Arenavirus se combatió sin protocolos adecuados y Bolivia está en indefensión

El Ministerio de Salud, el Sedes y expertos elaboran un reglamento de atención adecuado. En La Paz se reportaron seis casos confirmados de esa enfermedad, de ese número, tres personas fallecieron.
domingo, 29 de diciembre de 2019 · 00:22

Verónica Zapana S.  / La Paz

Después de seis meses,  el arenavirus volvió a ser noticia en el país. Hace dos semanas se registró el sexto caso positivo de esta enfermedad en la comunidad de Villa Litoral del municipio paceño  de Palos Blancos. El paciente está fuera de peligro. Autoridades de Salud y el Colegio Médico  indicaron que el anterior Gobierno   no combatió   adecuadamente al virus y aseguraron  que el norte de La Paz   sigue en indefensión por la enfermedad.

 El Servicio Departamental de Salud (Sedes) de La Paz  y el Ministerio de Salud alistan protocolos para atender   este tipo de casos. “Lamentablemente con el anterior Gobierno no se actuó de forma adecuada frente a esta enfermedad. Como país no activamos  las medidas de prevención, no hemos actuado de forma conjunta ya que las anteriores autoridades de salud no entendían que en ese tipo de casos se debe trabajar en equipo. Tampoco realizaron  las tareas técnicas, académicas y científicas”, criticó el presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea.

Con una mirada similar, una fuente de Ministerio de Salud que prefirió no identificarse, dijo que las tareas que se realizaron con los primeros casos reportados fueron “de forma tardía”. Esto  conllevó a una atención sin las medidas de seguridad necesarias. Este hecho  provocó el deceso de tres personas infectadas por el virus. 

En junio de este año, la médico  interna del Hospital de Caranavi, Ximena Cuéllar, murió a causa de un extraño virus y otros dos médicos, Gustavo Vidales y Marco Ortiz, que la atendieron estaban hospitalizados. Días después, el Ministerio de Salud confirmó que se trata de un arenavirus, pero no se precisó el tipo del virus. 

Luego de  una investigación se estableció que Cuéllar atendió a Macario Gironda, un agricultor de 68 años que presentó síntomas de la enfermedad el 12 de mayo en el hospital de Caranavi. Debido a ello, este hombre  fue considerado el paciente cero. Él transmitió el virus a su   ayudante de cosecha de arroz, Hilarión,  de 21 años de edad, pero él salió victorioso a la patología.

Pero Cuéllar no corrió con la misma suerte al igual que el doctor Vidales. Ambos fallecieron.  Ortiz, otro de los médicos afectados,  logró superar esta enfermedad luego de  156 días de internación hospitalaria.

Según la responsable del Programa de Enfermedades Emergentes y Reemergentes del Sedes La Paz, Claudia Salazar, esos casos se registraron en un brote en la comunidad de Siliamo de Guanay. Pero el último paciente que se reportó en Palos Blancos, es “aislado”. 

Resaltó que este paciente aparentemente no tenía una alta carga viral y  superó la terapia intensiva. En los últimos días tenía que ser trasladado  a sala de internación.

El arenavirus llegó este año al norte de La Paz. Esta enfermedad se presentó por primera vez en 1.958 en Beni y luego de 46 años se registró en el Chapare cochabambino y 15 años después en La Paz.  El nombre de esta enfermedad  varía de acuerdo al lugar de procedencia. 

“Aparentemente el vector transmisor está migrando del Chapare porque  tanto Guanay como Palos Blancos colindan con Cochabamba”, dijo el responsable Nacional de Zoonosis, Freddy Lizón.

Tres ausencias 

De acuerdo con el presidente del Colegio Médico de La Paz, cuando se presentaron los primeros casos, el Ministerio de Salud debía activar una alerta para que el municipio de Guanay cuente con mayor presupuesto para realizar tareas de prevención en la población, principalmente en aquellas personas que ingresan a la selva para trabajar en sus cosechas. “No se hizo nada de eso”, dijo. 

