En al menos cuatro regiones de Pando identifican plantaciones ilegales de coca

En la comunidad pandina de Nueva Esperanza los comunarios erradicaron cultivos clandestinos de coca y marihuana y expulsaron a los propietarios. El viceministro de la Coca anuncia inspecciones en la región.

Redacción Diario Página Siete
Seguridad
Redacción Diario Página Siete
Por 
La Paz - domingo, 20 de marzo de 2022 - 5:19

María Mena M. / Cochabamba

“En Pando, he visto plantaciones de coca en los municipios de Bolpebra, Puerto Rico, Bella Flor y en Santa Rosa del Abuná. No son  extensos, pero hay y no son legales.  Algunos productores llevan a vender su coca a Cobija”, afirma Néstor  Ruiz Quispe, secretario general de la comunidad “Natividad Amaturi”, de Nueva Esperanza.

En esa zona del municipio pandino de Santa Rosa del Abuná, autoridades identificaron recientemente plantaciones ilegales de coca. Y, según comunarios, no son las únicas. Cocales clandestinos se extienden en  cuatro municipios de Pando sin que las tareas de erradicación ingresen a esas regiones.

En Los Yungas, de La Paz, está la zona tradicional de cultivo de la hoja milenaria, aunque en el gobierno también se legalizó la coca del Chapare. Por lo que las plantaciones fuera de esas regiones son consideradas ilegales, según la Ley 906.

Según proyecciones de las Naciones Unidas,  los cultivos de coca en Bolivia se aproximan a las 30 mil hectáreas. De acuerdo a la Oficina de la Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (Unodc), los cocales ya superaron las 29.400 hectáreas en 2020. El Gobierno estima destruir 10 mil hectáreas ilegales este año.

En el Chapare los cocaleros pueden cultivar hasta 7.700 hectáreas y en Yungas hasta 14.300. Pero hay plantaciones en otras regiones del país que no son registradas por el Gobierno ni por organismos internacionales.

Comunarios erradicadores

Ruiz cuenta que hace más de cinco años llegó a la comunidad de Nueva Esperanza  una pareja proveniente del Chapare que comenzó a cultivar coca en terrenos de su propiedad, pese a la oposición de la comunidad.

En octubre pasado, tras un ampliado de emergencia, los habitantes emitieron un voto resolutivo rechazando los cocales de Hugo R.M. y su esposa Marina C. C.  Al siguiente mes los comunarios nuevamente se reunieron para inspeccionar y erradicar los cultivos.

“A las 10:05  del 24 de noviembre empezamos la erradicación de las plantaciones ilegales y cual fue nuestra  sorpresa cuando nos encontramos con una plantación de coca en parte limpia y otra entre matorrales, la cual también ha sido erradicada. La situación se hará conocer a las autoridades policiales para su respectiva investigación”, se lee en el acta de la asamblea.

Ese día la labor comunal de erradicación no concluyó por temor a enfrentamientos. “Siendo a las 12:03 procedimos a salir del lugar sin concluir nuestro trabajo porque todo un grupo (otros comunarios) estaban alistándose para agredirnos, por lo que los policías nos han pedido diálogo”, dice el acta.

Nueva Esperanza en pleno trabajo en la erradicación.
Foto: Comunidad Nueva Esperanza, Pando

Tras la resistencia en la tarea de erradicación, la comunidad Nueva Esperanza presentó la denuncia en la Policía y posteriormente a la Fiscalía de Cobija; pero el caso no avanzó.

“La comunidad en su integridad procedió a realizar la limpieza e inspección a la parcela que fue recuperada de los expulsados Hugo. R. M. y su esposa Marina C. C., pero grande fue nuestra sorpresa cuando encontramos otras plantaciones ilegales de coca”, se lee en  la denuncia presentada a la Policía.

El viceministro de Coca, Juan Pablo Jove, fue a Cobija para verificar la denuncia sobre cultivos.
Foto: Viceministerio de la Coca

“No eran muchas hectáreas (de cultivo). Para denunciar nos apoyamos en la Ley 906 que dice que las plantaciones de coca solo deben estar en Chapare y Yungas”, afirma el dirigente Ruiz.

La Ley General de Coca N° 906 en sus artículos 15, 16 y 17 expone las zonas permitidas para la producción “originaria y ancestral” de la hoja milenaria. Menciona a diferentes provincias de La Paz y Cochabamba, sin incluir a otros departamentos.

