarse.  Este  crimen se registró el viernes en  Santa Cruz.  Entre lágrimas, Guadalupe Avelo Rojas,  madre de las víctimas,  contó que pretendía separarse de su esposo porque  era violento.

Este macabro asesinato causó conmoción en Santa Cruz y el país. Ciudadanos y activistas  exigieron  a través de redes sociales la pena máxima para el asesino.  

El agresor confesó el crimen  mediante  un  mensaje de texto. Fue aprehendido y actualmente recibe atención médica en un centro de salud. Será imputado por los delitos de infanticidio y feminicidio.

“Cuatro menores de edad fueron asesinados por  su padre. El agresor indicó que cometió el crimen porque su esposa le habría indicado que lo dejaría  y se iría  con sus hijos”, dijo ayer   Miguel Mercado, director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv).

El hecho se registró el viernes en la tarde en una casa,  ubicada en la zona Valle Sánchez de la urbe cruceña. El progenitor, ahora sindicado del asesinato, cuidaba a los niños por las tardes. Según la madre de las víctimas, ambos llegaron a ese  acuerdo. 

El asesino  aprovechó la ausencia de su pareja  para asesinar a los pequeños. Las víctimas tenían  dos,  cuatro, cinco   y una adolescente de 15 años (dos mujeres y dos varones).  Dos de ellos eran sus hijos y los otros dos, sus hijastros.

Según las investigaciones preliminares, el agresor utilizó un cuchillo de cocina para apuñalar a sus hijos, uno a uno, en diferentes ambientes de su casa. De acuerdo con la Policía, la adolescente de  15 años se defendió con una botella y este hecho provocó la ira del  hombre.

El asesino confesó que acomodó  los  cadáveres de las víctimas en una cama para  filmar un video y exponer por qué cometió el crimen.  Relató que intentó quitarse la vida con un cuchillo, tomó un vaso con tachuelas y luego acudió a un puente en la avenida Banzer para lanzarse al vacío, pero no murió. Fue auxiliado y ahora se encuentra  internado en un hospital.  

La Policía  descubrió  que el acusado   guardó  una grabación en su celular. Entonces, los uniformados revisaron  el teléfono móvil y descubrieron que, en uno de los videos,  Wálter    confesó  la autoría del asesinato y explicó por qué cometió el crimen. 
En la noche del viernes, los efectivos policiales acudieron  a la vivienda y encontraron  los cuerpos sin vida  de los cuatro menores de edad. 

En un contacto con los medios de comunicación, la madre de las víctimas dijo  que su esposo se encargaba de cuidar a los tres niños y la adolescente. Contó que tenía pensando separarse de su pareja porque era violento y racista.  

La mujer contó que ella  se encargaba  de mantener a  toda la familia. “Yo trabajaba todo el día por darles todo a mis hijos. Incluso realizaba dobles turnos porque no  alcanza el dinero”, dijo entre lágrimas. 

Reveló que el agresor dejó de trabajar  hace más de dos años. “Le dije que tenía que ayudarme con los gastos y se enojó. Es por eso que hace unos días hemos peleado”, sostuvo.   

Ayer en la mañana, la madre llegó a la morgue  para recoger los cuerpos de sus cuatro hijos. “No sé qué haré. Ya no tengo ganas de vivir”, comentó.  

Familiares, vecinos y amigos expresaron que aún no pueden creer todo lo ocurrido.  Incrédulos y sorprendidos,  decenas de ciudadanos ingresaban al velorio de las cuatro víctimas.

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