Por segundo día consecutivo, la autoridad del DAB no se pronuncia

Choferes denuncian 300 robos al interior de almacén aduanero

Algunos conductores señalan que los hurtos se hacen con profesionalidad, incluso desaparecen motores de camiones. Ya se presentaron 45 cartas de denuncias.
miércoles, 02 de octubre de 2013 · 00:55
Carlos Moreira A.  / El Alto
Al menos 300 choferes de camiones denunciaron ayer que sufrieron robos de partes de sus vehículos, además  de la mercadería que espera su nacionalización en Depósitos Aduaneros Bolivianos (DAB) de la ciudad de El Alto.
"Tenemos 300 notas presentadas a la Policía sobre robos y denuncias, pero ahí quedan nuestros reclamos. Son partes de camiones cuyo valor  sobrepasan los 1.500 dólares”, afirmó el presidente de la Cámara Nacional de Transporte Pesado, Gregorio Guarachi, durante el bloqueo en puertas de los depósitos, en la avenida 6 de Marzo.
Los hurtos se registran al interior de las islas del  DAB. Además, 45 copias de cartas, sin respuesta, enviadas a los ejecutivos del DAB fueron colgadas ayer en la malla frontal de este campo. En las misivas los afectados reclaman por bienes menores robados, como cajas de CD (parte de la mercadería) y cientos de bienes de valor, como televisores portátiles, motores y otros.
Anselmo Mamani, chofer de transporte pesado, dejó en el DAB su camión FH modelo 98 el pasado 6 de junio y cuando retornó al día siguiente se percató que había sido víctima de un robo. "Vi unas huellas en el auto, dije ‘seguramente es el motor’ y justo sacaron el motor que estaba debajo del chasis. Cortaron los cables, y como estaba encadenado, cortaron también las cadenas. Sacaron los pernos  y desconectaron las mangueras hidráulicas”, relató.
El perjuicio alcanza los 900 dólares y la empresa Imbolpac, para quienes trabaja, también salió afectada. "El motor no hay para comprar, hay que hacer importar y es carísimo”, reclama mientras, según cuenta, su vehículo se va deteriorando.
El 21 de julio, Hugo Quispe  llega al DAB a las once de la mañana. Deja su camión todo el fin de semana en manos de funcionarios aduaneros. "El lunes en la mañana volví y vi que mi puerta estaba abierta. Lo ha hecho un profesional, porque han abierto como si nada”, cuenta el afectado.
Viendo el interior del vehículo supo que había perdido una televisión portátil que usa para recrearse durante sus viajes y 100 dólares que le había dado su jefe, que le fueron descontados de su salario. Quispe cuenta que esa misma noche cuatro camiones sufrieron robos cuantiosos.
Dionisio Condori es uno de los más afectados. El pasado miércoles dejó su camión Volvo, modelo 2010, en dependencias de DAB a las 16:00. "Al día siguiente, como a las ocho de la mañana, vi la chapa destruida”, cuenta. El carro quedó sin portatablero, relayes, cerebro, portafusibles, comandos de la ventana y equipo de sonido. Condori se sorprendió con el trabajo minucioso de los antisociales, que no dejaron ningún signo de forcejeo en el vehículo.
Asegura que los equipos perdidos podrían ascender fácilmente a los 5.000 dólares.
   Los dueños de mercaderías que cargan los camiones denunciaron que sus pertenencias  desaparecen día que pasa o durante los días en que tarda la nacionalización de las mismas.
Este tipo de situaciones llevó a los choferes del transporte pesado a realizar la medida de presión, para exigir la presencia de la presidenta de la Aduana Nacional, Marlene Ardaya, y los ejecutivos de la DAB. A las 16:56, Ardaya arribó al DAB y por altavoces dijo a los choferes: "Estamos con el equipo técnico de la Aduana. En lo que corresponde a la Aduana Nacional, vamos a tratar de escuchar y solucionar”. Ardaya se comprometió a llevar  al Ministerio de Economía o al Viceministerio de Política Tributaria  las quejas del sector sobre el DAB.    

Sin embargo, la prensa no tuvo acceso a la reunión efectuada entre 10 representantes de los choferes, la comitiva de Ardaya y ejecutivos de la DAB.

Caso de transporte internacional

Durante la medida de presión, transportistas de otros países acompañaron a los choferes bolivianos. Aseguran que la Aduana paceña de El Alto es la única que requiere varios días para hacer revisiones, lo que perjudica a sus contratistas.
Rafael Salazar es ejecutivo de la empresa de transporte San Cristóbal, del Perú.  Tras recibir la llamada de su chofer, tuvo que ir hasta El Alto para ver qué retenía su camión más de una semana. "Yo realizo transporte desde Perú con conexiones a Chile, Ecuador y Colombia. Esta es la primera vez que paso por Bolivia. Lamentablemente, estoy desde el martes 24 de septiembre con mi camión parado, porque dicen que le harán una inspección física”, cuenta.
El conductor, que prefirió no dar su nombre, está acá desde ese día. "Sólo me queda para alimentarme con coca y agua hervida”, se queja. Por su parte, Salazar asegura que no volverá a transitar por Bolivia para evitar este tipo de situaciones. "Aquí se perjudica mucho el cliente que me ha contratado. Yo ya no voy a regresar acá, creo que el cliente deberá buscar otro transporte. El chofer cancela varios viajes. Es primera vez que me pasa esto”, dice.

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