2019: cuatro conflictos golpearon al turismo, que empezaba a despegar

Según la viceministra de turismo, Katherine Kohler, en octubre, los daños económicos fueron de dos millones de bolivianos diarios. Abatur reporta el cierre de algunas empresas por la difícil situación.
lunes, 30 de diciembre de 2019 · 00:28

Leny Chuquimia  /    La Paz

Cuatro conflictos sociales –durante 2019–  dieron un golpe duro al turismo boliviano, rubro en despegue. Pese a que los conflictos han cesado, los efectos continúan, los turistas cancelan las reservas, las empresas reportan grandes pérdidas y las embajadas mantienen las  alertas para visitar el país. La viceministra de Turismo, Katherine Kohler, señaló que durante el  conflicto se perdieron dos  millones  de dólares por día. 

“Para nosotros fue un año muy duro por los conflictos, paros y bloqueos que hubo en el país. No sólo por lo ocurrido después de las elecciones. Afectó el incendio de la Chiquitania, el conflicto en la Isla del Sol, los bloqueos en  Uyuni. En  La Paz, la quema del  Valle de la Luna”, indicó el presidente de la Asociación Boliviana de Agencias de Turismo Receptivo (Abatur), Giovanni Villanueva.

La presidenta del Colegio de Profesionales en Turismo de La Paz, Eliana Ampuero, indicó que estos cuatro eventos afectaron severamente al turismo. “Esto se refleja en las cancelaciones de turistas, sobre todo internacionales. Se estima que de los  ingresos diarios del turismo, el 26% se genera en La Paz”, afirmó.

         Durante el primer semestre de 2019, el ingreso de turistas a la Isla del Sol fue prohibido por los enfrentamientos entre las comunidades de Challa y Challapampa. Se secuestraban lanchas que eran quemadas y varios países emitieron     alertas.

Lo mismo ocurrió en Uyuni el mes de septiembre, cuando, por una crisis municipal, los pobladores bloquearon los ingresos y salidas de uno de los destinos estrella del país. Casi un centenar de turistas nacionales y extranjeros quedaron varados o retenidos. La Cancillería tuvo que intervenir.

El incendio de la Chiquitania también representó un problema para el sector y le siguió  la crisis y violencia poselectoral.

“Sabemos que países como Estados Unidos, Inglaterra, Alemania y  Francia sacaron una alerta para sus conciudadanos, pidiendo que retornen a  sus países. Pero ya hay un comunicado que está siendo viral para que no nos mostremos como un destino inseguro”, explicó Kohler.

    El último en recuperarse

 La industria del turismo es muy sensible  a la imagen del país, a los conflictos, a la incertidumbre o a la inseguridad. Lo ocurrido en Sorata el año 2003 es un claro ejemplo de esta situación.

“En este tipo de problemas el turismo es lo primero en ser afectado y lo último en recuperarse. Sorata, en 2003, antes de la Guerra del Gas,  era el destino más visitado del país. Pero, por lo ocurrido, hasta el momento no se puede recuperar”, dijo Villanueva.

Aunque se hizo una evaluación preliminar de los conflictos pasados, no hay cifras oficiales de las pérdidas económicas ya que éstas continúan. Los grupos de turistas  aún cancelan  las reservas de los próximos meses.

“En el mes de octubre se perdía alrededor de 2, 5 millones de bolivianos por día en toda Bolivia”, dijo Kohler  

     “Hay empresas que han cerrado porque entraron en quiebra. Al momento tenemos conocimiento de dos a tres casos, pero el resto tuvo que trabajar duro en el último conflicto para poder sacar a los turistas que llegaron al país poco antes o durante  los problemas”, dijo Villanueva.

Contó   que logró  guiar por la sede de Gobierno a una delegación de portorriqueños. Para transitar, portó una wiphala con la que no tuvo problema alguno.

Los turistas quedaron satisfechos y grabaron videos en los que dijeron que se podía visitar el país y que la situación no era la que se veía a nivel internacional. Los operadores indican que durante los conflictos no generaron ingresos. Sin embargo, aún deben pagar cuentas en los bancos y en  impuestos. 

