Gasaui, la saga de una familia que vive bajo las luces del circo

Nació en 1976, en Santa Cruz, en Villa Pillín, donde entonces no había energía eléctrica
lunes, 9 de mayo de 2016 · 00:00
Rodrigo Salcedo  / La Paz

Dice un viejo cuento que hubo una ciudad gris donde los niños no tenían ganas de salir a jugar y tampoco sonreían. Todo cambió cuando llegaron unos coloridos carromatos cargados de sueños, magia y alegría. Era un circo, el cual devolvió la alegría a todo el lugar.  

Salek Gasaui Carrasco fue el encargado de fundar el primer circo en Bolivia, comenta uno de sus hijos. Su legado, cuatro décadas después, continúa gracias a la labor de tres de sus cinco herederos.

El circo nació en 1976, en Santa Cruz, en Villa Pillín, un lugar tan alejado que no contaba con energía eléctrica. "Él -Salek-  ofrecía una entrada a quien llevara una lámpara para iluminar la pista”, relata Emilio Gasaui. Entonces, sus hijos formaban parte del espectáculo y los únicos recursos con los que contaban eran un amplificador a batería, dos tocadiscos, un micrófono y dos bocinas.

Tiempo después, a falta de artistas circenses, Salek hizo un convenio con su amigo Carlos Martín Rivera Parada, un radialista de aquella época, quien  enviaba cantantes para el show, cuenta Emilio. De esa manera, el espectáculo fusionaba destrezas de los hermanos Gasaui con música en vivo; y se pasó a llamar "Circo Musical Moisés”. "Le puso Moisés en homenaje a su quinto hijo”, explica.

El show debe continuar

Ya en 1980, el circo dejó de lado la parte musical y comenzaron las giras interdepartamentales.  Vallegrande, Comarapa y Tarija fueron algunos de los destinos. Fue en Camargo, no obstante, donde sucedió una gran tragedia familiar. Faruk, que entonces tenía 15 años, se cayó del trapecio y quedó  parapléjico. "Fueron siete metros, cayó al filo de una tabla; si caía en algo plano no sucedía nada”, recuerda su hermano… Sin embargo, el
show debe continuar.

El resto de los hermanos se trasladó a Argentina para recorrer el ancho y largo del país vecino, siempre trabajando en el arte circense y en pos de ayudar a Faruk, quien se sometía a intervenciones quirúrgicas en

Chile. Cinco años después de la tragedia, la familia se reencontró.
Emilio y  Moisés mejoraron su calidad artística. Fueron contratados en distintos circos de Perú, Chile y Argentina. No fue hasta 1996 que el circo se asentó en Bolivia y en el año 2000 Emilio decidió retirarse del oficio: "Estaba decepcionado y cansado de luchar contra la corriente. Hay mucha gente que usa el circo con fines 
mercantilistas; nosotros hacemos arte, en ese momento lo pensé así, tal vez por inmadurez”, comenta.

"100% boliviano”

Siete años después, Moisés no había dejado el arte y se encontraba en España, donde el acto que realizaba, "El péndulo de la muerte”, era una de las atracciones principales de Circo Monumental. En ese contexto, Moisés llamó a Emilio para que visite el viejo continente y retome la tradición familiar. Tras muchas dudas, Emilio se reencontró con su hermano y trabajaron con artistas españoles y rusos.

"¿Cómo no hacer un circo como estos en Bolivia?”. Esa fue la pregunta que Moisés le formuló a Emilio. Las incógnitas surgían alrededor de las limitaciones técnicas, estratégicas y de equipos.  "Me logró convencer. Regresamos con la firme convicción de hacer un circo como en Europa.  No ha sido fácil. Tenemos la calidad, pero no tenemos los recursos económicos. Es difícil”, recuerda Emilio.

En la actualidad, Gasaui es el único circo 100% boliviano y cumplió 40 años al servicio de la sociedad, expresa. Esta semana, los hermanos recibieron un homenaje de la Cámara de Senadores por su trabajo cultural artístico circense y su compromiso social con la sociedad y la familia boliviana.

El mayor reconocimiento que reciben estos artistas, no obstante, es la opinión del público, aseguran. "La gente me dice lo mismo: ‘no pensábamos ver lo que hemos visto,  no sabíamos la magnitud de este circo’; salen con otra imagen”, afirma Emilio. "Hemos comprendido el esfuerzo de mi padre y no lo queremos dejar a medias; el circo mantiene un nivel de calidad alto, por el hecho de habernos formado en  escuelas americanas y europeas”, indica orgulloso.

Gasaui ofrece un espectáculo innovador.  Se apela mucho a los recursos tecnológicos. El show cuenta con "El péndulo de la muerte” (realizado por Moisés), el acto de un ilusionista que llegó desde Las Vegas (Calvin Clarck), entre otras atracciones. Otro aspecto importante es que promueven  las danzas: "Nuestra apertura es la danza de Oruro, buscamos rescatar la parte cultural, enriquecer mi espectáculo mostrando danza. Mi idea es sacarlo a otros países. Este concepto lo tengo desde la refundación”, explica Gasaui.

Don Salek falleció en 2003,  Faruk (que sufrió el accidente) es hoy el sonidista del show. Los Gasaui buscan iluminar la ciudad, arrancar sonrisas a los niños, sorprender y demostrar que un espectáculo circense de calidad puede estar hecho por bolivianos. El show debe continuar.

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