Voluntarios cortan el pelo y curan las heridas de 35 días de marcha

La población paceña visita la vigilia instalada en el atrio de San Francisco. Lleva alimentos, ropa y ayuda para atender a las personas con discapacidad.
miércoles, 27 de abril de 2016 · 00:00
Leny Chuquimia /  La Paz

Con mucho cuidado,   un grupo de voluntarios lava  las heridas en pies y manos  de las cerca de 500 personas con   discapacidad que arribaron el lunes a La Paz. A su lado,   muchachas  realizan cortes de cabello para dar la atención  que hace más de un mes no reciben los marchistas.
 
Tras su primera noche en la sede de Gobierno, la caravana empezó ayer a reorganizar  su lucha por el bono de 500 bolivianos mensuales. Aunque cansados todavía por la caminata, los movilizados se dan momentos para compartir con los visitantes y   señalan que no desmayarán  hasta obtener una respuesta.
 
 A media mañana, detrás de una  carpa enorme armada  frente a la basílica mayor, varias personas en sillas de ruedas o con muletas  hacen fila para ser atendidos por dos grupos de voluntarios que llegaron a darles un poco de  atención.   Con delicadeza, en el primer grupo les ofrecen ayuda para lavarse el pelo o curar heridas en los pies que aún no fueron atendidas. En bañadores enormes juntan agua y los acercan para ayudarles en la limpieza.
 
Otro grupo de  20 muchachas, con coquetos mandiles rosas y blancos, se prepara para ofrecer  cortes de pelos. Confundidos entre las estilistas, varios  miembros de la caravana esperan pacientes su turno.
 
"Hemos venido como 20 voluntarias de la Academia Teniente, en su mayoría alumnas. Los señores y jóvenes nos han ayudado con el lavado de las cabecitas y ya nosotras les hemos hecho el corte”, explica una de las peluqueras, Claudia Bautista.
 
Doña Adela es una de las atendidas. Sentada en su silla de ruedas está cubierta de un plástico  naranja para evitar que se queden en su ropa restos de cabello. Su pelo es corto y tiene un tono gris que expone los años vividos.
 
"Sus manos son bien suavitas”, dice entre sonrisas al referirse a la delicadeza de Claudia. Se mira en un pequeño espejo que sus compañeras le prestan y se ríe de ella misma. "Está bien guapa. Le haremos un tinte más”, le dicen entre bromas otras voluntarias que la rodean.
 
En las carpas pequeñas la atención médica  es permanente. Se mide la presión, se curan las ampollas y se hacen masajes para las articulaciones doloridas.   De rato en rato llegan personas con sandwiches, frutas y mates que son  compartidos con  cariño y una buena charla.
 
"Anoche nos ha hecho frío pero ya esta noche nos vamos a acomodar mejor”, aseguran varios de los miembros de la caravana. Charlan  mientras juntan  esponjas  que  apenas   pasan los cinco centímetros de espesor    que serán utilizadas      como colchones.
 
Frente a la iglesia todos se aglomeran, acomodan sus carpas y sus pocas pertenencias, dejando espacios libres para sus compañeros que durmieron en el coliseo de la Universidad Mayor de San Andrés y que ahora se trasladan a plaza Mayor.
 
En la parte alta, en medio del ajetreo para ordenar el espacio que los cobijará por un tiempo aún no determinado, los dirigentes y algunas de las personas de base se reúnen para reorganizar la lucha por el bono mensual de 500 bolivianos que para ellos recién empieza.
 
"Vamos a luchar, no nos vamos a ir  de La Paz con las manos vacías. No sabemos cuánto tiempo nos vamos a quedar aquí pero nuestra petición es irrenunciable. Vamos a esperar el diálogo con el presidente Evo ”, asegura el máximo dirigente de la caravana nacional, David Cayo.     
 
Al mediodía,  de una de las carpas  sale el aroma de la comida hecha en casa. Por primera vez en mucho tiempo se siente el placer de un almuerzo en calma, sin la prisa de avanzar en el camino.  
 
Hasta  esta hora Claudia ha usado su peine y tijeras  sin descanso y  no logra hacer un cálculo de cuántos cortes realizó en su  primera visita. Se prepara para irse con la duda de haber llegado a todas las personas que necesitan de su ayuda. 
 
"Todos podemos ayudar con lo  que sabemos hacer. Tal vez piensan que un corte de pelo no es necesario, pero ellos han estado un mes en la carretera sin que nadie los atienda y lo necesitan.  Mañana vamos a volver para hacer más cortes”, dice.
 
Las  movilizaciones 
  • Diálogo Hasta hoy esperarán una respuesta a la solicitud de una  audiencia con el Presidente. Aunque no haya una respuesta positiva, señalan que es el único  camino e insistirán en la posibilidad.
  • Chuquisaca La vigilia que se encuentra en la plaza principal de Sucre comunicó ayer que varias delegaciones de las provincias se suman a la medida. Anunciaron que de no prosperar el diálogo, otro de grupo  saldrá rumbo a  La Paz para reforzar las medidas.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos https://www.paginasiete.bo/contacto/

62
1

Comentarios