Crean Observatorio para reducir la mortalidad materna y neonatal

Vigilará que municipios y gobernaciones cumplan el Plan de Reducción Acelerada de la Morbimortalidad Materna Infantil. Actualizará datos y propondrá soluciones.
jueves, 11 de agosto de 2016 · 00:00
Verónica Zapana S.  / La Paz

Ante el elevado número de mortalidad de madres y bebés en Bolivia -160 por 100 mil nacidos vivos-,  el Ministerio de Salud y la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) inauguraron ayer el primer  Observatorio de la Mortalidad Materna y Neonatal  que tiene el fin de reducir esos índices.

"El sexto pilar del Plan de  Reducción Acelerada de  la Morbilidad Materna -que fue presentado el 1 de junio- consiste en monitorear su aplicación. Por eso es que se crea este Observatorio junto a la UMSA para que  sea un veedor público  que monitoree y siga el  cumplimiento del plan”, dijo ayer el coordinador  del Sistema Nacional de Información en Salud y Vigilancia Epidemiológica (SNIS), Max Enriquez.

Según  el último Estudio Nacional de Mortalidad Materna,   presentado por el ministerio de Salud el pasado 1 de junio,  en 2011, en Bolivia se registraron 538 mujeres fallecidas a consecuencia de complicaciones durante el embarazo como hemorragia, infección, aborto, hipertensión y parto prolongado. El índice de mortalidad materna fue de 160 por 100 mil nacidos vivos.

Enriquez destacó que  la tarea principal del Observatorio será monitorear el trabajo de los municipios, gobernaciones y  Gobierno, en  sus respectivos roles, para el cumplimiento del plan.

Con los datos que obtenga - a corto, mediano y largo plazo- el Observatorio también propondrá a la Academia  cambios  en el plan de estudios de las carreras de salud. "Para que los galenos que egresen tengan capacidad de realizar procedimientos que puedan salvar una vida”.

Actualmente el ministerio de Salud socializa  los resultados del Estudio Nacional de Mortalidad Materna y la lista actualizada de medicamentos esenciales, con el objetivo de que los gobiernos ediles y departamentales  incorporen estos insumos en su Plan Operativo Anual (POA). También realiza talleres comunitarios para  fomentar los cuidados obstétricos y neonatales  . 
 
En la inauguración del Observatorio, la ministra de Salud, Ariana Campero, resaltó que además de la vigilancia, el nuevo ente  podrá  generar acciones de respuesta  ante falencias de aplicación del Plan de Reducción de Mortalidad Materno-Infantil.

La autoridad reconoció que "con suerte” en e 10 años se redujo la mortalidad materna, de 187 a 160 por cada 100 mil nacidos vivos. Recalcó la importancia  de  que el personal de salud cumpla estrictamente el protocolo de atención a una  gestante. "Eso se debe vigilar”, solicitó.

  
La directora del posgrado en Ciencias del Desarrollo (CIDES) de la UMSA, Cecilia Salazar, lamentó  que los índices de mortalidad materna y neonatal  no  disminuyan desde hace varias décadas. "En la actualidad, Bolivia sigue presentando las más altas tasas de América Latina y El Caribe, después de Haití”, dijo.

La ministra recalcó que una de las causas de esa tasa es que el personal de salud "no hace adecuado seguimiento al control prenatal”. Por eso, solicitó a los profesionales  del área no ser indolentes. "El deceso de una madre  significa la desmembración de una familia y  a largo plazo problemas económicos y sociales”.

 

A Unicef le preocupa el estancamiento del índice de mortalidad

Aunque reconoce los esfuerzos de Bolivia por reducir la mortalidad materna y neonatal, al Fondo Para la Infancia de las Naciones Unidas (Unicef) le preocupa su estancamiento.

 "Una preocupación que nos une a todos es el estancamiento de la tendencia de la mortalidad neonatal”, afirmó ayer la representante de Unicef en Bolivia, Sun Ah Kim Suh, en el acto de  lanzamiento del Observatorio de Mortalidad Materna Neonatal. 

La representante de la Unicef reconoció q   ue Bolivia hizo esfuerzos significativos en la disminución de esos índices. "Pero pese a ello permanece estancada”, recalcó.

 Aseguró que el país afronta ahora  desafíos  complejos para reducir las brechas de acceso de la población  a servicios de calidad;  no sólo en el área de salud, sino también en educación y  servicios básicos como acceso al agua y saneamiento.

El rector de la UMSA, Waldo Albarracín, afirmó que para reducir las brechas de desigualdad  social es importante contar con alianzas estratégicas. "Hay que consolidar las tareas conjuntas en miras a  la igualdad y vigencia  de los derechos como el de la Salud. Es importante priorizar”, dijo.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

63
1

Comentarios