Túnica estilo Moisés e interiores de algodón, la moda para el Niño

Las pequeñas esculturas pueden ser llevadas a la feria para la prueba de sus atuendos. Hay sandalias en todas las tallas incluso más pequeñas que una uña.
jueves, 22 de diciembre de 2016 · 02:00
Leny Chuquimia /  La Paz 

Ropa interior de algodón, chalecos de cuero y túnicas al estilo Moisés  son parte de la moda para el atuendo de este año del Niño Jesús. En muchos casos la confección de estas piezas, así como de sandalias en todas las tallas, les  toma  a los artesanos más de seis meses de arduo trabajo.

 Cada año los artesanos de los diferentes sectores de la feria navideña buscan la manera de innovar  en el ropaje que ofertarán para el Niñito. Películas, novelas, hechos  y personajes son parte de su inspiración. 

"Este año me ha inspirado la película Moisés. Saqué los patrones para el  modelo de su túnicas y mi esposo las cortó para que las confeccionemos. Todo en material natural, con bayeta, aguayo y -desde este año- tocuyo”, explica Margarita Morales, una de las  feriantes.   

Dentro de la feria   y en el sector Huarina, de toldos amarillos, sus modelos con tendencia rústica y andina han ganado fama desde hace muchos años. El año pasado presentó las ropitas del Papa y el anterior del Nazareno.

"Desde junio trabajamos todos juntos, mis hijos, mi esposo y yo. Somos cinco que armamos las puestas enteritas.  Los vestimos de la cabeza a los pies”, asegura Morales.

Y justo para los pies, en su mesa de exposición, tiene decenas de sandalias de todas las tallas y colores. Algunas más pequeñas que la uña del dedo pulgar. Los precios, del juego entero, oscilan desde los 20 hasta los 120 bolivianos. "Pueden  traer a sus Niños para hacerles la prueba y que se los lleven ya vestiditos”, dijo.  

  En el sector Alvarado, el puesto de Irma Callisaya cuenta con una gran variedad de ropones bordados a mano. Canutillos y pequeñas piedras doradas y plateadas forman delicadas figuras rodeadas por encajes.

     "Pero no solo tengo el ropón. Este año he sacado la ropita interior de algodón para el niño. Para que no esté kalanchito (peladito)”, sonríe con picardía.

 Igual que la ropita interior de bebé cada juego tiene una mallita y un calzoncillo. Ambos completamente blancos.

"Todo hecho a mano, tal como se prepara el ajuar para nuestras  wawitas”, sostiene con cariño. 

  Para los gustos algo más rebuscados, en el sector Reyes Magos, uno de los puestos   tiene unos trajes muy peculiares. Desde la mesa unos cinco niños de yeso  sonríen al lucir una polera blanca de mangas tres cuartos que resaltan un chaleco negro hecho en cuero que les da cierto aire de picardía y osadía. 

"Eran de hace unos dos años pero me han pedido, por eso hemos vuelto hacer aparecer”, asegura la vendedora que se esconde entre sonrisas que rebalsa de  sus manos para no hablar.

"Vengan a visitarnos, les vamos a hacer descuentos y con cariño buscaremos el atuendo para su niño”, aseguran las feriantes.

 

 Hasta el  amanecer
  • Dirigencia Las feriantes invitaron a la población a pasar a realizar sus ultimas compras. Por la cercanía de las fiestas navideñas sus  puestos de venta estarán abiertos hasta la medianoche "para que nadie se quede sin comprar”.
 
 

 

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

60
3