Adepcoca irá a urnas sin Lluta ni Alanes y con veto al paralelismo

El nuevo comité electoral tiene 30 días para lanzar la convocatoria y fijar la fecha de los comicios internos, con el fin de evitar dirigencias paralelas y más disputas.
miércoles, 6 de octubre de 2021 · 05:00

Carlos Quisbert  / La Paz

En una multitudinaria asamblea general,  la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) de los Yungas eligió ayer un comité electoral que en 30 días debe convocar a nuevas elecciones para elegir a un nuevo presidente. En estos comicios, con los que buscan evitar el paralelismo generado desde el Gobierno, no podrán participar  Armin Lluta ni el dirigente  Arnold Alanes, afín al MAS.

“Compañeros del comité electoral, ¿juran hacer respetar el estatuto, el reglamento y la voluntad de la magna asamblea de las tres provincias (de los Yungas), que les encomiendan llevar adelante una elección transparente?”, fue la pregunta que se hizo a los representantes de las 17 regionales que componen Adepcoca y que ayer quedaron posesionados en el cargo.

El comité electoral está presidido por Maikol Reyes, de la regional Chulumani, le sigue Juan Mamani, de Coripata, y luego los representantes de Trinidad Pampa, La Asunta, Chamaca e Inquisivi, entre otros.

“No se pueden hacer las elecciones en 10 días, compañeros, primero hay que unir cada regional. Lo que sí, la convocatoria la vamos a lanzar en menos de 30 días. El día lunes, a las 8:00, nos reuniremos con los representantes de las 17 regionales para organizarnos”, anunció Reyes.

Dirigentes de Adepcoca leen parte de las resoluciones.
Foto: APG

La asamblea se realizó en la avenida Las Américas, de Villa Fátima, en puertas del mercado de Adepcoca. Previa a la elección del comité electoral, tomó la palabra Armin Lluta, quien entre lágrimas renunció a la presidencia para dar legitimidad al proceso. “Me voy por la salud de los Yungas, por la unidad”, dijo el dirigente al iniciar su discurso de dimisión.

“Me siento orgulloso por haber unido a mi pueblo. Era mi compromiso. Ustedes no han venido (a marchar a La Paz) por mí, han venido por esta casa (Adepcoca)”, manifestó.

La multitud lo aplaudió y le expresó su agradecimiento. Sin embargo, durante el conflicto para recuperar el mercado, Lluta fue relegado por el Comité de Autodefensa. Parte de los cocaleros -que rechazan la intromisión del Gobierno en la administración de su mercado- lo acusaron de no haber protegido mejor esas instalaciones y permitir que la facción de Alanes se apodere de ese predio con ayuda del Ministerio de Gobierno.

Los socios de Adepcoca recuperaron el mercado de la calle Arapata de manos de la facción de Alanes luego de 15 días de protestas en los que fueron reprimidos por la Policía. Lluta aseguró ayer que no traicionó a su sector ni robó de dinero. Dijo que dejaba la presidencia tranquilo, pero con la expectativa de volver a ejercer algún cargo más adelante.

“Que el Gobierno tenga este mensaje de Armin,  que con Adepcoca nunca más se meta”, manifestó el dirigente. Lluta debe afrontar una audiencia cautelar el próximo 19 de octubre por la acusación de  haber incurrido en una supuesta desobediencia a un fallo constitucional mientras ejercía el cargo. Por este caso  podría ser enviado a la cárcel.

El enfrentamiento de los socios de Adepcoca con el gobierno del MAS persiste desde 2017,  gestión en la cual se promulgó la Ley General de la Coca, 906. Dicha norma señala que sólo puede  haber 22.000 hectáreas de cultivos de coca en Bolivia: 14.300 en la zona tradicional de los Yungas y 7.700 en el trópico de Cochabamba, de donde es presidente de los cocaleros, Evo Morales.

Para los yungueños, el cupo del trópico es excesivo. De acuerdo a los informes anuales de Naciones Unidas, el 80%  esa producción se va al mercado ilegal, ligado al narcotráfico.

Lluta, así como otros dirigentes de Adepcoca, sostienen que la Ley 906 y el deseo de monopolizar las ganancias económicas son los principales motivos para que el Gobierno haya intentado, por años, conformar dirigencias paralelas, como lo ha hecho en otras organizaciones.

Por esta razón, ayer en la asamblea de Adepcoca, se determinó también evitar las dirigencias paralelas, situación que se había dado desde 2018 entre Franclin Gutiérrez y Elena Flores (MAS). Luego el panorama se repitió con las elecciones de Armin Lluta y de Arnold Alanes (MAS).

Pero la medida puede quedar estéril debido a que el lunes, Alanes, luego de ser desalojado de Adepcoca, anunció que el Ministerio de Desarrollo Rural respondió de manera positiva a su pedido de comprar nuevos terrenos y construir un nuevo mercado de coca. Con ese temor, ayer la asamblea definió vetar a ambos dirigentes (Lluta y Alanes)  en las nuevas elecciones.

Luego del triunfo de las bases,  que lograron vencer a la Policía para recuperar su mercado, ayer, de manera extraoficial se conocieron varias resoluciones de comunidades cocaleras que determinaron expulsar a quienes formaron parte de la directiva de Alanes.

Los cocaleros los  acusan del saqueo de equipos de computación, documentos y destrozos en las oficinas de carnetización cometidos  durante los 15 días que tuvieron en  poder de esas instalaciones. Allí, también se hallaron cartuchos de dinamitas, piedras  y varias bolsas con latas de cerveza.

Los miembros del nuevo comité electoral explicaron que primero se debe elaborar una convocatoria para la elección de un nuevo presidente de Adepcoca. En ese documento se fijará los requisitos para los candidatos, la modalidad de elección (voto en urnas o aclamación)  la fecha y lugar de los comicios.

 Ayer  varios   cocaleros coreaban: “Tomasa candidata, Tomasa candidata”, en alusión a la afroboliviana de Nor Yungas  Tomasa Medina, la mujer de pollera que encabezó varias de las marchas de los cocaleros. “Sí, me gustaría ser candidata, pero eso depende de las bases”, respondió Medina ante la aclamación, en medio de aplausos.

 

Comercialización de la  coca con permiso de Digcoin
Paralelamente a la organización de los cocaleros de los Yungas  para contar con una nueva mesa directiva, también se busca reactivar la comercialización de la hoja de coca. Ésta es afectada desde hace varios meses debido a la apertura de un mercado paralelo por parte de facciones alineadas al MAS, encabezada por Elena Flores.
A inicios de este año, ante el conflicto por la administración de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca),  el Gobierno emitió una resolución para permitir la venta de coca en Kalajahuira. 
Para obligar a que el sector contestatario al MAS se someta a la dirigencia de Flores, el Ministerio de Desarrollo Rural también instruyó al personal de la Dirección General de Comercialización e Industrialización de la Hoja de Coca (Digcoin) dar los permisos de comercialización solo a quienes vayan a esas oficinas y relegar a los que lleven su producción a Adepcoca.
Luego de la retoma del mercado,   el personal de la Digcoin se presentó ayer en  la calle Arapata para pedir garantías para los funcionarios y retomar el control de la comercialización de coca en ese mercado y ya no en Kalajahuira.
Sin embargo, por medio de otro instructivo, el Ministerio de Desarrollo Rural dio a conocer a los productores y comercializadores que las boletas de control deben ser firmadas en una oficina instalada en proximidades de la parada del teleférico Naranja, en la zona Periférica.

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