“Ñatitas, dennos paz”, piden los devotos en el cementerio

Con bandas y grupos, fieles celebraron la fiesta de los cráneos humanos. Entre rezos y ofrendas, pidieron ayuda para que se solucionen los problemas del país.
sábado, 09 de noviembre de 2019 · 00:07

Verónica Zapana S.  / La Paz

“Ojalá muy pronto haya paz en Bolivia”. Fue la frase con que terminó su oración  Rosalía, mientras observaba concentrada  el altar donde se encontraba  el cráneo de Miguel,   una ñatita que acompaña a su familia desde hace   20 años.  

Rosalía aseguró que ella es devota de las ñatitas o cráneos humanos. Por eso, cada 8 de noviembre,  acude al Cementerio General para rezar y pedir a las almas de  las ñatitas por su familia, por trabajo y por salud. “Pero este año vine especialmente porque quiero  solicitar  paz en el país. No puede ser que exista tanto resentimiento en nuestros corazones. Todos somos hermanos, todos somos bolivianos”, comentó. 

Al igual que Rosalía, cientos de creyentes acudieron a este camposanto  ayer,  8 de noviembre, el día de la fiesta de las  ñatitas. Desde muy temprano, el Cementerio General de La Paz se llenó de creyentes que pedían  salud, trabajo y estudios. 

Pero este año fue un poco diferente. Ayer, la gente también  solicitó paz para el país y rogó    a  las almas de las ñatitas que se encarguen de  ablandar el corazón de las autoridades y los líderes cívicos  de Bolivia. “Queremos que todos se sienten a dialogar”, comentó una de las seguidoras.

 En el   Cementerio General, decenas de bandas y grupos musicales  animaron la fiesta de las ñatitas. Los devotos comenzaron a bailar entre los nichos y las tumbas, donde en días normales sólo se  escuchan llanto de quienes despiden a sus seres queridos.  

Foto:Marco Aguilar / Página Siete

“Tengo mucha fe a mis ñatitas, Salvador y Jhonny que acompañan a mi familia desde hace 50 años. Se quedan conmigo desde hace 15”, dijo Carlos Márquez, otro de los creyente. Indicó que ambas calaveras  cuidan de cada uno de los miembros de su hogar. Todos los lunes les  prende velas.

Márquez contó  que cada año participa  de la fiesta de las ñatitas en el  cementerio para recibir una bendición. Luego exponen las calaveras para que reciban el cariño de  la gente. 

Sus ñatitas llevaban guirnaldas de flores, tenían  bolsas de  hojas de coca  y estaban cubiertas con gorros de lana.  Carlos contó que sus ñatitas son muy milagrosas y por eso ayer pidió a  los cráneos que  devuelvan la paz a los bolivianos.  “Ellos son como los conductores hacia Dios, por eso les pedimos que den paz al pueblo boliviano”, sostuvo.

 Indicó que   los devotos demandan a las ñatitas que  hagan “ recapacitar a las autoridades y a los líderes cívicos”. “Queremos que ambos bajen la guardia y se sienten para  dialogar”,  expresó. 

Como él, pero por separado, Susana, dijo que  este año pidió a sus  dos ñatitas un favor especial:  evitar más confrontación. “El presidente Evo Morales, sus ministros, el cívico de Santa Cruz, (Luis Fernando) Camacho y otros se apiaden de la gente. Ellos están felices comiendo en sus casas  con todo,   mientras el pueblo sufre en las calles”, sostuvo.

Martha Cabana, otra de las devotas,  explicó  que las autoridades  del Gobierno y los líderes políticos necesitan sentarse  para  conversar. “Deben superar sus diferencias. Para ello necesitamos  un mediador”, aseguró.

Foto:Marco Aguilar / Página Siete

“Por favor,  ya no más violencia en Bolivia. Cuando veo la televisión, me siento muy triste y me pongo a llorar, duele ver cómo pelean, como golpean a la gente, usan palos, piedras y  gases lacrimógenos. No hay respeto. Por eso pido también a mis ñatitas que ayuden  a pensar bien a los jóvenes, no pueden ir a exponer sus vidas”, lamentó Cabana. 

Dentro de este camposanto ayer  se registró  bastante afluencia de gente. Pero, según los vecinos, en años anteriores se contaba con más gente.  

“Ahora está un poco vacío. Seguro es por las marchas que se realizan en la ciudad. Dicen que hay una manifestación en La Paz y baja otra movilización de El Alto. La gente ya no quiere salir de su casa. Este conflicto está generando mucho temor”, añadió Eduardo.

Juana Bautista decidió celebrar esta fecha en su domicilio. “Es el cráneo de mi hermana Claudia, quien falleció hace 41 años. Esta ñatita me acompaña desde hace  38 años”, relató la mujer,  mientras acomodaba  las coronas de flores.

Ella, con voz quebrantada, pidió al alma de su hermana que “de una vez haya paz en Bolivia”. “Todos queremos tranquilidad y que no hayan más peleas. No queremos ver enfrentamientos entre madres,  padres e hijos. Todos somos bolivianos y debemos estar muy felices.  Duele mucho ver tanta violencia”, sostuvo.

Juana dijo convencida que las ñatitas ayudarán   a calmar el país. “Queremos que haya paz, pedimos que frenen la violencia, no queremos más muertos”.