“La zona no autorizada es aquella que se encuentra fuera de la delimitación de las zonas autorizadas de producción de coca. Queda prohibida la producción en la zona no autorizada, sujeta a erradicación por el Ministerio de Gobierno”, precisa el artículo 17  de la norma.

Del Chapare a Pando

El denunciado Hugo R.M. tiene antecedentes penales por el delito de transporte de sustancias controladas en el Tribunal de Sentencia de la provincia de Carrasco, en el trópico de Cochabamba. La sentencia fue ejecutoriada en el 25 de mayo de 2016, según el Registro Judicial de Antecedentes Penales de Pando al que tuvo acceso Página Siete.

“Ese caballero tiene antecedentes de narcotráfico en el trópico y por eso desconfiamos. ¿Qué pasaría si hace cultivos más grandes? Llegó a Pando con esa intención. Sabemos que en 2010 ingresó a otra comunidad con una arroba de coca que los comunarios destruyeron. Por eso lo denunciamos”, dijo Ruiz.

Hallan coca y marihuana

El caso, de conocimiento de la Fiscalía, fue derivado a sustancias controladas. El fiscal asignado al caso, Ignacio Condori, y otros funcionarios realizaron una inspección el 7 de febrero.

“Los comunarios aseguraban que procedieron a la erradicación de los cocales. Entonces, fuimos a realizar una inspección con personal de la Digcoin (Dirección General de la Hoja de Coca) y de Umopar”, dijo el fiscal de sustancias controladas.

En el lugar evidenciaron rastros de cultivos de coca y también de marihuana que habían sido eliminados, pero surgían nuevos brotes. “Haciendo cálculos, las plantaciones cubrían una hectárea y media. Había marihuana y coca”, asegura Condori.

Anoticiado del tema, el viceministro de Coca y Desarrollo Integral, Juan Pablo Jove, viajó hasta  Cobija para verificar si existían cultivos ilegales.

“En tareas de control social, los comunarios erradicaron la coca para evitar que avancen a sus tierras. En ese contexto expulsaron al señor (Hugo R. M.). En La Paz vamos a coordinar con Digprococa (Desarrollo General de Desarrollo Integral de las Regiones Productoras de Coca)  para hacer la  visita”, afirmó Jove el 10 de marzo.

“Hay más cocales en Pando”

Ruiz insiste que Nueva Esperanza no es la única comunidad pandina donde hay  cultivos ilegales de coca. Identificaron plantaciones también en Bolpebra, Puerto Rico y Bella Flor.

El dirigente está convencido de que las hojas que producen no están destinadas al acullicu “por su desagradable sabor”, por lo que teme que se convierta en materia prima para  el narcotráfico. El caso de la comunidad Nueva Esperanza fue el único denunciado formalmente en la Fiscalía de Sustancias Controladas de Cobija. Sin embargo, el fiscal Condori asegura que también hay quejas de cocales que se extienden en la comunidad Mukden de Bolpebra.

 


Cocales se extienden a Santa Cruz, Beni y el norte paceño

“El monitoreo de cultivos de coca registra plantaciones al norte de La Paz, fuera de los Yungas, y desde el Chapare se extienden hacia el Tipnis (Territorio Indígena del Parque Nacional Isiboro Sécure) hacia la provincia Ichilo en Santa Cruz y Moxos en el Beni”, alerta el analista Roberto Laserna sobre la plantaciones de coca en zonas no autorizadas.

Laserna continúa: “La coca es una planta bastante adaptable. Cuando la cocaína era legal en el mundo, a fines del siglo XIX y comienzos del XX, se cultivó en muchos países y entre los mayores productores del mundo estuvo Indonesia, sobre todo en la isla de Borneo. Como además consume pocos nutrientes, es un cultivo que puede explotarse varios años incluso en suelos pobres. En Yungas hay plantas de más de 40 años en terrazas y las del Chapare producen durante seis años en suelos mal protegidos”.

Desconoce que existan plantaciones en Pando. “No he sabido de cultivos en Pando, posiblemente porque hay otras actividades que pueden ser más viables para la estructura familiar y social que hay allá. La coca requiere bastante mano de obra y siendo semiprohibida conlleva riesgos de todo tipo que solamente pueden enfrentarse cuando se es parte de estructuras organizadas, como los sindicatos campesinos en Bolivia, o las mafias narcotraficantes en Perú y Colombia. Tal vez eso explique algo lo que no pasa en Pando y Beni”, indica.

