Peter Linder, el embajador que quiere volver a Bolivia en 25 años

Linder termina su segunda misión en el país. Asegura que vio grandes cambios, sobre todo en el transporte. El diplomático viajero quiere volver para conocer el Chaco.
domingo, 12 de junio de 2016 · 00:00
Ivone Juárez  /  La Paz 
 
Puede ser que cuando el embajador de la República Federal de Alemania en Bolivia, Peter Linder, aborde el avión que en unos días lo llevará de regreso a su país, después de casi 16 años, rememore ese día en Pelechuco, La Paz, hace 25 años, cuando  por única vez vio una bandada de cóndores. Se sintió tan privilegiado.
 
Ese  recuerdo se le asomó cuando la Cancillería lo condecoró  con el Cóndor de los Andes por su gestión diplomática y su contribución al desarrollo de las relaciones bilaterales entre su país y Bolivia.

Ésta es la segunda vez que Linder culmina una misión diplomática en Bolivia: la primera fue en 1992, cuando se despedía del país después de tres años de trabajo. Entonces se desempeñó como Ministro Consejero. Regresó en 2013 como embajador  y ahora parte con el deseo  de regresar en unos 25 años.
 
¿Por qué? "Quiero ver cuánto más cambiará este país. Quiero ver cómo la nueva generación conectará en los siguientes 25 años estos cambios entre lo tradicional y lo moderno”, responde emocionado el alemán nacido en Múnich, en 1950.
 
Es que en las gestiones que cumplió en el país vio cambios muy importantes, sobre todo en la última  (2013 -2016). Pero esos cambios aún lo sorprenden porque se mueven "entre lo moderno y lo tradicional”.
 
"La modernidad se expresa en la movilidad en las ciudades. Mucha más gente se mueve, se compra un boleto de avión, tiene un auto y se sube al teleférico. Con la movilidad se puede conocer otros lugares,  tener contactos comerciales, flujo de dinero”, dice.

Para el embajador, esta movilidad ha permitido a Bolivia "salir de la situación aislada en la que se encontraba”.
 
"En Alemania se tiene una nueva percepción de Bolivia. Se reconoce que el país salió de una situación aislada, de mucha pobreza extrema, y que se convierte en un país que poco a poco se levanta”, añade.
 
El diplomático se sujeta a las  cifras económicas per cápita del país para lanzar su apreciación. "Sabemos que todavía hay mucho que hacer, pero la percepción de Alemania es que Bolivia en general, pese a algunos problemas, está en buen camino”, insiste.
 
Esa percepción se materializó  -asegura Linder- en la intención  alemana de fortalecer las relaciones comerciales con Bolivia, sobre todo en las áreas de  tecnología, energía, agua y minería. El representante  destaca que las visitas del presidente Evo Morales y algunos ministros a Alemania estuvieron en esa línea.
 
"En estas visitas  de delegaciones de Alemania a Bolivia y de Bolivia a Alemania  se deciden las cosas grandes, hay mucha actividad empresarial. El monto de comercio bilateral crece año tras año”, asegura.
 
"La inversión está en camino”
 
Cuando se le consulta al alemán oficial de marina, experto en historia, ciencias políticas y diplomacia  sobre el interés de los empresarios de su país de invertir en Bolivia, responde: "El tema de la inversión está en camino y me gusta mucho que Bolivia esté trabajando en su marco legal para complementar su juego de reglas. Para un inversionista de afuera  la pregunta clave son las reglas. Si éstas son  claras, hay seguridad jurídica y transparencia. Ahí es el ambiente en el que el inversionista quiere poner su dinero”.

Al referirse a la cooperación, señala que ésta también incrementó sus montos hasta en 15 millones de euros por cada convenio bilateral. Esa cooperación está concentrada en tres áreas: agua, desarrollo agrícola y fortalecimiento del pluralismo, de la democracia, de las estructuras estatales y de las autonomías regionales.
 
"Alemania apoya la autonomía porque somos  un país federal”, justifica.
Pero la cooperación alemana también está presente en la educación: "Son 7.000 jóvenes bolivianos que cada día ingresan a un colegio que está conectado con mi país. Esos jóvenes son los futuros arquitectos de nuestras relaciones porque aprenden de ambos lados”, asegura.
 
La restauración de Santa Clara
 
A la hora de evaluar su gestión de embajador en Bolivia, Peter Linder, conmovido,  no puede evitar referirse a una gran tarea cultural que encabezó su país: la restauración de murales del convento de Santa Clara de Sucre, fundado en 1636. En el lugar se encontraba un hermoso mural de 600 metros cuadrados que había sido enterrado con capas y capas  de cal. Gracias a la colaboración de su país el tesoro fue rescatado.
 
Linder aún no entiende cómo pudo pasar eso. "Seguro no supieron el tesoro que estaban pintando de blanco”, comenta incrédulo.
 
Es que para el diplomático la riqueza cultural de los pueblos es lo más valioso. Por eso mientras estuvo en Bolivia se dio tiempo  para conocer todos los rincones del país. 
 
"Soy conocedor de la importancia de conocer la sede de Gobierno, pero el país es mucho más que eso y he tenido la suerte de conocer todos los rincones de Bolivia y comparar cómo cambiaron las cosas y cómo no cambiaron”, dice.
 
Rememora la sorpresa que sintió cuando en varias regiones de Bolivia escuchó a mucha gente hablar en su idioma y decir: "mi abuelo fue alemán”.
 
"En todas partes, en Oruro, Tarija, en la Chiquitania, en Cobija, en Rurrenabaque, Sucre, Cochabamba, Santa Cruz, en muchos lugares he escuchado que mis compatriotas son parte de sus antepasados”, afirma.
 
Pero Linder tiene una tarea pendiente: conocer el Chaco boliviano. Ésa es la segunda razón que tiene para regresar a Bolivia. Seguro no piensa esperar 25 años para conocer la riqueza cultural del lugar, que es lo que le interesa. "Quiero ver la cultura de los guaraníes, sólo la conozco en teoría y quiero verla”, dice.
 
De regreso a Alemania
 
El embajador  alemán que ha cumplido misiones por más de 20 años en diferentes países, como Venezuela, Ecuador, Guatemala y Filipinas, regresa a su país después de 16 años.
 
Su gestión en Bolivia culmina el 15 de junio y en un par de semana emprenderá viaje junto a su esposa . Se establecerá en Berlín y  su primera tarea será revisar los avisos clasificados de periódicos para buscar su nueva casa. Él continuará en su carrera diplomática.
 
A su sucesor en Bolivia le sugiere viajar mucho por el país.
 
Alemanes en  Bolivia
  • Generaciones En Bolivia viven al menos seis generaciones de alemanes que llegaron después de la Primera Guerra Mundial (1914 - 1919).
  • Aporte  Los migrantes alemanes se establecieron en varias regiones de Bolivia, sobre todo en el oriente. Se dedicaron a la minería, el transporte fluvial, a la explotación del caucho y a la empresa. 
  • Publicación  Durante la gestión de Peter Linder se publicó un texto con 25 entrevistas a ancianos  de origen alemán que hicieron su vida en Bolivia.

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