Paro de galenos cumple 25 días sin solución y sin tregua

Directores de hospitales alistan para mañana una renuncia masiva. Se instalan piquetes de huelga de hambre en todo el país.
domingo, 17 de diciembre de 2017 · 00:04

Verónica Zapana  / La Paz 


Hace 25 días, los médicos decidieron iniciar un paro general e indefinido en rechazo al Código de Procedimiento Penal. La protesta se agudiza y se instalan piquetes de huelga de hambre en todo el país. En tanto, los directores de hospitales alistan para mañana una renuncia masiva. Por su parte, el Ministerio de Salud espera un diálogo con el sector.


“A nivel nacional todas las asambleas departamentales decidieron continuar las medidas”, aseguró el presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea, y comentó  que debido a ello, desde el pasado jueves se instalan los piquetes de huelga de hambre en todo el país. 


La medida comenzó el miércoles en Cochabamba y el viernes en   las ciudades de La Paz, Santa Cruz y Oruro. Además, el presidente del ente colegiado de El Alto, Orlando Moreira, anunció que mañana habrá una renuncia masiva de los directores y jefes de servicio de los hospitales de segundo y tercer nivel del sistema público y de los seguros a corto plazo. “Debido a que según  el Decreto Supremo 3385 (que crea la Autoridad de Fiscalización y Control del Sistema de Salud, ASINSA), ellos serían los primeros en ser fiscalizados y en caer”, si ocurre una muerte en los nosocomios.


Desde el 23 de noviembre  los profesionales de salud realizan un paro general indefinido en rechazo al artículo 205 del Código del Sistema  Penal, que  criminaliza el acto médico. La norma fue promulgada la tarde del viernes por el vicepresidente Álvaro García Linera. 


Los galenos también  demandan  la derogación del Decreto Supremo 3385, que crea la Asinsa, porque para el sector es inconstitucional. 


Larrea resaltó que es importante que las autoridades de salud convoquen a un diálogo sincero y que los profesionales de salud participarán siempre y cuando esta reunión sea sobre la base de  sus demandas.


Por su parte, la ministra de Salud, Ariana Campero, convocó al sector en ocho oportunidades en diferentes departamentos, pero en ninguna de las reuniones en las que participaron llegaron a acuerdos. Su colega, el  ministro de Trabajo, Héctor Hinojosa, declaró ilegal el paro por lo que anunció el despido de los galenos que no acudan a su fuente laboral durante seis días.


Los más perjudicados por el paro médico  son los pacientes,  ya que en 25 días, se postergaron 8.423 operaciones y se cancelaron 619.583 consultas externas en todo el país. Además, investigan la muerte de cuatro personas que supuestamente serían víctimas de la medida de presión.


Sin embargo, Campero aseguró que seguirá insistiendo con llegar  al diálogo para llegar a un cuarto intermedio como “pausa humanitaria” en la movilización y que en la reunión trabajarán de foja cero el decreto cuestionado.
 

Testimonio 
padre de  familia De un residente médico


 “Lo que cuesta un médico”

Para una familia, que uno de sus hijos decida ser médico es toda una experiencia, poco comparable a otras profesiones. Primero, por las condiciones personales que debe mostrar y demostrar permanentemente el estudiante, a pesar de sus inclinaciones. Es decir, la vocación, de la que tanto se habla, es casi imprescindible pues solamente durante los años de estudio se requiere mucha disciplina y voluntad para avanzar. Si alguien lo logra sin estas condiciones, debe ser con otras, pero nunca es fácil.


Luego está el cambio de personalidad y de vida, pues un estudiante de medicina se tiene que ver desde joven con la pobreza y los problemas más grandes en países como el nuestro: desnutrición, mortalidad materna, abortos provocados y otros.  Y, finalmente, debe renunciar a toda actividad de distracción o familiar si quiere salir en los siete años promedio que implica la carrera en su primera fase.

Finalmente, está el aspecto económico. Si la universidad llega a ser gratuita para algunos (si no lo es, el promedio es de unos 1.000 dólares el semestre dentro de Bolivia), el internado puede llegar a costar unos 2.000 dólares.


Las residencias médicas o especialización ya son palabras mayores, pues hay no más de 100 opciones para todos los egresados a nivel nacional cada año y muchos deben buscar opciones fuera del país. Esto implica preparación de uno o dos años para los exámenes de ingreso, con un costo de vida promedio para una vida modesta también de 1.000 dólares por mes; sin mencionar el costo de los cursos de preparación, que pueden llegar a costar alrededor de 600 dólares por semana, dependiendo del país.

Las residencias pueden ser pagadas, pero si no lo son, representan un costo aproximado de 20.000 dólares anuales por al menos tres años, sin subespecialización.

En otras palabras, son muchos recursos y muchos años los que se invierten para formar a un médico de primer mundo, que son los que están en condiciones de mejorar la salud de un país.

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