Alcaldía alteña adeuda sueldos en Educación y dotaciones en Salud

La quema de la Alcaldía perjudicó los pagos a parvularias de 83 centros infantiles, según autoridades ediles. Es la misma causa, dicen, del retraso de entrega de medicinas.
lunes, 25 de julio de 2016 · 00:00
Madeleyne Aguilar / El Alto

Alas 8:00, de lunes a viernes,  se abren las puertas de 83  centros infantiles del Programa Municipal de Desarrollo Infantil (Pan Manitos) en El Alto y comienza la jornada laboral de  las 525 educadoras que brindan atención integral  a niños menores de seis años. Lo hacen con esmero, pese a que no reciben sueldo desde mayo.

"Generalmente nuestro contrato comienza el 10 de  febrero, pero este año no fue así. En marzo hubo una reunión donde nos indicaron que debido a la quema de la Alcaldía -que causó la muerte de seis funcionarios ediles el 17 de febrero-   iban a pagarnos recién  a fin de año  los dos primeros meses. Y los sueldos correrían desde abril”, contó una educadora que -como sus compañeras- pidió guardar su nombre en reserva.

Hasta el 2015 el personal de Pan Manitos ganaba 1.656 bolivianos,  el mínimo nacional. Con el incremento oficial, desde este año su salario debería ascender a  1.805, pero surgieron  irregularidades.

Pan Manitos es un programa municipal de desarrollo integral que  favorece de manera directa a 4.190 niños y niñas menores de seis años y a 420 infantes en la modalidad indirecta. Administra   83 centros infantiles de nueve distritos de El Alto y está dirigido   a familias de sectores  marginales.

A  las 9:00 es la hora del desayuno en los centros  y los pequeños reciben alimentos   nutritivos. Siguen las actividades didácticas, las que  incentivan las capacidades psicomotrices de los niños.

"Pese al compromiso de administración, en mayo no nos pagaban ni  marzo ni abril. Entonces   unas compañeras protestaron en las calles y gracias a ese grupo nos cancelaron  un mes y  medio. Aún así  desde hace dos meses no hubo más pagos”, contó  la funcionaria que,  como sus compañeros, es titulada en Educación  Parvularia.
 Los contratos del personal de Pan Manitos son de consultorías "en línea”. Las empleadas no  cuentan con los beneficios laborales de quienes tienen ítem. Esa modalidad es, según la comuna, una de las causas del atraso.

"El sistema de contratación no es el mejor. Todo el  personal quiere que se les cancele los 12 meses del año, pero al tratarse de consultorías no es tan sencillo. Se requiere informes mensuales para los pagos y basta que 10 educadoras no presenten su documentación para perjudicar a todo el grupo”, explicó el secretario municipal de  Desarrollo Humano, Vladimir Ameller.

 Informó que la quema de la  Alcaldía alteña  impidió que se renueven los contratos del personal de Pan Manitos. Cuando las  educadoras se movilizaron por sus sueldos,  el 27 de abril, se les pagó "excepcionalmente”. Sin embargo, eso no podía repetirse en mayo y junio.

"Para no entrar en irregularidades decidimos que los dos meses que  han trabajado serán compensados en diciembre. No podíamos pagar porque los contratos se han quemado”, dijo  Ameller.

   Otra de los causas del retraso, según la administración edil, fue la falta de documentación de una veintena educadoras. La responsable de Pan Manitos, Paola Espinal,  aseguró que ese problema está en vías de solución. 

"Revisando todas los archivos evidenciamos que faltaba documentación  de 20 educadoras. El pago es por carpetas; en cada una están registradas cuatro  personas contratadas, entonces una  afecta a todas. Hemos conformado una base de datos de las  que faltan y   hemos subsanado como 10, ya falta poco”, dijo Espinal.

Aseguró que los salarios se regularizarán desde esta semana. "Entre  lunes y martes se les va a cancelar los dos meses  mayo y junio. Además se está trabajando un proyecto de  mejora, que se aplicará de manera gradual. De otra manera  el problema va seguir todos los años”, explicó.

