Conoce la historia de una sobreviviente de violencia intrafamiliar que quedó discapacitada

Su marido la golpeó hasta dejarla en estado de coma en 2010. “Ya no puedo hacer nada, dependo de mi madre para todo, estoy en esta silla de ruedas”, dijo la joven de 26 años.
viernes, 15 de abril de 2016 · 14:42

 

ANF / La Paz

Carla es una joven sobreviviente de la violencia intrafamiliar. Vive desde hace cinco años postrada en una silla de ruedas, luego de que en 2010 su marido y padre de su hijo la golpeara hasta dejarla en estado de coma. Despertó de un profundo sueño después de dos meses, sin embargo la pesadilla en su vida continúa; ella ya no puede moverse.

Ahora desde la vigilia que realizan las personas con discapacidad en la ciudad de La Paz pide justicia y ayuda al gobierno para mejorar en algo su precaria situación económica. Su nombre es Carla Osuna García y tiene 26 años, oriunda de La Paz. Conoció a su agresor cuando tenía 19 años, entonces ella estudiaba por las noches y trabajaba durante el día como instructora en un gimnasio, ya que desde muy pequeña se dedicó a los deportes.

Un año después contrajo matrimonio con Ariel Patricio Salazar Choque, el responsable de su situación. Tras 11 meses de casamiento nació su hijo y a las dos semanas del nacimiento, mientras ella aún se encontraba en la etapa de post parto, fue brutalmente golpeada por Salazar, hecho que le dejó secuelas físicas y psicológicas de por vida.

"Desde que nos hemos casado se volvió muy agresivo. El día que me dejó en coma fue a consecuencia de que yo me negué a que salga a jugar futbol porque cuando salía volvía borracho y me pegaba mucho. Mi hijito tenía dos semanas, era recién nacido, por eso yo tenía miedo que su padre tome y nos haga algo. Como yo le dije que 'no vaya', él se enojó y me pegó muchas veces en la cabeza, me golpeó contra la puerta. Después de eso me internaron en el hospital y estuve en coma dos meses", relató visiblemente conmovida al recordar ese ingrato episodio de su vida.

Carla fue diagnosticada con muerte cerebral, sin embargo logró despertar. "Cuando desperté del coma ya nada era igual, no era la misma persona. Actualmente me encuentro en estado de discapacidad a consecuencia de los golpes que recibí, ya no puedo hacer nada, dependo de mi madre para todo, estoy en esta silla de ruegas. Los médicos dicen que mi situación es irreversible", sostuvo.

Relató que su madre, Zaida Elena García, una mujer de avanzada edad, es quien se hace cargo de todos los gastos económicos de ella y de su pequeño hijo. "Mi mamá me tiene que llevar a todo lado, me tiene que vestir, dar comida, llevar al médico, atender a mi hijo, llevarlo a la escuela, atender la casa, trabajar lavando ropa. No tenemos dinero, yo antes siempre le ayudaba, yo trabajaba y estudiaba", lamentó.

Salazar fue detenido preventivamente en el penal de San Pedro imputado por el delito de intento de homicidio. Las organizaciones de derechos humanos señalaron que el victimador debería ser juzgado por el delito de intento de feminicidio, siendo que Carla era su pareja y madre de su hijo. Los cinco años de un juicio que aún no llega a su fase final, han significado un calvario para Carla y su madre.

"No encontramos justicia", aseguró Zaida, "ya he perdido la cuenta de cuántas audiencias se han postergado". Indicó que ella es quien lleva a su hija al juzgado cada vez que se cita para la audiencia que es suspendida de manera frecuente por diversos motivos.

"Yo la subo a mi hija cargándola o arrastrando sus pies, hasta el cuarto piso del Juzgado Décimo en la Indaburo, después subo su silla. No es justo, el hombre no paga ni la manutención de su hijo, yo me hago cargo de todos los gastos. No tenemos muchas veces para medicamentos, a veces ni para alimentos. No podemos continuar la vida así", denunció la madre de la afectada.

Además, comentó que Carla ya ha sido sometida a cuatro intervenciones quirúrgicas. Tres operaciones de emergencia y la última para colocarle una prótesis de cráneoplastía en el lado derecho de su cabeza, ya que durante todos estos años estuvo viviendo con un injerto que le producía dolores "insoportables" y molestias. Aclaró que esta última intervención se la realizó gracias a la solidaridad de la "comadre" Mónica Medina.

Zaida recordó que según el parte médico del hospital Materno Infantil y el médico Víctor Barrios, que la atendió, las secuelas son severas e irreversibles, ya que un lado del cerebro está muy dañado. "Yo quisiera que ahora en la vigilia que estamos haciendo me puedan dar los 500 bolivianos mensuales, eso me va a ayudar en algo. Pero también quisiera pedir tratamiento de fisioterapia a domicilio, muchas veces no se puede ir a los hospitales, es difícil trasladarse en silla de ruedas, hay que tomar muchas veces taxi y no tenemos dinero, tampoco el trasporte público, a veces nos ven y se pasan de largo", lamentó.

Sus compañeros de vigilia de La Paz se encuentran pidiendo ayuda para poder conseguir una silla de ruegas para Carla, ya que la que actualmente utiliza es una silla improvisada y muy vieja, que significa a la vez un peligro para ella.

La vigilia en La Paz está instalada desde hace un mes y tiene el propósito de brindar apoyo a la caravana que partió el pasado 21 de marzo desde Cochabamba rumbo a la Sede de Gobierno, en busca de que el Ejecutivo pague un monto de Bs 500 mensuales a las personas con discapacidad (Bs 6.000 al año). Actualmente las personas con discapacidad solo reciben un bono de Bs 1.000 al año.

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