Beymar, el asesinato que aterró a toda una comunidad en Yungas

Su cuerpo fue hallado tras seis días de búsqueda. El asesino confeso es su amigo de 17 años. La Policía busca al autor intelectual del crimen, que está prófugo.
lunes, 1 de marzo de 2021 · 05:04

Leny Chuquimia / La Paz 

“Nunca  habíamos visto algo así. Su cuerpito estaba botado en el camino”, dice un poblador de  Milluhuaya, en los Yungas. “Tiene que haber justicia... cómo se va a quedar así”, insiste en el patio de la Felcc en La Paz, donde la familia del niño Beymar Mamani Quispe acude casi a diario en busca de justicia por su cruel infanticidio. 

La tarde del 18 de febrero, oculto entre  escombros,   hallaron   el cuerpo de Beymar Mamani, el niño que había sido secuestrado seis días atrás. El pequeño cadáver -abandonado al borde del  camino- estaba cubierto de hematomas y escoriaciones, y el estado de descomposición   evidenciaba  que su muerte no fue reciente.

       El asesino confeso es su compañero de colegio, Víctor M.K., de 17 años, que asegura haber sido contratado por  Moisés Q.C., quien mantenía  una rencilla con el  padre de Beymar por la compra-venta de unos semilleros de coca. 

     “Hay muchas cosas que nos extrañan en este  caso. El adolescente  confesó haber actuado por orden de Moisés Q.C. Ambos fueron llamados a declarar, pero este  señor, pese a la acusación, fue puesto en libertad. Logramos una orden de aprehensión, pero el coautor ya está prófugo”, explica el abogado de la familia de Beymar, Juan Carlos Escalante.

    El boletín de “desaparecido” que inundó las redes sociales   semanas atrás señala  que Beymar tenía 13 años, aunque en la fotografía  aparentaba menos. Era hijo único,  “buen chico” y cariñoso, lo que hacía que  se ganara el aprecio de su entorno. Cursaba el tercero de secundaria en el colegio  Félix Ballivián, de  Huayrapata, donde conoció a su asesino   años  atrás.
 
“Mi enano soñaba con  ser policía”, afirma  César Mamani, su padre. “Siempre me repetía: papi  quiero ser policía... todos esos sueños  se los han quebrado,  han roto todo... mi enano no se  merecía algo así”, sostiene.  

La noche del 12 de febrero Beymar recibió un mensaje de Víctor para invitarlo a   ir a la cancha de la comunidad. Confiado, aceptó y pidió permiso a sus padres argumentando que además iría a dormir a la casa de sus abuelos.

     Salió de su casa alrededor de las 20:30 y fue recogido por Víctor en un  Caldina negro  sin placas,  en el que solían ir al  colegio y con  el que el joven trabajaba como taxista. En medio camino el vehículo se detuvo  para que ambos muchachos puedan jugar con el celular.

Seis días de incertidumbre 

 Pasaban  las horas y  Beymar no llegaba a la casa de sus abuelos. Preocupados,  sus padres  empezaron a preguntar por él a sus vecinos. Entonces empezó una búsqueda que duró seis días. Los comunarios recorrieron cada rincón de la localidad apremiados por unos  mensajes que llegaban  a los celulares del tío y del padre que    pedían dinero a cambio del niño.

“Esa mañana recibí el mensaje a las  seis. Me decían ‘tenemos al enano’ no avises a nadie o lo vamos a matar”, dice César. Le pidieron 50.000 bolivianos, monto que no disponía. Entre familiares  y vecinos reunieron unos 30.000 bolivianos que  se aprestaron a entregar.   

Por seis días la familia  trajinó entre la Policía de La Paz  y su comunidad, chateando con los supuestos secuestradores y tratando de apurar las investigaciones para ganar tiempo para el niño.

   En cuatro ocasiones fijaron un punto de encuentro para la entrega del dinero, en Senkata, Río Seco, la Periférica o el puente Minasa, pero nadie llegó. La triangulación de  mensajes tardaba y no fue hasta el 18 de febrero que la Policía ubicó de dónde se enviaban. 