El secretario edil Ameller  coincidió con el informe de Espinal. Aseguró que la semana pasada "ya  aprobó el pago de mayo y junio para el personal”. Anunció que el 2017 se rediseñará el sistema de pagos para  el programa  y destacó la labor de  las educadoras que potencian las habilidades de niños alteños. 


Con un pago mensual de 70 bolivianos, cientos de  familias alteñas  se benefician de este programa. En los centros ediles, los niños  reciben una merienda a media mañana, luego  realizan   actividades pedagógicas, almuerzan y duermen. El personal  garantiza su higiene y cuida su nutrición .

"Pan Manitos nos ayuda mucho a las madres que trabajamos. Yo tengo un puesto de venta y es peligroso para los chicos estar en la calle por el riesgo de los autos. Ahora estoy tranquila porque   dejo a mi hijo y a mi nieta en el centro   Santa Rosa de Lima  hasta las 16:00”, contó   doña Felipa Catari. Destacó que su nieta, de dos años, ya sabe decir su nombre y su hijo, de cuatro años, "habla el idioma aymara mejor que ella”. "Es porque los atienden bien”.

Todas las educadoras de Pan manitos son mujeres. Durante ocho horas cumplen  labores maternales con los menores a su cargo. "Les cepillamos los dientes y luego, mientras duermen,  recogemos la sala y el baño. Por la tarde les preparamos el  té. A las 16:00 los pequeños  se van”, relató una de las parvularias.

 En cada uno de los 83 centros infantiles una persona es responsable de al menos seis  educadoras y dos encargadas de cocina, llamadas  "manipuladoras” que pese a no recibir sueldo siguen  trabajando. "Una se encariña con los niños y además recibimos alimentos para la jornada”, argumentó una de ellas.

Ninguna sabe qué causa el retraso en el pago de sus sueldos. "Cuando preguntamos en la Alcaldía   nos dicen que tengamos paciencia, pero ya no se puede. Muchas  han renunciado”, dijo.

Tras las vacaciones, hoy se reanudarán las actividades de los centros municipales Pan Manitos en El  Alto.   Las educadoras volverán al trabajo contentas, pero con la consigna interna de  realizar movilizaciones por sus sueldos. 


   Parvularias:  Seguimos en los centros por vocación
 
 Pese a  que no cuentan con beneficios laborales y a sus sueldos bajos que se pagan tarde, las  educadoras de Pan Manitos disfrutan su trabajo y no renuncian.  Coinciden en que "su vocación es cuidar  niños”.

"Sigo trabajando  en Manitos porque me gusta, es mi vocación. Sin embargo necesito el sueldo, un trabajo hoy en día no es fácil de conseguir”, confesó una educadora municipal.

 En los centros infantiles  los niños alteños son atendidos por profesionales de diversas áreas, hay médicos y  psicólogos. El programa Pan Manitos concentra el personal de educadoras y manipuladoras, su contrato es por el mínimo nacional, pero se retrasa.

"Quisiera tener los beneficios de un ítem, quiero seguridad para el futuro de mi familia”, comentó una funcionaria del  programa edil, que trabaja hace en su cargo hace siete años.

 Gran parte de las educadoras también son madres. Paradójicamente, pese  a sus habilidades de enseñanza deben delegar su rol maternal a familiares o amigos.

" Tengo una hijita que estudia en  colegio. Antes de ingresar al centro la dejo y en la tarde  tengo otra persona que me la recoje y cuida hasta que yo regrese a casa”, contó otra educadora.

En esta gestión municipal se evaluó al personal de Pan Manitos. Varias trabajadoras con años de experiencia fueron retiradas.

"Yo llevaba trabajando 17 años en el programa  cuando me retiraron. El argumento fue que no había aprobado el examen psicológico, pero cuando quise ver los resultados no estaban accesibles”, lamentó una educadora retirada, de 43  años de edad. Actualmente intenta recuperar su cargo, por lo que tampoco quiso identificarse.

 Denunció que  los contratos de las trabajadoras más antiguas no fueron renovados. Ese grupo había participado en capacitaciones y "eran las más activas”.  




2
7

Comentarios

Otras Noticias