Academias policiales buscan salir de las clases virtuales

4.100 alumnos de pre y posgrado pasan clases 100% virtuales. Analizan devolver parte de la matriculación o dar paquetes de internet para ayudar a los cadetes.
lunes, 29 de marzo de 2021 · 05:04

Carlos Quisbert  / La Paz

El sistema educativo policial evalúa “retomar en el corto plazo” la formación presencial de 4.100 alumnos de posgrado y pregrado en las facultades técnicas y en la Academia Nacional de Policías (Anapol). Debido a la pandemia y a las restricciones impuestas desde el Ministerio de Educación, al momento las clases son 100% virtuales.

“Por la naturaleza de la formación para los policías necesitamos hacer dos actividades presenciales, como el acondicionamiento físico y la parte de la instrucción en las destrezas y habilidades para las técnicas del arresto, de desplazamiento, etcétera. Ya hemos acopiado información, la estamos procesando para sugerir al mando superior y al Ministerio de Educación  que en el corto plazo podamos ir por las clases semipresenciales”, informó a Página Siete el rector de la Universidad Policial (Unipol), Boris Bellido.

El jefe policial explicó que  debido a la pandemia por el coronavirus, las instituciones educativas en todo el país asumieron el reto de adaptarse e implementar técnicas de formación para disminuir la aglomeración de personas para evitar la propagación del virus. En el caso de las 14 facultades técnicas de formación policial (de donde egresan para ascender hasta suboficiales) y la Anapol (de donde se gradúan oficiales que pueden ascender hasta generales) por el momento se imparten clases 100% virtuales.

Bellido explicó que  de acuerdo a la evaluación que se  realizó,  por el momento se prevé que continuarán   las clases teóricas virtuales y que  para las dos áreas de formación que requieren la presencia física  se analiza elaborar un plan de trabajo semipresencial, una o dos veces por semana.

Por otro lado, el jefe policial dijo que se reunió información que revela reclamos de  algunos   padres de familia de cadetes, quienes denunciaron el incremento de sus gastos. En esa línea, aseguró que se trabaja para   asumir medidas legales y económicas que permitan ayudar a los estudiantes, tomando en cuenta que se cobró una matricula de 13.000 bolivianos (en la Anapol), la misma que  contempla gastos por una formación de internado en la que se cubre, además de la vestimenta, insumos para su formación y la alimentación.

Es precisamente ese último presupuesto de alimentación el que podría ser redireccionado, con el fin de ayudar en los gastos a los cadetes, dado que al darse la formación a distancia no se hizo uso de esos recursos en las unidades educativas policiales.

“Los gastos más fuertes son el pago de alquiler -porque no somos de La Paz-, la alimentación y ahora no sólo la cuenta por la señal de internet, los equipos (laptops) o celulares, que tienen que ser buenos para tener una buena señal”, explicó el padre de familia de un cadete que vive desde enero a pocas cuadras de la Anapol.

Explicó que para la compra de los equipos debió recurrir a un préstamo, pero además de los 13.000 bolivianos de la matriculación, ahora debe cubrir el costo de la alimentación extra, debido a que en el pequeño ambiente donde vive su hijo no tiene el espacio para una cocina y los baños son compartidos con dos de sus compañeros y la familia dueña de casa. “Vive en una cuarto pequeño, no sale mucho por las clases, pero la comida es otro gasto, porque comer en la calle es más caro, no hemos podido pensionarlo, así que cada semana tengo que reunir para pagar ese gasto”, lamentó el padre de familia.

Algunos de los cadetes afirman que en años anteriores existía un plan de pagos para la matrícula, pero esta gestión  se hizo un cobro total y temen hacer reclamos. Sobre ese punto, en contacto con este medio, dos instructores explicaron que en la Anapol se planteó la idea de que los cadetes puedan ir tres veces al día para recibir sus alimentos, pero pocos son los que asisten.

“No es un plan de pagos mensual, nunca se ha dado eso. Lo que hay es la posibilidad de pagar la matrícula en dos partes”, señaló uno de los instructores. Otro afirmó que la adaptación a las clases virtuales es un reto, tanto para estudiantes como para instructores y autoridades. “Hay red de wifi, pero al estar en casa no hacemos uso, nosotros también pagamos de nuestro bolsillo, pero es una situación excepcional y por nuestra salud. Pasa que algunos no han roto ese ciclo mental, creen que siguen en colegio y aún se quejan a sus padres, al profesor, aún no han asumido la formación policial. Lo del dinero es un reclamo justo, pero tal vez algunos lo tomarán como un pretexto para abandonar, como sucede cada año, es un proceso natural, de 500 de primer año egresarán 100 o 150, siempre fue así”, sostuvo.

“Es una situación que ha surgido a partir de la pandemia. Ahora, con responsabilidad, la Dirección Nacional de Instrucción y Enseñanza, a través del departamento administrativo, debe considerar el hacer una redistribución de los ingresos (…) es un análisis técnico, legal y financiero que deben hacer los responsables de esa área para dar una solución a estos reclamos que son justificados, por gastos extras para esos padres de familia”, afirmó Bellido.

Entre las posibilidades de solución está la compra y dotación de crédito para los cadetes o la entrega de dinero en efectivo para la alimentación, pero todo con el respaldo de resoluciones legales, recalcó Bellido.

 Formación digital para superar limitaciones en la pandemia

 La Dirección Nacional de Educación y Enseñanza de la Policía realiza la tercera versión de un curso sobre nuevas tecnologías y comunicación, con el fin de mejorar la formación académica que se imparte en todos los niveles de educación policial.

Dichos cursos, según explicó el rector de la Universidad Policial, Boris Bellido, también alcanzan a los uniformados que realizan trabajos de campo, debido a que el uso de estos recursos colabora en un mejor servicio a la sociedad y mejora las destrezas de investigación.

  “Al margen de las limitaciones y efectos en la salud, la pandemia (del coronavirus) nos ha conducido a romper paradigmas y reconducir los procedimientos administrativos y académicos. En síntesis, se debe mejorar la capacidad educativa porque existen herramientas tecnológicas que nos lo permiten”, afirmó Bellido.

El responsable de la Unipol sostuvo que en el análisis general las restricciones de circulación por la  pandemia han  generado que se aceleren los procesos de uso de nuevos recursos tecnológicos académicos. “Al final son una fortaleza porque las clases se tornan más dinámicas y de mayor aprovechamiento”, afirmó.

  Las unidades de formación académica de la Policía, regidas por el Ministerio de Educación, acatan las normas que evitan la aglomeración de personas y alumnos mientras transcurre el año académico en medio de la pandemia.

 

 

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