Las áreas vulnerables tienden a expandirse, según el informe

Estudio detecta tres zonas de “muy alto riesgo” en La Paz

Identificaron las vertientes de agua y las construcciones ilegales como causas de graves problemas en Inmaculada Concepción, Huantaqui-Huancollo y Cota Cota.
jueves, 03 de octubre de 2013 · 22:44
Aleja Cuevas  / La Paz
Un estudio reveló que las zonas Huantaqui-Huancollo, Inmaculada Concepción y Cota Cota son las que podrían tener "mayor probabilidad de riesgo” y que tienden a expandir su área de afectación.
La información fue proporcionada por  la Unidad de Riesgo de la Dirección Especial de Gestión Integral de Riesgos (DEGIR) dependiente de la Alcaldía paceña.
El responsable de esta unidad, Óscar Sandoval, explicó que a base del mapa de las 36 zonas de riesgo (2011) se  realizó un estudio Técnico Social Ambiental  (TESA) en tres áreas catalogadas  "de muy alto riesgo”:   Inmaculada Concepción (al final de los Puentes Trillizos, cancha Fígaro y  ambientes de EMA Verde), Huantaqui-Huancollo   y Cota Cota (calles 33 a la 38). Una cuarta sería la del megadeslizamiento.
En el sector de la Inmaculada Concepción   se identificaron "subproblemas” que podrían convertirse   en grandes, es decir, se registraron deslizamientos pequeños que   activarían otros mayores, según Sandoval.  
Para prevenir posibles riesgos, se construyó la bóveda gemela de Cotahuma, un muro con pilotes y marquinas (plataformas con tierra). El monto invertido para estos trabajos fue de   18 millones de bolivianos;  de ellos, 12 millones ya fueron ejecutados en el primer semestre de 2013.
El monitoreo en la zona continúa para reducir  la aceleración del movimiento de masa. "Si antes se movía un milímetro por mes, ahora tiene que ser medio milímetro o dejar de moverse”, dijo responsable de DEGIR.
 El estudio de  Huantaqui-Huancollo salió hace dos meses e identificó como   principales problemas la edificación de algunas   viviendas sin autorización y  suelos de baja calidad, además que evidenció una saturación del terreno por vertientes.  
Todo esto ocasionó hundimientos en ciertos sectores y deformaciones en otros, según  Sandoval, quien  estimó que hay unas 250 viviendas y que el 60% estaría con complicaciones.
Para su intervención se necesita invertir   23 millones de bolivianos en  la reconstrucción de dos  embovedados, la construcción de galerías filtrantes y de cortinas de drenantes. "Éstos son dos tipos de obras que servirán para captar las aguas vertientes, o sea aguas subterráneas, como uno de los programas que tiene Huantaqui Huancollo”, indicó.
 
Afirmó que con estas obras se captarían esas aguas y con la reconstrucción de los embovedados se tendría conducido el caudal del canal principal de los ductos "con los que se reduciría gran parte del riesgo, no todo, sino gran parte”, manifestó.
En Cota Cota se identificó la presencia de  vertientes entre las calles 35 a 38, y en  otros   se localizaron deslizamientos antiguos  que se pueden activar. El estudio en esta zona empezó en agosto y finalizará en enero de 2014.
De 2012 a 2013, tiempo que tomó la investigación,   en la Inmaculada Concepción   y Huantaqui el área de riesgo  aumentó por los problemas identificados.  "Entonces, hay más familias implicadas y por lo tanto, el área de estudio se ha vuelto más grande”.

La investigación

Estudio  En 2011 salió el mapa. Iniciaron los  proyectos de   estabilización en las tres zonas estudiadas.
Talleres  Técnicos de DEGIR organizaron en el primer semestre de 2013 talleres de concienciación para  vecinos de Huantaqui-Huancollo, quienes abrieron sus casas para que se pueda ver y evaluar las grietas de sus  propiedades.
Vecinos   En el primer taller participaron siete familias y en la segunda reunión hubo un interés mayor:  60. A finales de 2012, asistieron 250.

Sugerencias La DEGIR recomendó la renovación de las cañerías antiguas y deterioradas. El mal estado de este servicio fue otro de los  problemas identificados  en las zonas visitadas por DEGIR.

 

Pampahasi
y Callapa no son  habitables hasta 2018

  La Alcaldía paceña informó que,  para las obras de prevención y estabilización en los sectores  afectados por el megadeslizamiento de febrero de 2011, se ejecutó alrededor de 150 millones de bolivianos de los 380 millones   presupuestados. El lugar no puede ser habitado hasta 2018.
En algunos sectores  que resultaron afectados, se volvieron a construir cerca de 50 casas, según comprobó Página Siete.
El gobierno municipal  recordó que un estudio  estableció que para la estabilización completa  se necesitan seis años, es decir, hasta 2018, puesto que las obras empezaron a fines de 2011.
Los trabajos  siguen realizándose  están enmarcados en el Proyecto Bolivia, que establece estrictamente obras de estabilización hidrogeológicas, hidráulicas e hidraúlico-torrencial, refirió el secretario ejecutivo de la comuna, Luis Lugones.
En la actualidad, se avanza en la construcción  del embovedado del río Jankopampa y de las  galerías filtrantes a la altura del valle de la zona de  Pampahasi. Se prevé que estas obras   finalicen en agosto de 2014. A principios de este año se terminó el embovedado del río  Chujlluncani.
El jefe de la Unidad de Riesgo de la Dirección Especial de Gestión Integral de Riesgos (DEGIR) de la Alcaldía, Óscar Sandoval, explicó que las obras ayudarán a conducir  las aguas para evitar la erosión de la tierra y las galerías filtrantes captarán las aguas.
Lugones dijo que estos trabajos son sólo una parte de lo que  precisan las  zonas del megadeslizamiento antes de la reconstrucción. En 2011, en el Proyecto Bolivia, que establece  la zonificación y medidas de mitigación del área, se gastaron 23 millones de bolivianos en obras de prevención; en 2012,  45 millones de bolivianos en estabilización.




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