Uno de ellos se fracturó la pierna por colgar un pasacalles

Para demostrar su amor, hay jóvenes que idean “locuras”

tESTIMONIOS Las cosas que hacen los enamorados para lograr la atención de una persona especial, en el día dedicado al amor, no siempre dan los resultados esperados.
viernes, 20 de septiembre de 2013 · 23:46

Manuel Filomeno  / La Paz

"Estaba balanceándome para colocar un pasacalles frente a la casa de la chica que me gustaba, pise mal y me caí de tres metros de altura”, cuenta Sergio Ustárez. Luego  señala  su pierna derecha, porque al caer sufrió una fractura, estuvo enyesado dos meses y entablillado por dos más. "Valió la pena”, asegura. Lo hizo por amor.
Sergio explica que ese pasacalle era para declarar sus sentimientos a una muchacha que    le gustaba y quien ahora es su novia. La caída fue hace un año, un día como hoy, fecha en la que celebrará un año de enamorado.
 "Ella se enteró de lo que hice y me fue a ver a la clínica, donde estaban poniéndome el yeso; desde entonces no nos hemos separado”, afirma. Si fue una locura, no lo sabe, aunque admite que hay muchas cosas que se hacen por la persona  amada.
Otros jóvenes también cometen "locuras por amor”, para impresionar o captar la atención de la persona deseada. Muchas de estas "iniciativas” se realizan en  días previos al 21 de septiembre, el Día del Amor.
Rossana Aguilar se sonroja y trata de esconder su rostro tras el hombro de su novio, pero éste le pide que cuente la historia de cómo decidieron ser pareja.
"Fue en el cumpleaños  de una amiga, la fiesta fue en un ‘tilín’; los chicos estaban en las máquinas de baile, mirando cómo Eduardo (su novio) saltaba y les ganaba a todos”, relata.
 Rossana se acercó lentamente  y cuando pudo, subió a la máquina, pero en cuanto comenzó la canción, sus pies se enredaron y cayó aparatosamente.
"Caí e hice caer a Eduardo, quien se rompió la cabeza; además, me lastimé los codos”, cuenta. La pareja asegura que luego de eso se sentaron a conversar y unas semanas después se convirtieron en pareja. De eso ya pasaron cuatro años.

 Otras historias ni son tan afortunadas ni tienen un final feliz. Pedro S. aún se recupera de una depresión que, según él, le hizo perder el interés en los  estudios y encerrarse en su casa por meses, debido a lo cual  perdió el año escolar.
"Preparé algo realmente grande para mi novia: una cena romántica, un concierto tranquilo, incluso hice globos de aire caliente por nuestro tercer aniversario; invertí todo el dinero que tenía, incluso  del colegio”, dice.
Su novia lloró al ver esos  preparativos y terminó la relación en ese preciso momento, sin más explicaciones.  "A los dos días la vi en la calle con otro chico, como si nada”, afirma Pedro S.
En cambio, Sebastián P. sólo cometió una locura en su vida: lanzarse de un vehículo en movimiento para impresionar a una muchacha. "Le pedí ayuda a mi hermano y la invité a ver cómo lo hacía...  me lastimé todo el cuerpo,  la cabeza contra el pavimento y me fisuré una costilla”, cuenta.
Sebastián ahora ríe  y revela que no logró  impresionarla. Al parecer en el amor a veces se pierde, "pero es buConcierto Un adolescente comenta que en una ocasión, en un concierto de rock  en su colegio  logró escabullirse hasta el escenario y arrebatarle el micrófono al cantante para declarar su amor  a una compañera de curso.
Tanque de agua Otro joven confesó que para impresionar a una muchacha llegó a nadar en el tanque de agua de su colegio y comer flores, además de otras extrañas peticiones realizadas por ella.
Vestido Un joven cuenta que no hizo una locura  para conquistar a su novia, sino más bien para pedirle disculpas; tuvo que vestirse de mujer y salir a pasear con su amada por una hora en la universidad. Pero eso no era todo: llevaba  un letrero que decía: "Lo siento mucho”. Su novia no se lo pidió: él lo hizo por iniciativa propia.eno vivirlo

 

 

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