Leonor: “Me encarcelaron por un aborto que no me provoqué”

La comerciante, madre de dos niñas, fue denunciada por el médico que la atendió. Ahora cumple medidas cautelares. Denuncian que se violaron sus derechos.
domingo, 19 de marzo de 2017 · 02:00
Liliana Carrillo V.  /La Paz
 
Durante tres días, Leonor T.P. estuvo detenida en una celda judicial de El Alto, acusada de haberse provocado un aborto. "Del hospital me llevaron a la cárcel cuando estaba con fuertes escalofríos. Yo nunca hice nada para provocarme un aborto”, asegura la comerciante de 40 años sobre la que aún pesan medidas cautelares.
 
"Nunca pensé que en vez de apoyarme en ese momento que había perdido a mi hijo me iban a detener -dice al contener la pena que tres meses después del hecho  se ha convertido en rabia-,¿cómo pueden ser tan inhumanos”. 
 
El caso de Leonor se suma a los  775 procesos por abortos ilegales presentados en Bolivia entre 2008 y 2013, según un estudio de la organización no gubernamental  IPAS. De ellos, uno acabó con sentencia de ocho meses de cárcel.
 
 El Código Penal boliviano  castiga el aborto hasta con seis años de cárcel, salvo casos de violación, incesto o  en los que la vida de la madre corra peligro. Ahora, un proyecto de ley plantea que la mujer no sea penalizada además si interrumpe un embarazo en primeras ocho semanas cuando se encuentra en situación de pobreza extrema; si no cuenta con recursos para la manutención de su familia; o si es estudiante.
 
El último domingo de noviembre de 2016, Leonor despertó con fuertes dolores estomacales. "Ya llevame nomás al doctor, le he pedido a mi esposo, porque ya no aguantaba. Yo había sentido algo así”, cuenta  la mamá de dos niñas de 13 y dos años. 
 
Los esposos fueron al centro de salud de su zona, pero al no hallar atención allí se dirigieron al Hospital Corea. "Sólo me dolía mi estómago”, reitera Leonor. Sin embargo, el reporte médico sostiene que la paciente llegó con hemorragia.
 
"Primero, el doctor me ha dicho que me iba a hacer una limpieza, pero después me ha dicho que  estaba embarazada y a mi marido le ha mandado a  comprar ropita para el bebé y medicamentos”, cuenta Leonor y recuerda que se sorprendió con  la instrucción porque no tenía más de 16 semanas de gestación.

"En ese proceso, el doctor me ha acusado de tomar pastillas y yo no he tomado nada. Días antes me había caído de las gradas y sólo estaba tomando matecitos”, asegura. Leonor perdió a su bebé y estaba en el hospital cuando recibió la primera visita de un inspector de la División Homicidios de la FELCC, a instancias de una denuncia presentada por el médico que la atendió.
 
"Es muy complicado para un profesional  establecer si un aborto en proceso fue provocado. Si una gestante se presenta con hemorragia, un médico debe actuar y si el embarazo es inviable,  inmediatamente  realizar un legrado intrauterino para preservar la vida de la paciente”, explica el presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea.
 
Según datos oficiales, el Sistema Nacional  de Salud atiende cada día a 115 mujeres  "por una mala realización de  abortos”. Las denuncias de los médicos no corresponden a esas cifras. "También está el principio de confidencialidad que protege al paciente”, dice Larrea.
 
  Pero Leonor fue detenida y permaneció tres días en celdas. "Estaba mal, tenía fiebre y sentía mucho frío. Como estaba temblando, un policía muy bueno me prestó su cama. Unas señoras que estaban ahí me han  cuidado. A ellas les agradezco”. 
 
Sus primeras horas tras las rejas las pasó incomunicada. "El investigador le ha quitado mi celular a mi esposo, para hacer un rastreo de llamadas, ha dicho. A él le ha dicho que yo iba a estar en  la FELCC y ahí me esperaba, pero a mí me han llevado al juzgado. A él le decía que yo quizás tenía otra pareja y a mí ‘hablá, tal vez te ha pegado tu marido’. Todo para hacernos pelear, pero no ha podido”.
 
