El hecho ocurrió hace cuatro meses en el Plan 3.000 de Santa Cruz de la Sierra

Informes revelan que 4 jefes e Inspector sabían de policías acusados de extorsión

Los uniformados fueron sindicados de extorsionar 10.000 dólares a un chofer de un camión cisterna. Los jefes policiales fueron informados, pero ninguno ordenó un proceso disciplinario o penal a los implicados.

Seguridad
Carlos Quisbert
Por 
La Paz - martes, 27 de septiembre de 2022 - 0:00

Informes internos y declaraciones ante la Dirección Departamental de Investigación Policial Interna (Didipi) de Santa Cruz revelan que al menos cuatro jefes policiales, entre ellos los coroneles Edwin Rojas Méndez, Édgar Aguilar, Carlos Chispas y Erick Holguín, hoy comandante de la Policía en Cochabamba, además del inspector general de la Policía, coronel Augusto Russo, conocían la denuncia de extorsión que presentó Julio César Severich, el conductor de un camión cisterna.

Severich sindicó a cinco policías por secuestro y la extorsión de 10.000 dólares y, a pesar de que los jefes policiales conocían la irregularidad, ninguno instruyó procesos penales o disciplinarios para sancionar el hecho.

“Diga usted si el coronel Augusto Russo conocía de este caso y ¿quién le dio parte de esta novedad?”, fue la pregunta que el fiscal policial hizo el 28 de agosto al actual comandante departamental de Cochabamba, Erick Holguín. Cuando pasó el caso de extorsión, en mayo de este año, Holguín, era comandante departamental de la Policía en Santa Cruz.

Holguín dijo que él es quien reportó el caso, en julio, mientras cumplía servicios en Santa Cruz. “No recuerdo la fecha, pero el coronel Russo se hizo presente en el Comando de Santa Cruz y mi persona le dio parte correspondiente de la novedad, sobre funcionarios policiales del Plan 3000 (módulo policial Mechero) que estarían involucrados en cobros irregulares de dinero”, respondió.

Deslindó responsabilidades y dijo que no dio informes de la denuncia contra los cinco policías a la Didipi, la Fiscalía Policial o la División Anticorrupción de la Felcc, porque este procedimiento era competencia de la Inspectoría Departamental y la Unidad de Transparencia.

Denuncia e informes

De acuerdo con los informes y declaraciones de los implicados, a los que accedió Página Siete, el caso se inició el 27 de mayo de este año. El chofer de un camión cisterna, Julio César Severich, denunció que esa noche, mientras se preparaba para viajar, cinco policías llegaron en un vehículo particular y lo acusaron de ser un delincuente, sin especificar el presunto delito.

Severich relató en su denuncia ante la Fiscalía que los policías lo llevaron al módulo policial “El Mechero”, en el Plan 3.000, donde lo esposaron y comenzaron a golpearlo. Luego de varias horas le ofrecieron dejarlo en libertad a cambio de pagar 20.000 dólares, pero el chofer negoció la mitad de lo exigido y luego de pedir dinero prestado a familiares, la madrugada del 28 hizo dos depósitos electrónicos a una cuenta de banco que los policías le dieron. El monto sumó 65.000 bolivianos.

Atemorizado, pero sobrepuesto a la “tortura” que sufrió en celdas policiales sin motivo alguno, en los siguientes días el chofer trató de recuperar su dinero “por las buenas”; no obstante, sólo recibió amenazas por parte de los uniformados. Luego de casi un mes, el 28 de junio, Severich, por medio de sus abogados, Freddy Velásquez y Jhandira Urquidi, logró informar del hecho al jefe del Comando Policial Andrés Ibáñez del Plan 3.000.

Se debe precisar que el día del supuesto secuestro y extorsión, el comandante de esa unidad era el coronel Edwin Rojas Méndez y el subcomandante el coronel Édgar Aguilar. Los abogados de Severich hicieron conocer la denuncia al reemplazante de Rojas, Carlos Chispas.

En el informe de la reunión que Chispas tuvo con los abogados, el coronel Aguilar señaló que los cinco policías denunciados fueron convocados en ese momento, para aclarar la denuncia. Éstos aseguraron que “por órdenes” de Rojas él no fue informado. Ese informe fue elevado a Holguín.

Pese a conocer la denuncia ningún jefe policial inició proceso contra los cinco involucrados y se limitaron a emitir informes, por lo que los abogados de Severich presentaron dos denuncias, una ante la Didipi y otra ante la Fiscalía. En ambas, también fue sindicada la hermana de uno de los policías, ya que fue ella quien recibió el dinero en su cuenta la madrugada del 28 de mayo.

Página Siete también accedió a los informes que en julio presentaron los cinco policías denunciados ante Chispas. Las hojas tienen la misma redacción y en la parte principal todos niegan que se haya presentado alguna novedad durante su servicio el 27 y 28 de mayo.

Sin embargo, Everly Flores, hermana del sargento Breidy Flores Mamani, uno de los cinco implicados, declaró ante la Fiscalía de Santa Cruz que sí recibió el dinero depositado por Severich y que sólo horas después, por pedido de su hermano retiró los 65.000 bolivianos y los entregó a su familiar, que le aseguró que era dinero que le había depositado otro uniformado y que desconocía el origen.

La mujer agregó que ese día se presentaron en su casa otros cinco policías. Los abogados de Severich, que no descartan que jefes policiales se beneficiaron del dinero, presumen que en ese momento se repartieron el botín de la extorsión.

Extorsión policial

Denuncia • El conductor del camión cisterna, Julio César Severich, denunció que el 27 de mayo cinco policías le acusaron de robo, sin pruebas. Lo esposaron y lo llevaron al módulo policial El Mechero del Plan 3.000 donde lo golpearon y para arreglar el asunto le pidieron 20.000 dólares. “Me dijeron que había forma de arreglar, que ya habían hablado con su superior y que también estaba de acuerdo”, se lee en parte de la denuncia de Severich.


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