El Monitoreo de Cultivos de Coca 2020 realizado por la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito, publicado en 2021, da cuenta que seis de las 22 áreas protegidas de Bolivia son afectadas por plantaciones ilegales de coca. Las áreas naturales invadidas por cocales son: Tipnis, Carrasco, Cotapata, Amboró, Apolobamba y el Madidi.

El total de superficie de cultivos identificados en estas reservas ascendía a  545 hectáreas en 2020. Lo que representaba un incremento de 44% de cocales ilegales respecto a 2019, precisa el informe de monitoreo.
 
 

En Pando, hay plantaciones de coca en Bolpebra, Puerto Rico, Bella Flor y en Santa Rosa del Abuná

Nestor Ruiz, dirigente

 

30.000
HECTÁREAS
de coca existen en Bolivia,
según estimaciones de la Unodc.
Las zonas permitidas son
Yungas y Chapare.
 

Haciendo cálculos, las plantaciones cubrían una hectárea y media. Había coca y también marihuana

Ignacio Condori, fiscal

Esta noticia es de acceso restringido.

Para seguir leyendo, suscribete o accede a tu cuenta:

SUBSCRIBETE INICIAR SESIÓN


Mensaje de Raúl Garáfulic, presidente de Página Siete

 

Estimado amigo lector:

Me dirijo a usted para agradecerle por su preferencia hacia Página Siete, que nos ha convertido en uno de los medios de comunicación más influyentes del país. 

En esta ocasión, necesito pedir su apoyo, mediante la contratación de una suscripción a Página Siete Digital. La evolución hacia un modelo de negocios de suscripciones digitales es una tendencia entre los diarios más importantes del mundo.   

Por un costo cercano a $us 5 al mes, los suscriptores recibirán acceso a contenidos premium de nuestro portal www.paginasiete.bo, como el periódico impreso digital (ePaper), varios “newsletters” temáticos, podcasts, más de 12 años de archivo digital (hemeroteca), y otros productos especiales.

Si bien el servicio que le ofrecemos es sustancial para mantenerlo bien informado, lo más importante es que usted ayudará a preservar la libertad de expresión, al permitirnos alcanzar el equilibrio financiero que todo periodismo independiente necesita. 

Durante los últimos tres años, los ingresos de los periódicos del país se redujeron dramáticamente. Primero, por la pandemia, que afectó la venta de periódicos impresos y, luego, por la caída de anuncios publicitarios, causada por la crisis económica actual.

En nuestro caso, la situación se complicó aún más, por el permanente acoso al que nos sometió el Gobierno, mediante agresivas auditorías y multas de varias instituciones del Estado, que, por supuesto, no se aplican a nuestros competidores.

También hubo presión directa contra algunos clientes, como la que provino de aquel funcionario que, con argumentos infundados, “sugirió” a algunos anunciadores que no publiquen en Página Siete, lo que, por cierto, es ilegal.

Adicionalmente, recibimos frecuentes ataques verbales y/o amenazas de líderes del partido oficialista, como Evo Morales, Juan Ramón Quintana, el Procurador General del Estado, y hasta de operadores judiciales, como el ex presidente del Consejo de la Magistratura y otros más. 

Para cerrar la brecha entre ingresos y egresos contamos con el profesionalismo, creatividad y capacidad de trabajo de nuestro comprometido equipo de profesionales, pero también necesitamos su apoyo. 

Defender la libertad de expresión es una buena causa porque nos permitirá seguir fiscalizando a los poderes del Estado, controlados, casi en su totalidad, por un mismo partido, para lograr una Bolivia más justa. 

Nuestro propósito es alcanzar 10,000 suscriptores, con el apoyo de quienes valoran nuestro trabajo. El objetivo es razonable, considerando que Página Siete tiene dos millones de lectores únicos por mes, según Google Analytics, de los cuales, 75% están distribuidos en todo el país y 25% son bolivianos que residen en el extranjero.

Suscribirse a Página Siete Digital es fácil con nuestro nuevo sistema “online”, que acepta pagos por QR, tarjetas de crédito/débito y otros, solo tiene que hacer clic en el botón al final de esta nota y seguir las instrucciones.

Su apoyo puede marcar la diferencia, muchas gracias.

Raúl Garáfulic Lehm
Presidente de Página Siete

 

Hacer click

 

NOTICIAS PARA TI

OTRAS NOTICIAS