Ese mismo lunes, la Fiscalía abre de oficio un proceso contra Leonor T.P. por  la supuesta comisión del delito de aborto. Al día siguiente se instala la Audiencia de Medidas Cautelares en el Juzgado Cuarto de Instrucción en lo Penal, que establece medidas cautelares para la imputada con  la presentación de dos garantes personales o la garantía económica de  10.000 bolivianos.
 
"El día de la audiencia, pese a que vino el forense e hizo la revisión correspondiente y los análisis, no han llegado los informes.  La prueba no ha llegado y es porque yo no he hecho nada -reclama-, si me hubiera provocado un aborto cómo voy a ir al hospital público. Sería tonta ¿no?”.
 
La senadora del MAS Adriana Salvatierra, promotora del proyecto de ley que plantea ampliar  las causales de impunidad del aborto, fue una de las garantes de Leonor. "Yo no la conocía, sólo la había visto en tele, pero se ha aparecido en el Juzgado y yo le agradezco”, dice la imputada.

Desde hace tres meses, la señora debe presentarse cada semana en la Fiscalía, como parte de sus medidas cautelares. "No tengo una parte contraria, pero pese a eso estoy yendo cada semana para firmar el biométrico, tengo medidas sustitutivas. Tengo que ir hasta que termine el proceso, pero no sé cuando será eso. Es una pesadilla bien larga”, reclama.
 
El caso de Leonor motivó un pronunciamiento de apoyo de la Campaña 28 de Septiembre por la Despenalización del Aborto. "Se han violado los derechos de la señora en varios ámbitos. Denunciamos al hospital  y al médico por no haber prestado una atención integral en salud y violado el principio de confidencialidad e identidad de la señora. A funcionarios y autoridades policiales y judiciales  por la estigmatización y prejuzgar la vida privada de la señora, actuando desde una mirada patriarcal y misógina”, dice Gladys Rada, activista del Pacto Nacional por la Despenalización del Aborto.
 
Tras su experiencia, Leonor dice que aunque ser mamá la hace feliz, ahora no quiere más hijos. "Ahora me asusta”, comenta mientras acaricia la cabeza de su hijita.   

Helena estuvo presa ocho meses en Palmasola por aborto 
 
La única condena por aborto en los últimos años en Bolivia corresponde a una guaraní que estuvo ocho meses en la cárcel cruceña de Palmasola en 2012. Entonces, ella  tenía 28 años y había quedado embarazada a causa de una violación, establece el informe de IPAS.
 
Helena (nombre ficticio) no presentó  denuncia por la violación y no pidió autorización judicial para el aborto. "Dijo que tenía miedo que la Policía no iba a creerle si denunciaba la violación y no sabía que podía obtener un aborto legal. No sabía que podía ir a la cárcel por interrumpir su embarazo”, dice el informe.
 
 Durante su vigésima tercera semana de embarazo tomó misoprostol, sufrió graves complicaciones y fue a la Maternidad Percy Boland para recibir atención. Tras el aborto, fue esposada y detenida mientras estaba en el hospital. 
 
"Helena estuvo vigilada por dos policías durante su estadía de 10 días en el hospital, mientras que la unidad de homicidios investigaba su caso. La Defensoría de la Niñez de Santa Cruz la denunció por el delito de aborto”.
 
El 3 de febrero de 2012, Helena fue acusada oficialmente y puesta bajo detención preventiva en la cárcel de Palmasola en Santa Cruz. Allí permaneció durante ocho meses.
 
 El 6 de junio de 2012, Helena se declaró culpable  y así aceleró su caso para regresar a su hija. La sentenciaron a dos años en prisión, que cumplió fuera de prisión.

AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

Más de
114
103