En 100 años, el número de camas del Hospital de Clínicas subió de 200 a 400

La infraestructura fue diseñada por el arquitecto Emilio Villanueva. Más de 15 pabellones fueron declarados Patrimonio. Desde hace ocho años este centro no cuenta con un equipo de tomografía.
domingo, 27 de octubre de 2019 · 00:04

Verónica Zapana S.  / La Paz

Ingresar al Hospital de Clínicas, uno de los establecimientos de salud más importantes de La Paz y del país,  es como retroceder en el tiempo. No sólo por la arquitectura de la infraestructura, que tiene una data de  100 años, sino porque  aún utilizan  equipos  que fueron adquiridos hace  30 años. Pese a esas limitaciones, los médicos de ese nosocomio luchan para salvar vidas.

Este establecimiento abrió sus puertas un 24 de octubre de 1919 con  200 camas para  atender a 120 mil  personas  que habitaban  entonces  en La Paz. Hoy,  cuando este hospital cumple 100 años de vida institucional  casi nada cambió. En este tiempo  este establecimiento sólo incrementó el número de camas  a 400,  para  dar servicios a     los más de dos millones de habitantes  del departamento  paceño. 

“Este hospital se enfrentó con el crecimiento y  la expansión progresiva del departamento. Originalmente fue diseñado para 600 camas, pero se comenzó  con 200. Hasta la  fecha tenemos 400. Sólo hemos duplicado la cantidad de camas en 100 años”, lamentó el director del nosocomio, Omar Rodas.

 De acuerdo con el especialista, este hospital es de referencia nacional, incluso mucha gente del interior del país llega en busca de un  tratamiento. Aseguró que esa  cantidad de camas es insuficiente para la cantidad de  la demanda de pacientes.  “Siempre está lleno”, comentó.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en La Paz hay  cerca de 2.883.000  personas, el 50,3% son  mujeres y el 49,7% son hombres. Es decir que el número de habitantes se incrementó más de 20 veces desde hace 100 años.

Para el secretario ejecutivo del Sindicato de Ramas Médicas de Salud (Sirmes), Fernando Romero, “el hacinamiento es una de las  grandes limitaciones de este hospital”. 

Este medio visitó  el hospital y observó que por pabellón hay más de 20 catres que están deteriorados y tiene un espacio de distancia de 50 centímetros.  “Por eso el riesgo de infección es muy alto”, comentó  Romero.

Otra  de las salas del nocosomio, ubicado en Miraflores.
Foto: Archivo / Página Siete

Con un tono de resignación, el  galeno   explicó que  los médicos buscan dar mejores condiciones al paciente, pero lamentablemente no hay  recursos. “Es un problema que hoy en día no hemos resuelto”, puntualizó Romero.

El director del Hospital de Clínicas  relató que desde  los primeros años de vida   el nosocomio fue autosostenible. Debido a los cambios de normas  y gobiernos, esta característica cambió.  Hoy en día, con la implementación del Sistema Único de Salud (SUS) los ingresos “han disminuido enormemente  porque ya perdió el  87% de  ingresos propios.  Eso limita la autocompra”, indicó. “Pero aún estamos  de pie para que más adelante compremos el equipamiento que necesitamos”, afirmó.

En 1905,  la municipalidad de entonces decidió construir un nuevo hospital porque el establecimiento de salud de la Landaeta  no era suficiente para la demanda de pacientes. 

El arquitecto  Emilio Villanueva   diseñó el espacio. Se construyó sobre una superficie de 70.000 metros cuadrados en Miraflores. El 24 de octubre de 1919,   en este establecimiento se inició  la atención médica con algunas especialidades.

El nosocomio,  denominado Hospital General,  fue administrado por la orden religiosa Santa Ana. Pasó  luego  a manos de las autoridades locales. Dos años después se completó el traslado del personal del Hospital Landaeta. Desde entonces comenzó a funcionar laboratorio y quirófano. “Esta última sala era la más novedosa en La Paz”, dijo. 

Luego se construyeron otras unidades, como la de traumatología, otorrinolaringología y  neurocirugía,  que tenían equipamientos desde la Guerra del Chaco. Ahora, estos equipos son guardados en el museo del nosocomio.

 Hace 50 años se creó la unidad de emergencias. Los pabellones originales fueron remodelados en varias ocasiones. 13 salas del Hospital de Clínicas  fueron declaradas Patrimonio Histórico, Arquitectónico y Urbano.