Otra de las observaciones que realizó el personal de Salud es que no se hizo oportunamente un estudio de mastozoología   para identificar al vector transmisor del virus. “En la actualidad  ya deberíamos contar con un informe sobre el roedor, pero hasta la  fecha no sabemos exactamente cuál es el vector”, comentó. 

Lizón  indicó  que actualmente se presume que el roedor de la familia Calomys es el transmisor del virus. 

Larrea  mencionó que no sólo es conocer al roedor transmisor, sino  que también  se debe contar  con un protocolo de atención al paciente. “Es decir que el personal sepa cuándo y cómo actuar al registrar un caso de esta naturaleza”, indicó. 

De acuerdo con Lizón,  en la actualidad  no se tiene un protocolo definido, por eso es que se trabaja junto al Sedes y un grupo de infectólogos para definir un reglamento. “Hemos encontrado que no existen normas de atención al paciente, por eso queremos  aprobar una norma que incluya una definición exacta porque ahora sólo cuenta con una descripción  general del arenavirus”, comentó. 

La responsable del Programa de Enfermedades Emergentes y Reemergentes del Sedes, Claudia Salazar, aseguró que están trabajando  el protocolo para atender  el arenavirus. Indicó  que  realizan reglamentos  generales para enfermedades tropicales.

 “Todo paciente que llega a un centro hospitalario con el antecedente de haber estado con una persona que dio positivo a la enfermedad es un nexo epidemiológico. Entonces  con ellos se realiza el protocolo”, dijo  Salazar.

¿En qué consiste este protocolo? Según la experta,  como primer paso se observa  si el paciente  tiene fiebre, dolor retro ocular, cefalea, mialgia y  altralgia. Como segunda medida se realiza la toma de muestra para determinar si tiene dengue. Si en un  estudio de  hemograma se detecta  una disminución de glóbulos blancos y de las plaquetas de la sangre, la persona será considerada   como caso sospechoso de hanta o arenavirus”, resaltó.

A su turno, el presidente del Colegio Médico  dijo  que  se debe equipar al Hospital de Caranavi,  donde llegan este tipo de casos. En este nosocomio se requiere  un ambiente específico para poner en cuarentena al paciente que llegue con síntomas de la enfermedad, además de montar con un laboratorio específicamente para identificar el virus y el personal debe contar con  trajes de  bioseguridad. “Lamentablemente el hospital no cuenta con nada de eso pese a que  se han reportado dos brotes:  el primero en junio y el último en diciembre”, sostuvo.  Indicó  que no se cuenta con un centro de referencia en   La Paz, en caso de que el paciente sea derivado a la ciudad por complicaciones.

Larrea aseguró  que tampoco hay una bioseguridad nivel cuatro, tal como informó el anterior Gobierno. “Ese nivel nunca lo hemos tenido” porque se debería contar  con una puerta que descontaminación del virus para trasladar al paciente de un lugar a otro.

Los tres   casos

  • 1 Entre abril y mayo, Macario Gironda de 68 años ingresó a la comunidad de Siliamo del municipio  paceño de Guanay para cosechar arroz. Luego de unos días esta persona comenzó a sentir dolor de cabeza, fiebre alta, acudió al hospital de Caranavi, donde fue  atendido por  la interna, Ximena Cuéllar. El  12 de mayo falleció. Esta persona es considerada como el paciente cero.
  •  2 Hilario,  un joven de 21 años,  adquirió el virus   por un contacto con el paciente cero, quien era  su suegro. Según las autoridades,  se contagió cuando ayudaba en la cosecha de arroz en la población de Siliamo. Pero, esta persona le ganó la batalla a la enfermedad y actualmente goza de  buena salud. En un inicio no se supo lo que tenía, tras un  análisis  dio positivo.
  •   3 Cuando el paciente cero llegó al hospital de Caranavi, fue atendido por  la médico interna, Ximena Cuéllar. Tras unos días ella comenzó a sentir síntomas. Cuando estaba con hemorragia fue traslada  en una ambulancia a  La Paz. Falleció el 20 de mayo. Días después los resultados de las muestras confirmaban la presencia del virus.

