Buscan disminuir las pérdidas causadas por las lluvias en Mecapaca

Productores se preparan para afrontar la amenaza de riadas

Cada lunes refuerzan y construyen nuevos defensivos con troncos de eucaliptos, alambre galvanizado, arena y piedras extraídas del río que riega sus cultivos.
sábado, 28 de diciembre de 2013 · 21:16

Sergio Mendoza  / Mecapaca
Los productores de la localidad de Mecapaca se preparan ante la amenaza de las riadas,  características de principios de año que se suscitan debido a la época de lluvias. Cada lunes refuerzan y construyen nuevos defensivos con troncos de eucaliptos con el fin de  impedir el ingreso de las aguas a los sembradíos.

"Nos estamos preparando para que no ocurra como en años pasados, ahorita es el momento de prevenir porque cuando entra el agua ya no hay nada que hacer. Los troncos los compramos de las comunidades aledañas y también hacemos gaviones con las piedras que sacamos del río”, explica el agricultor Manuel Miranda a Página Siete durante un recorrido.
Mecapaca es un valle entre montañas por el que pasa el río La Paz. Un pueblo de calles angostas, casas de adobe o ladrillo y gente que se saluda a cada rato.   Para llegar a los sembradíos se debe descender por el empedrado y pasar al lado de  la Unidad Educativa Simona Manzaneda, varias infraestructuras en proceso de construcción y algún perro con garrapatas.
En las parcelas se produce maíz, papa, manzanilla y, sobre todo, distintos tipos de flores: gladiolos, aleluya y bombón.
Juan Carlos acullica y descansa con su compañero a la sombra de un árbol. Él dice que en el sector que es más proclive a las inundaciones sólo se produce forraje, que sirve de alimento para el ganado, de esta forma se evita mayores pérdidas. 
"A principios de este año hemos tenido problemas con la lluvia. Por lo menos se ha perdido el 65% de la producción, el agua ha volteado casas, se llevó ganado y ha llegado hasta la escuelita”, rememora el agricultor.
Los defensivos disminuirán los daños causados por este fenómeno natural. Cada tronco de eucalipto usado para su construcción cuesta unos 800 bolivianos  y por año se utilizan como 10 quintales de alambre galvanizado para amarrarlos unos a otros y así formar una especie de barricada. El alambre es "del número 8”, asegura Miranda, y añade que cada quintal está a 1.600 bolivianos.
Para que en  un futuro se deje de  comprar los troncos, los campesinos del lugar decidieron plantar eucaliptos al borde del río por cuenta propia. Por el momento  sólo tienen tallos verdes y flexibles, pero Miranda cree que en siete años "ya crecerán y utilizaremos la madera”.
Pero las riadas, producto de las lluvias, no son el único problema con el que tienen que lidiar. En invierno el frío acaba con las plantas. El productor Miranda dijo que se tenía un acuerdo con la Gobernación para que se implementen carpas solares, pero hasta ahora no se concretó.
"La granizada también es grave, cuando sabe caer de este tamaño -dice Juan Carlos distanciando sus dedos unos tres centímetros-, sabe dañar al choclo y a las flores”.
Buena parte de la producción es para consumo propio, coinciden ambos productores, sin embargo, "lo que se puede se lleva a la ciudad (de La Paz). Las flores  las vendemos en el mercado Rodríguez”, cuenta Paulina Mena, mientras arranca con las manos y la ayuda de una hoz la hierba alrededor  de sus flores .

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