En la actualidad, el personal  y los paceños claman por un nuevo hospital “que cuente con  infraestructura acorde a un tercer nivel,  incluya especialistas,  equipamiento de punta y sin  restricciones políticas.

 Según Rodas, para materializar este sueño se elaboró un proyecto que demanda una inversión de   203 millones de dólares. “Es un monto bastante grande que, prácticamente, es imposible de conseguir de un Estado, de donaciones o aportes extranjeros”, lamentó.

 Añadió que se cuenta con  mil funcionarios y se requiere incrementar el número de ítems. Solicitó  también  mejorar el equipamiento. “El Ministerio de Salud donó equipos valuados en millones de bolivianos,  pero no es suficiente”, comentó. 

Desde hace ocho años  este hospital  no cuenta con un equipo de tomografía. Este hecho  provoca que los pacientes   hagan sus estudios en otros centros. 

Rodas aseguró que en el hospital se  salvaron  miles de vidas gracias a  grandes profesionales que pasaron por este nosocomio. Y que el establecimiento de salud fue y es también una gran escuela.

El Hospital  de Clínicas, uno de los más importantes de La Paz.
Foto: Archivo / Página Siete

La formación de especialistas, uno de los más grandes aportes

Desde hace más de 50 años, el  neurocirujano Javier Endara  entrega alma, vida y corazón al  Hospital de Clínicas. Él se formó  como médico general en este nosocomio y  fue uno de los pilares fundamentales para  la creación de una  unidad  especializada en neurocirugía.

Endara recordó dio sus primeros pasos en la medicina  en este nosocomio. “Incluso llegue a vivir en el hospital  para atender  a los pacientes”, dijo el doctor que ahora tiene más de 70 años.

Después de egresar, el galeno  quiso especializarse como neurocirujano,  pero en el nosocomio  paceño no existía  la formación  para esa  rama. Entonces   decidió viajar  para estudiar en  Colombia y Francia. Años después, el  galeno retornó a Bolivia  para ejercer su especialidad. “En ese entonces aún usábamos equipos de la Guerra del Chaco, aunque en otros países ya no se  utilizaban, pero acá  todavía les dábamos utilidad. Uno de esos equipos es el aparato de Rayos X,  que ahora pertenece al museo”, acotó.

“Fue tanta la emoción cuando armamos el proyecto con otros colegas. Me senté a escribir sobre la especialidad y se concretó el plan.  Ahora puedo decir orgulloso que de nuestro  hospital ya salieron 20 especialistas en esta rama que trabajan en diferentes establecimientos  del país y del exterior”, dijo  Endara.

Al igual que este especialista, decenas  de profesionales del  país  se formaron en este establecimiento y  ahora comparten todas sus enseñanzas en  el área de la docencia. 

En diciembre de 1957,  el Hospital de General de Miraflores fue declarado  como Hospital de Clínicas Universitario para la enseñanza de la medicina.   En la actualidad, este  establecimiento es reconocido porque se ha convertido en una escuela de formación de    especialidades.

El representante de la Facultad de Medicina de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Fernando Dávalos, agradeció al personal del nosocomio por la formación de recursos humanos. “Es un aporte muy importante para el país. La capacitación es muy  requerida en el país”, sostuvo. 

“Aquí estamos entre profesores, compañeros y alumnos”, comentó  Dávalos,  el pasado jueves en un emotivo acto de celebración con los jefes de las unidades del Hospital de Clínicas. 

“Para nosotros es una felicidad  celebrar  los 100 años del Hospital de Clínicas. Nosotros siempre trabajamos en  conjunto. A  pesar de los momentos críticos que tenemos, sé que  saldremos adelante porque la gente requiere de nuestros servicios”,  comentó optimista el profesional.

Rosario Flores, una de las pacientes del nosocomio  paceño, aseguró que desde hace 30 años es voluntaria de la Legión de María en el nosocomio . Contó que en el hospital hay muchas carencias, además afirmó que hay muchos pacientes que no tienen recursos para cubrir los gastos médicos. 

“Muchas personas no tienen dinero y por eso nosotros donamos medicamentos para  farmacia. De esa manera  ayudamos   a los más necesitados”, destacó la mujer de 85 años.

Indicó  que se sumó al voluntariado porque  hace  65 años su papá falleció en el nosocomio. “Entonces prometí ayudar a la gente”, dijo.  Y así es. Al menos tres veces por semana   acude al nosocomio  no sólo para llevar medicamentos, sino para visitar a los enfermos.