“Lucharon los que resistieron pacíficamente, por ellos sigo”

La Sole cuenta cómo enfrentó los días de manifestaciones violentas en la urbe alteña. Las amenazas y los insultos -dice- llegaron desde el primer día de su gestión.
sábado, 30 de noviembre de 2019 · 00:19

Wara Arteaga  / El Alto

“Yo la imaginaba más alta”, es tal vez la frase que más  escucha la alcaldesa de El Alto,   Soledad Chapetón, cuando visita un nuevo lugar. Y  es que su nombre  resuena hasta en los extremos  de  Bolivia  por ser una mujer joven que representa a la ciudad más aguerrida del país y porque  ha enfrentado diferentes conflictos políticos. Ella siempre se ha levantado. Por esas cualidades es que se imaginan a la Sole alta, por fuerte. 

Después de semanas de  conflictos sociales tras la renuncia de Evo Morales a la presidencia y casi  al final de una mañana ajetreada, la Sole recuerda que desde el primer día como Alcaldesa no tuvo una gestión fácil, pero no fue por ser joven o mujer, sino porque se enfrentó a grupos organizados por dirigencias. Los mismos  que el último mes quemaron su casa, la Alcaldía y al menos cinco  unidades policiales.

Cuando la Sole recibió las  amenazas de que quemarían su casa, su primera impresión fue de incredulidad. “Lo primero que se te viene a la mente es ‘no, no lo van a hacer’”. Aunque ella sabía que la vida política sería difícil, jamás pensó que  atacarían la casa de su familia.

La tarde del 19 de noviembre, una casa ardió en la zona de Nuevos Horizontes II. Era el lugar donde la alcaldesa de El Alto pasó  su niñez, primero una vivienda de adobe y después de muchos años una casa de dos pisos. La Sole recuerda con tristeza el  hecho, no por lo material, sino por la familia. 

 “Esa casa se ha  hecho con mucho esfuerzo, es el esfuerzo de mis hermanos,   pero como mi mamá dice: es algo material y con trabajo se recupera. Pero  la (que hace) política soy yo, y creo que meterse con la familia, hacer escapar a una adulta mayor, quitarle el techo a los niños es lo peor, algo que no tiene nombre”, lamenta. 

 La Alcaldesa explica que era inconcebible pensar en tanto “odio” traducido en ese accionar. Este rencor -cuenta Chapetón- se debe a que se cortaron los excesivos privilegios de las dirigencias.  “Los gremiales decían:  ‘libérennos de este atropello sindical’ porque antes una persona de El Alto podía disponer quién entraba o salía de la Alcaldía, también quitaba  puestos”, cuenta. Este mismo accionar se repetía en juntas escolares y vecinales. 

“Se registraron  excesos y limitaciones de derechos por parte de esos sectores y se aglutinaron, a Dios gracias, grupos pequeños, que llegan a consolidar estos ataques”, explica Chapetón.  

Frente a estos hechos, la Sole asegura que tiene clara su situación y la de la ciudad de El Alto. Para ella, la verdadera resistencia se vivió cuando los ciudadanos se organizaron para defender sus casas, sus negocios y sus vidas. Esos que salieron con banderas blancas  o  aguantaron en vigilias hasta la madrugada para evitar saqueos en sus zonas. 

“Creo que la mayor lucha que ha tenido el pueblo alteño es esa resistencia que no le come el miedo, que no le come el amedrentamiento. Lo que me compete hacer es volver a la normalidad y que se pueda sancionar a las personas que  planificaron los ataques al bien público y a quienes lo efectivizaron,  tenemos dos querellas”, adelanta. 

La destrucción de una autopista recién inaugurada, el saqueo y la quema de Tránsito, de la Felcc, de la Felcv y   el uso de dinamitas para destruir  pasarelas y la planta de YPFB. Esos hechos -asegura-  “nunca más tienen que pasar”. La alcaldesa dice que no tiene lógica pensar que los alteños -que tienen como  principal demanda  la seguridad-  hayan atacado las estaciones policiales. 

“Uno tiene que saber respetar al  otro, pero con una protesta que respete  los derechos del otro. Los alteños que viven en esta ciudad, que transitan aquí, que sus hijos estudian aquí, ellos no pueden haber planificado. Los verdaderos voceros de El Alto no son los que generaron la ruta crítica en nuestra ciudad”, explica muy segura.

 De origen aymara y con toda la seguridad de alguien que ha enfrentado muchos conflictos, la Sole analiza el hecho que desató este conflicto en distintos puntos de La Paz, El Alto, Cochabamba y Yapacaní (Santa Cruz). 

  “Fueron las palabras irresponsables que se usaron, al decir ‘resistencia civil’, nos  han hecho enfrentar entre hermanos. Todo lo que el anterior gobierno había logrado en temas de cerrar brechas de diferencias, en lograr igualdad entre unos   y otros, para mí, todo eso  se ha desplomado en minutos con instrucciones que generaron  odio, rabia y   confrontación entre campo y ciudad, entre los de pollera y no pollera, ha sido una estrategia y  un discurso diferente al que escuchamos  de manera permanente”, recuerda. 

¿Cómo resistió a todas estas situaciones? “Para mí la resistencia mayor frente a tantos extremos en estos días ha sido la población, porque si existieran extremos, si yo  fuera de otro lado, seguro me dejaría  engañar”, dice. 

En su mesa  tiene unas  flores y al fondo los escudos de El Alto y de Bolivia, alrededor muchos papeles, así trabaja la Sole.

 

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