Los otros tres casos de pacientes  afectados por el Arenavirus

  •  4  El doctor que atendió a la médico interna, Ximena  Cuéllar fue el especialista   Marco Ortiz.  Él también se encargó de trasladar  a la joven  desde Caranavi hasta La Paz. Se presume que el galeno adquirió el virus cuando la paciente empezó a toser  y el virus ingresó a través de los ojos. Luego de unos días, este profesional dio positivo al virus. Estuvo internado durante 156 días y tras un buen tratamiento en un hospital de  La Paz, sobrevivió a la enfermedad.
  •  5 Después de que Ximena Cuéllar fue atendida en el Hospital Arco Iris, ella fue trasladada al Instituto Gastroenterológico,  donde la revisó el doctor Gustavo Vidales. Se presume que el profesional  le hizo una endoscopía y fue en ese momento cuando el galeno tuvo contacto con sus fluidos y se transmitió el virus. Lamentablemente,  el profesional de salud  falleció en julio. 
  •  6 El sexto paciente que tuvo el virus fue una persona de 47 años de la comunidad Litoral en el municipio paceño  de Alto Beni. Esta persona adquirió la enfermedad cuando ingresó al área selvática para extraer madera. El paciente fue atendido en el Hospital Caranavi y luego fue  derivado al Hospital del Norte de la ciudad de El Alto. Pero como no se contaba con espacio  en  terapia intensiva, fue trasladado  al Agramont.  

“En el Hospital del Norte sólo hay voluntad para atender los casos”

En el hospital del Norte de la ciudad de El Alto sólo  hay  “voluntad” para atender a los pacientes con Arenavirus porque los galenos  no cuentan con todo el   equipamiento necesario, dijo  el presidente del Colegio Médico de La Paz, Luis Larrea. Según el Servicio Departamental de Salud (Sedes), este nosocomio cuenta con una unidad de terapia intensiva llena.

Larrea aseguró que esa sala debería contar con equipos especiales para la atención de estos casos. Por ejemplo, se requiere de  una sala de terapia intensiva específica, un tomógrafo para hacer algunos exámenes, un laboratorio especial, un espacio adecuado para eliminar los desechos biológicos y  ropa de protección para el personal de salud, entre otros.

La indumentaria ideal  consiste en un overol,  lentes,  barbijo número 95, guantes y botas. Pero el personal del hospital del Norte  no  cuenta con esos insumos, recalcó el dirigente. 

En julio, el anterior Gobierno identificó a este nosocomio como un centro de referencia para tratar la enfermedad, pero Larrea aseguró que no tiene condiciones.  “Para empezar, la sala está en el tercer piso”, dijo el dirigente  y precisó que lo ideal sería que la sala se encontrara cerca de la puerta para el ingreso inmediato  de este tipo de pacientes. 

La responsable del Programa de Enfermedades Emergentes y Reemergentes del Sedes, Claudia Salazar, dijo  que en el nosocomio sí se cuenta con la sala de aislamiento,  pero lamentó que la Unidad de Terapia Intensiva siempre está llena porque es  un nosocomio de referencia en la urbe alteña.

Larrea resaltó que  en  la atención de los casos del Arenavirus, el Gobierno anterior  “sólo ha improvisado”. Comentó que esa es una desventaja que tiene Bolivia porque aún no se ha trabajado en temas de prevención de este tipo de enfermedades.

Las instalaciones  del hospital del Norte de El Alto.
Foto:El Alto

Búsqueda de roedores

Junto al Ministerio de Salud, el  Sedes  informó que se contrató a  dos biólogos para realizar un estudio del roedor transmisor de la enfermedad. Se estima que el informe será concluido  en dos años. 

“Queremos saber qué ratón es, cómo y dónde vive”, dijo  el responsable de Zoonosis del Ministerio de Salud, Freddy Lizón.

Salazar añadió que este estudio se debería  elaborar de acuerdo a las  estaciones de año, no es lo mismo estar en época de lluvia que en seca.

De acuerdo con  los expertos, el vector está migrando desde  Cochabamba “ya que antes estaba en Guanay y ahora en Alto Beni, ambos municipios colindantes con el departamento cochabambino”.

 

 

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