Conoce al hombre más pequeño de Bolivia y las penurias de su madre para mantenerlo

Christian tiene 22 años, pero luce como un bebé de año y medio. De hecho, usa pañal, no puede hablar y vive en una silla de ruedas. Su madre araña en la vida para conseguir el sustento diario y ahora ella también está enferma. Por eso, pide ayuda al Presidente para que acepte dotarle un bono mensual de Bs 500.
jueves, 14 de abril de 2016 · 17:23

ANF

Christian es un joven paceño de 22 años que mide aproximadamente 70 centímetros, según sus compañeros de la vigilia de discapacitados de La Paz es la persona más pequeña de Bolivia. En el trascurso de los años presentó diversos problemas en su salud, sus órganos vitales ya se encuentran comprometidos y pide ayuda al presidente Evo Morales para que mediante el bono de 500 bolivianos mensuales pueda mejorar en algo su calidad de vida.

"Aquí los compañeros me han dicho que él (Christian) es el más pequeño de Bolivia. En la anterior caravana también hemos participado, por eso nos conocen bien, todos lo conocen”, dijo Josefa Mamani, madre de Christian.

"Desde su nacimiento es así, especial ha nacido. He vivido siete años en el hospital con él, ahora yo ya no puedo hacer nada, estoy mal de mis piernas. Cómo dice el presidente Evo Morales que ha dado trabajo, que ha dado vivienda, yo nunca he visto, ni medicamentos he podido recibir, ni ha estudiado por estar así”, explicó.

Señaló que a pesar de que su hijo cuenta con el carnet de discapacidad hace un buen tiempo que no recibe ni el bono anual de mil bolivianos como establece la norma, "no recibe nada, ni así nadie le atiende, más bien le habían sacado de sistema, no le han pagado ni su bonito”.

Mamani comentó que la discapacidad de su hijo es múltiple, ya que no ha desarrollado físicamente, pero además tiene afectados otros órganos vitales y el hemisferio izquierdo de su cuerpo, tampoco escucha, casi no habla y cada día pierde un poco más la visión. "Todo un lado está mal. Su cabecita está paralizada. A su año comencé a hacerle revisar pero no se ha podido recuperar, un poquito a crecido de lo que ha nacido”.

"Me di cuenta que estaba mal porque no crecía y no podía caminar, casi no ve por eso usa lentes, eso le ayuda un poco. Tiene retraso en su crecimiento, no habla bien, no ve bien, no maneja la mitad del cuerpo”, relató.

Mamani comentó que ya no puede estar todo el tiempo llevando a Christian a la consulta médica por el gasto económico que representa, pero además porque ella misma ve las secuelas de los años en su salud ya deteriorada. "Hace tiempo no le llevo al médico, porque yo también estoy mal de mis pies”.

"¿Qué va a ser de mi hijo cuando ya no esté a su lado?”, se preguntó entre lágrimas. Asegura que el bono de 500 bolivianos le podría ayudar en parte a enfrentar los gastos que ella tiene a diario para sostener a su hijo con discapacidad, como la alimentación, medicamentos, consultas médicas, transporte, muchas veces también gasta en pañales ya que Christian no contiene sus necesidades biológicas.

"Desde la mañana tengo que atender, se enferma, le dejo así y en la cama hace sus necesidades, tengo que estar al tanto de él. A las 10 o 11 recién puedo salir a lavar ropa, hacer limpieza en casas, para mantenernos, pero es muy difícil nuestras vidas. A todos los ministerios he enviado cartas, nadie me ha ayudado, nada de respuesta, todo negativo, yo no sé qué hacer”, lamentó.

La caravana de las personas con discapacidad partió el pasado 21 de marzo de la ciudad de Cochabamba rumbo a La Paz, con el objetivo de exigir el pago de un bono mensual de 500 bolivianos. Actualmente el sector recibe "una renta solidaria” anual de mil bolivianos, para personas declaradas como graves o muy graves, sin embargo alegan que este monto significa algo de más de dos bolivianos diarios, que no alcanza para cubrir sus necesidades más elementales.

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