Seis personalidades relatan el trámite de su primer carnet

Muchos comentan que sacaron su cédula de identidad para viajar, otros lo hicieron con la convicción de dar un paso en su transición a la madurez.
lunes, 26 de septiembre de 2016 · 02:00
Camilo Agramont  / La Paz
 
Con 17 años, una joven Emma Junaro se preparaba en su natal Oruro para tramitar su primer carnet de identidad. Probando varias ideas logró dar con la firma que mantiene hasta la actualidad, una rúbrica que considera "muy particular”. Para ella, ese momento fue un hito en su transición a la madurez.

Después  de practicar hasta obtener su firma con precisión, pasó a dependencias de la Policía,  en la plaza 10 de Febrero, para efectuar  los procedimientos requeridos. Le emocionó la toma de huellas dactilares y la fotografía. Cuando finalmente obtuvo su carnet, sintió un orgullo inmenso. En ese entonces, la hoy cantante y profesora del Conservatorio de Música se acercaba al bachillerato y necesitaba obtener su cédula de identidad.

En La Paz, la empresaria Cristina Soto tenía apenas 18 años cuando llevaba su retrato fotográfico tomado en "Foto Korea” a la calle Junín para completar los trámites y conseguir su primer carnet. Dos días después ella celebraba comiendo un cuñapé, en un café de la misma calle. Su primer carnet significó para Soto un símbolo de su identidad como ciudadana boliviana.

El cineasta Marcos Loayza obtuvo su primera cédula de identidad  a los cinco años. Sin poder firmar, el documento sólo llevaba sus huellas dactilares. Lo requería para poder viajar al interior del país.

El caso de Lupe Cajías, reconocida periodista, es parecido al de Loayza. Para el viaje que hizo a Panamá se requería el carnet de identidad de la niña de tres años.
Algunos años más tarde, ese documento le causaría una mezcla de orgullo y soberbia, ya que no muchas personas poseían un carnet siendo tan jóvenes.

El trámite que tardó dos días para Junaro y Soto tuvo una duración de 15 días en el caso del cantautor Luis Rico, que obtuvo su primera cédula en Tupiza a los 18 años. En 1964, cuando realizó la diligencia, la revisión de documentos e incluso el plastificado del carnet se hacía en La Paz y luego se mandaba a la comunidad donde vivía el compositor. 

Luis Rico, que es hijo de un ex combatiente de la guerra del Chaco, admiraba a su padre porque él mantenía sus documentos "en regla” y le provocó un gran orgullo recibir su primer carnet. Probablemente ese carnet lo inspiró cuando Luis Ramiro Beltrán, en ese entonces presidente de la Corte Nacional Electoral, le pidió componer una canción sobre la cédula. Rico lanzó la canción en su disco "De la democracia…y de corruptos”.

El expresidente Jaime Paz Zamora tramitó su primer carnet para poder viajar con su padre a Lima cuando él contaba con 12 años. Sin embargo, para él en ese entonces no tenía un valor significativo. Paz Zamora considera que tramitar su carnet no significó más que un requisito, una formalidad.

Paz Zamora también reflexiona que el valor de los carnets de identidad cobró una nueva relevancia con la consolidación de la democracia, dado que el poder individual del voto revitalizó la figura del carnet de identidad. 

Ahí Paz Zamora encontró un valor real en su cédula. En esa coyuntura, durante su gobierno, este expresidente afirma que en julio de 1992 se dispuso que el servicio de identificaciones pase del Ministerio del Interior a ser responsabilidad de la entonces Corte Nacional Electoral, como resultado de un consenso entre opositores y oficialistas.

A través de los años, los trámites se han facilitado y se han reducido las fallas. Luis Rico no existió como tal hasta que corrigió la falta que había en su certificado de nacimiento, el cual sólo mostraba: Roberto Rico Arancibia. Por su parte, Emma Junaro también resolvió un error en su trámite, que duplicó el número de otro ciudadano en Oruro. Esa situación tuvo fin dos décadas después, cuando el servicio de identificaciones le asignó un nuevo número a Emma Junaro. También, la duración del trámite se ha reducido a través del tiempo, de días o semanas a cuestión de horas.

Luis Rico rememora cómo los carnets servían de prenda en cantinas en la década de los 60 y 70, durante las dictaduras. Hoy, para la gran mayoría es el símbolo de su identidad. 

Emma Junaro, cantante 
 
 
En Oruro, tramitó su primer carnet a los 17 años, antes de salir bachiller. Cuando lo recibió, ella se sintió "grande”, fue un paso importante para llegar a la adultez. Por primera vez tenía algo de su propiedad, mantuvo su cédula atesorada y sólo la llevaba con ella en ocasiones especiales.

Luis Rico, cantautor 
 
 
 En Tupiza, completó un trámite de 15 días, después de resolver la falta de uno de sus nombres en su certificado de nacimiento. En su carnet figura como "Luis Roberto Rico Arancibia”. Años después, compuso la canción "El carnet de identidad” por una petición de la entonces Corte Nacional Electoral.
 
Jaime Paz,  expresidente 
 
 
A los 12 años, realizó el trámite para su primer carnet de identidad en Chuquisaca, que necesitaba para viajar junto a su padre a Lima, Perú. Entonces, para él realizar ese trámite no significó más que cumplir con un requisito. Años después, su carnet cobró un valor significativo por la consolidación de la democracia.

Cristina Soto, empresaria
 
 
En La Paz, esta empresaria obtuvo su primera cédula de identidad después de cumplir los 18 años. En ese entonces, se permitía llevar fotos tomadas en otros establecimientos, rememora.  Ella se hizo tomar su retrato en "Foto Korea” de la plaza Murillo. Su trámite tardó dos días en realizarse.

Lupe Cajías, periodista 
 
 
Tramitaron la cédula de identidad para Guadalupe Cajías, de apenas tres años de edad, porque debía  realizar un viaje a Panamá. 
Durante su niñez, los vecinos  de su edad y algunos de sus hermanos no tenían ese documento, ella lo obtuvo cuando era una niña, lo que le provocaba orgullo y soberbia. 
 
La primera  firma
  •  Caso de Junaro   Después  de practicar hasta  lograr dibujar su firma con precisión, pasó a dependencias de la policía cercanas a la plaza 10 de Febrero para los procedimientos.
  • Un expresidente El expresidente del país, Jaime Paz Zamora, tramitó su primer carnet para poder viajar con su padre a Lima cuando el tenía 12 años. Sin embargo, para él no tenía un valor significativo.
  • Huella dactilar  El cineasta Marcos Loayza, obtuvo su primera cédula de identidad  a los cinco años, sin poder firmar el documento sólo llevaba sus huellas dactilares. Lo requería para poder viajar al interior del país.

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