Un terrorífico «bus de torturas» funciona en el penal de Chonchocoro

El fiscal Ruddy Terrazas anunció que en la fase preliminar se investiga a cuatro reos y a dos policías, por la muerte del recluso Cristofer Quispe.
viernes, 22 de octubre de 2021 · 09:05

Luis Callisaya / La Paz

En el penal de máxima seguridad de San Pedro de Chonchocoro, un bus se convirtió en celda para aislamientos y castigos. Recientemente se habría usado para torturas y vejaciones al privado de libertad Cristofer Quispe, que falleció en esa prisión.

Mucho antes de 2019, el bus policial ya se encontraba en el perímetro de ingreso a las diferentes secciones del penal. Aún permanece allí, cerca de una torre de vigilancia, con las ventanas  enmalladas y las puertas cerradas con  candados.

Hace dos años, un privado de libertad permaneció aislado por más de tres meses en ese bus de color verde. Supuestamente se había portado mal y era muy violento. El bus funcionaba como una celda para  el recluso y solo a través de algunas ventanas del motorizado el reo podía ver poco de lo que acontecía a su alrededor o hacer alguna petición.

El bus está en el penal de máxima seguridad  de Chonchocoro. / Foto: Luis Callisaya, Página Siete

“A través de los mismos internos se tenía conocimiento de que alguna vez los castigaban ahí, un tiempo un preso problemático o peligroso vivió  en el bus. Tenía diferentes fines, a veces era para aislar”, señaló a Página Siete una exautoridad que trabajó  en el tema de  cárceles  durante el gobierno de Evo Morales  y pidió mantener en reserva su identidad.

El bus se usaba, dependiendo la instrucción que daba la autoridad del recinto penitenciario, unas veces como espacio de aislamiento para reos peligrosos y otras veces para privados de libertad cuya vida  corría riesgo.

Fue en ese motorizado, conocido como el área “Bus”, donde  Cristofer Quispe habría recibido  brutales golpizas de parte de un teniente de la Policía los días  14 y 15 de octubre. El 16, sábado,  el mismo uniformado habría vuelto a golpear  al recluso. Supuestamente era una represalia contra  Quispe, quien  había escupido en la cara a un coronel que trabaja en ese recinto.

“Después del hecho, el funcionario policial habría depositado al privado de libertad en una celda de castigo de dos por un metros cuadrados, ubicada al lado del denominado sector E (al interior del perímetro carcelario). Allí, Quispe fue hallado sin vida el domingo 17 de octubre”, señala el informe  emitido por el Servicio para la Prevención de la Tortura (Sepret).

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Cristofer estaba detenido por el delito de robo. Por una orden judicial  debía salir de la cárcel el pasado jueves, pero la medida no se ejecutó porque el recluso no contaba con 200 bolivianos para concluir los trámites.

El privado de libertad debía esperar hasta el domingo para recibir la visita de su hermano y él le preste ese dinero. En ese lapso perdió la vida.

Las indagaciones  preliminares refieren que Cristofer incluso habría sido encadenado  meses antes de su muerte. Otra hipótesis  da cuenta que el recluso fue golpeado y violado por otros cuatro privados de libertad por  órdenes de los policías.

Como “El Bus” hay otros espacios similares en las cárceles del país, los cuales deberían usarse solo para el aislamiento en alguna situación excepcional. En el penal de  Cantumarca (Potosí) existe una especie de sótano, donde se lleva a los castigados; en San Pedro (La Paz) está la denominada “Grulla”;  en El Abra (Cochabamba) cuentan con cuartos de adobe aislados.

El exdirector de Régimen Penitenciario  Ramiro Llanos  informó que el uso de los ambientes de aislamiento depende de la autoridad de cada recinto penitenciario, quien decide sobre el tipo de manejo administrativo  de esos espacios, pero en ninguna circunstancias  son para actos de tortura o vejaciones.

Remarcó que la cárcel de Chonchocoro cuenta con celdas individuales, donde se aísla a reclusos que presentan mal comportamiento, “no es necesario llevarlos a otros ambientes”.

Un privado  de libertad fue esposado en el bus policial.
/ Foto: Captura Bolivisión

“Las cárceles deben cuidar la vida de las personas. Esa es su responsabilidad constitucional, legal y, además, lo que indica la declaración de DDHH”, sostuvo Llanos a Página Siete.

Respecto a la muerte de Cristofer Quispe, el fiscal Ruddy Terrazas informó ayer que los privados de libertad Alexander Dayvis G.R., Odelio Matheus B.A., Daniel F.O. y Rolando A.B. serán investigados por asesinato. Dijo que también se indagará si los policías Wilson P.A. y Miguel Ángel Z.A. —el jefe de seguridad y el director de Chonchocoro— tienen responsabilidad.

“Se puede establecer que estarían involucrados presuntamente cuatro reos dentro del penal  que hubiesen golpeado a la víctima. En la etapa investigativa también se va a determinar  si han tenido alguna participación el jefe de seguridad así como también el director de Chonchocoro”, refirió el fiscal.

El director departamental de Régimen Penitenciario, Franz Laura, informó  que la muerte de Cristofer Quispe en la cárcel de alta seguridad  está en etapa de  investigación. La pesquisa debe esclarecer las causas del deceso y si el recluso fue encadenado o torturado durante tres días.

 

“(Se ha solicitado a la Fiscalía) las declaraciones de algunos funcionarios administrativos y  funcionarios policiales”.

Franz Laura, director

“El descontrol de las cárceles hace que personas sentenciadas o en detención preventiva mueran al interior de las cárceles”.

Ramiro Llanos, exdirector

 

 

 

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