“La Policía sabe cómo toda la comunidad buscó al niño y no actuó a tiempo. Tiene  que haber justicia... estamos  indignados y si la comunidad entera tiene que ir  a La Paz para pedir  justicia para Beymar, vamos a hacerlo”, afirma un dirigente de Milluhuaya.

     Victimarios  en la comunidad

 Cuando la Policía llegó a Milluhuaya entrevistó a 10 personas. Víctor era uno de ellas. Había  evidencias  en su contra  y él confesó.       

  Declaró que  extranguló a Beymar la misma noche que lo recogió de su casa,  alrededor de las 22:00, y que cuando mandó los mensajes  pidiendo el dinero, el niño ya estaba muerto. Indicó que   dejó el  cuerpo cerca la   propiedad de los  Mamani-Quispe.

  Los motivos de infanticidio aún se investigan, aunque ya se tiene como antecedente  la rencilla entre César Mamani y Moisés Q.C. El autor confeso afirma que  fue éste último quien  lo contrató para secuestrar  y desaparecer al hijo de Mamani , por un pago de 10.000 bolivianos que nunca llegó.

“A mi hijo lo han contratado... es inocente, lo han engañado para involucrarlo.  Moisés Q.C. es el culpable”, dice  la madre de Víctor, quien cumplió 18 años el día que  presentó su declaración.

“Moisés Q.C. estaba como sospechoso; pero lo liberaron alegando que    en su celular no hay evidencias de algún  contacto con el autor principal del asesinato. Pero hay muchas contradicciones, él  negó haber conocido a Beymar o a su familia cuando tenía una citación de conciliación con el papá del niño para el 13 de febrero. Pero un día antes el niño desapareció”, sostiene el abogado Escalante.

La  cronología

  • Conflicto  Antes del asesinato de Beymar, su  familia tuvo un conflicto por la compra y venta de unos semilleros de coca  con uno de los presuntos  coautores del crimen, identificado como Moisés Q.C.  
  • 12 de febrero  Alrededor de las 20:30,  Berymar  sale de su casa de la comunidad Milluhuaya  para ir  al domicilio  de sus abuelos. Antes se encuentra con Víctor   M.K.,   quien lo recogió en un auto negro,  sin placas. 
  •  22:00  Víctor asesinó a Beymar y  abandonó  el cuerpo a dos metros de la propiedad de su familia. Cubrió el cadáver con escombros. Sustrajo el teléfono móvil   y regresó a  su casa y  pidió un rescate de 50.000 bolivianos.
  • 23:00  La familia  y los comunarios empezaron a buscar al niño  sin percatarse de los mensajes de Víctor. Estos  fueron vistos al día siguiente. Pedían dinero a cambio del niño.
  • 13 de febrero El padre de Beymar y Moisés Q.C. debían presentarse en el módulo policial de Coripata para conciliar. Pero  la familia tuvo que viajar  La Paz para reportar el  secuestro. 
  • 14 de febrero  Los mensajes continúan y se fija un lugar para el intercambio, pero los  secuestradores no llegan.
  •  15 de febrero  Se fija un cuarto intento  de encuentro al que tampoco llegan. Víctor vendió el celular de Beymar en el Barrio Chino de La Paz. 
  •   17 de febrero  La Policía se constituye en Milluhuaya para entrevistar al menos a 10 personas, entre las que estaba Víctor y Moisés Q.
  • 18 de febrero  El adolescente confiesa el crimen y el cuerpo de Beymar  es encontrado a las 14:00.
  •   19 de febrero  Después de la autopsia, el cuerpo fue enviado a Milluhuaya, donde fue velado por los pobladores. El asesino confeso dijo que Moisés Q.C. ofreció pagarle por el crimen
  •    20 de febrero  Q.C.   fue puesto  en libertad y ahora se encuentra prófugo. Ese mismo día, entre pedidos de justicia, Milluhuaya enterró a Beymar.

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