En el Multifuncional de El Alto, cientos de niños se quedaron sin presentes de la Alcaldía

En reparto de Obermaier sobraron juguetes

La Fundación Cuerpo de Cristo distribuyó 19.800 regalos; lo restante será enviado al campo.
lunes, 23 de diciembre de 2013 · 23:22
Sergio Mendoza / El Alto
Los 19.800 juguetes que la Fundación Cuerpo de Cristo (FCC) repartió en cinco distritos de la ciudad de El Alto alcanzaron para todos los niños que concurrieron ayer a los puntos de entrega, según informó el presidente vitalicio de dicha organización, el padre  Sebastián Obermaier Mayer.
"Hemos repartido en los distritos 4, 5, 7, 8 y 12. Los voluntarios regresaron con regalos porque eran menos niños. Tengo 30 peticiones del campo, pero no conociendo lo que ha sobrado no puedo decir cuánto se enviará a los pueblos”, dijo el sacerdote.
La entrega comenzó a las 9:00 de ayer, aunque las filas ya se formaron desde las 5:00  y se extendió hasta una hora antes del mediodía. Cinco grupos, cada uno conformado por 15 personas inconfundibles en impermeables  anaranjadas,  sacaban de cajas de cartón camiones de plástico y muñecas Barbie. Niño o niña que recibía su regalo debía marcar su dedo con tinta indeleble para no volver a la fila.
"Ningún niño se quedó sin regalo y como sucede cada año estaban felices. Alguna niña venía y decía: ‘Yo no quiero una muñeca, quiero un autito’, e igual estaban contentas”, contó una de las profesoras de religión de la parroquia, Patricia Michel.
Obermaier, que estuvo en dos de los puntos de reparto, lucía satisfecho a la hora de almuerzo, sentado detrás de su escritorio, mientras pasaba y repasaba un bolígrafo con forma de fémur sobre un calendario. Tiene 79 años  y recuerda que durante su infancia se libró la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) en su tierra natal, Alemania, y lo último que recibía en Navidad eran regalos.
"Olvídese de una muñeca o un autito, existía solamente sobrevivir. En el 45, ya terminando la guerra, había mucha miseria. Recién en el 48 las cosas comenzaron a cambiar. La Navidad no eran regalos y mucha gente cree  hoy en día que es eso; la esencia es celebrar el nacimiento de Jesús, ir a misa y compartir con la familia”, reflexiona el párroco.
Dice que en El Alto la entrega de obsequios empezó hace 15 años. Sin embargo, la maestra Michele recuerda que hace 30, "cuando yo era de ese tamaño (señala a una pequeña de 1,30 de estatura), venía a esta iglesia para la misa de gallo y, cuando terminaba, el padre nos hacía pasar a otro salón donde había juguetes que hacía traer desde Alemania. Cada quien se sacaba uno”.
 
Sin regalos de la Alcaldía
En otro punto de la urbe alteña la historia fue diferente. Los 5.000 juguetes que el Brazo Social Yanapt’asiñani de la Alcaldía de El Alto repartió en el Multifuncional de la Ceja no alcanzaron para los  niños que los esperaban. A mediodía y bajo una intensa lluvia aún estaban afuera quienes, según contaron, hicieron cola desde las 7:00.
La hilera humana ingresaba por la puerta derecha del Multifuncional y daba una vuelta completa para salir por el lado izquierdo. En el interior, algunos niños con sus madres estaban sentados en el suelo de parquet repleto de envoltorios plásticos y cartones, los restos de las empaquetaduras de los juguetes. Pelotas, camiones, muñecas, muñecos, pistolas y villancicos completaban el ambiente navideño.
Algunas madres reclamaban porque sólo una de sus wawas recibía el tan ansiado juguete. Pero afuera la situación no era mejor. Niños y mayores empapados por la lluvia -que cesó al cabo de una hora- preguntaban a los funcionarios ediles dónde podían ir a conseguir regalos. Podía ser en el estadio Cosmos 79, les respondían, porque en la Ceja se habían acabado.

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