Llaullani recoge su primera cosecha de truchas de altura

Por nueve meses la granja de peces se alimentó de las aguas puras del Huayna Potosí.
domingo, 17 de septiembre de 2017 · 00:00
Leny Chuquimia  /  Llaullani 
 
Con fiesta, los habitantes de la comunidad de Llaullani -ubicada en el macrodistrito paceño de Zongo, a los pies del Huayna Potosí-  recogieron  su primera  cosecha   de truchas del criadero comunal. Y tenían razones para celebrar,  pues esta cosecha inauguró  oficialmente en la zona la actividad piscícola en miras a reforzarla con valor agregado.
 
 "En papeles, el proyecto existe  desde 2013 pero recién el año pasado empezamos a construir las fosas y la siembra se hizo en el mes de diciembre”, comenta el representante de los piscicultores de la comunidad, Valentín  Llusco Cuevas. Y muestra los frutos del trabajo conjunto: media tonelada de truchas de buen tamaño y sabor. 
 
Las características de Llaullani hacen que los peces sean especiales. "El agua que utilizamos es captada directamente del deshielo del Huayna, es pura y apta para el consumo directo. En temperaturas bajas las truchas generan más grasa por lo que son más ricas en omega 3 y  6 ”, explica el técnico de la Unidad de Promoción Económica de  la Subalcaldía  de Zongo, Carlos Cruz  .
Del trabajo de la tierra al agua 
 
 Llaullani es una comunidad del macrodistrito  Zongo, del municipio de La Paz. Está  ubicada en medio de un camino serpenteante que desciende  por las  quebradas  del  Huayna Potosí. 
 
Tiene poco más de 40 familias que desde siempre trabajan en   la agricultura y la ganadería, pero sólo  para el consumo propio. Sus pocos  ingresos llegan de la mano de   trabajos eventuales en obras municipales o de COBEE.
 
Sus parcelas  se asemejan a  parches marrones  que salpican el terreno  rocoso de las empinadas  montañas. Las casas pequeñas con murallas de piedra resguardan un pueblo   silencioso, como la bruma que a ciertas horas desciende.
 
"Nací y estudie acá. Con mis compañeros  jugábamos   trompo allá arriba”, recuerda don Valentín apuntando hacia la planicie donde está el colegio. "Éramos hartos, ahora en la escuela apenas hay 11 alumnos”, lamenta desde el fondo de unas cejas espesas y largas  coronadas por una cabellera completamente blanca.
 
La mayoría de los habitantes de Llaullani son personas mayores; sus   hijos y nietos han emigrado a la ciudad en busca  de mejores condiciones de sustento. "Acá no hay oportunidades, por eso se van. La cría de truchas puede ser una buena opción”, dice  Félix Llusco Apaza, uno de los comunarios que incursiona ahora en la cría de peces.
 
Con una sonrisa explica que al principio fue  difícil entender el manejo del criadero,  "pero  hemos aprendido”. En una rutina que se cumple cada día,  los comunarios  que participan en el proyecto toman la temperatura del agua y alimentan a los peces en horarios estrictos. Cada cierto tiempo  los  pesan y  miden. Los que ya están listos llegan a 250 y 300 gramos, 62 unidades completan una arroba.
 
   En diciembre pasado se "sembraron” 5.000 alevines de los que el 20% estaban destinados al consumo de la comunidad.   Por falta de experiencia, en los primeros meses hubo un alto porcentaje de mortandad de peces. Cuando este problema fue superado,  surgió otro. 
 
"Estaban tan bonitas las truchas que han empezado a robarnos y se han llevado  más de 500”, lamenta Valentín. Para cuidarlas, se organizaron  turnos de vigilias, de noche y de día. 
 
   Esta semana la cuidadora es doña Rosa Condori quien, como   Valentín y Félix, ha pasado el umbral de la tercera edad. Lleva a todas partes un cuaderno  envejecido donde se guardan los registros de los nueve meses de trabajo para la cosecha.
 
   Las mujeres de la comunidad se han  capacitado en gastronomía y  descubren  nuevos sabores para sus pescados. Con walusa -una especie de tubérculo de la zona- han preparado chips (frituras) para acompañar las albóndigas y brochetas de trucha.
 


AVISO IMPORTANTE: Cualquier comunicación que tenga Página Siete con sus lectores será iniciada de un correo oficial de @paginasiete.bo; otro tipo de mensajes con distintos correos pueden ser fraudulentos.
En caso de recibir estos mensajes dudosos, se sugiere no hacer click en ningún enlace sin verificar su origen. 
Para más información puede contactarnos

70
1