“El sector del turismo representa el 6% de todo lo que genera el país. Claro que hay un afectación a la economía y que generará pérdidas  de empleo. Volver a dinamizar al rubro será una tarea ardua”, explicó Ampuero.  

“Antes de todo, deberíamos ponernos a pensar que Bolivia fue  nominada a los World Travel Awards y  consiguió cuatro premios. Pero, ahora, ¿qué  visitante vendría a un país que no  le da la seguridad turística  necesaria?”, cuestionó Villanueva.

Comité de Defensa del Turismo

Ante el  problema que se encuentra el rubro, se creó el Comité de Defensa de la Actividad Turística. Forman parte la Federación Boliviana de Guías, el Colegio de  Profesionales en Turismo, el Sindicato  de Transporte  Turístico, Abatur, los artesanos y profesionales independientes del área, entre otras instituciones. 

Esta instancia ya tomó contacto con el Viceministerio de Turismo para analizar la situación. Sin embargo,  no es posible presentar una solución o un pliego petitorio, ya que esta es una gestión transitoria y el tiempo es corto.

Kohler indicó que  se trabaja sin tiempo. “Estamos viendo la forma de ponerle un candado para que lo que se proponga se cumpla en el próximo gobierno, sea el que sea”, dijo para finalizar la autoridad.

 
Los cuatro conflictos  grandes de este año
  

  • Isla del Sol   Desde febrero del 2017 hasta mediados de este año, la Isla del Sol vivió un conflicto con  bloqueos. Lanchas fueron quemadas y hubo más de una  docena de heridos. Se reportó el abuso y asesinato de una turista extranjera.   
  • Uyuni En septiembre,  por 10 días,  organizaciones sociales bloquearon  para exigir la renuncia de siete concejales.  Turistas    quedaron retenidos. Sucedió  tras el encarcelamiento del alcalde Patricio Mendoza.
  • Chiquitania  Por más de dos meses, el fuego devoró 4,1 millones de hectáreas.  Se afectó a cinco áreas protegidas.
  • Elecciones  Tras el informe de la OEA y la renuncia de Evo Morales, los conflictos sociales se agudizaron y el país se polarizó. El tránsito en carreteras se paralizó.

Operadoras de turismo piden  cierre de la intervenida Boltur

Las operadoras  solicitaron el cierre de la Agencia Boliviana  de Turismo Boltur. Aseguran que la estatal se convirtió en una competencia desleal que cuenta con un capital contra el que no pueden competir.

“Se hizo una evaluación de la anterior gestión. Se pidió el cierre de Boltur. Para nosotros es una competencia estatal, somos  el único país de la región que tiene su propia agencia. Para los  privados es competir con el Estado  y nadie puede hacerlo, es muy difícil. Tiene que cerrarse”, indicó el presidente de Abatur, Giovanni Villanueva.  

 El jueves  pasado el Ministerio de Culturas  intervino las oficinas de Boltur. Desde la cartera de Estado,  se explicó que hay varias irregularidades en el manejo de esta empresa, catalogada  como estratégica. Se anunció que se conformará una comisión que auditará a la estatal.

 “Ante los serios y preocupantes indicios que tenemos sobre monopolio, contratos lesivos al Estado, conducta antieconómica, incumplimiento de deberes, gastos no justificados y pérdidas económicas en contra de la empresa estatal Boltur, el Gobierno y el Ministerio de Culturas ha tomado la determinación de conformar una comisión de intervención que realizará una auditoría externa, ajena e independiente”, indicó la ministra de Culturas y Turismo, Martha Yujra.

   El asesor jurídico del Ministerio de Culturas, Federico Apaza, explicó que Boltur realizó una terciarización en  viajes al exterior del país, como a Tierra Santa en Israel, o al Caribe. Dijo que  compraba paquetes a empresas privadas para venderlos como suyos.

      La gerente de la estatal, Lourdes Omoya, manifestó que su gestión fue transparente y que está a  dispuesta a encarar la fiscalización. Dijo que se trabajó bastante en destinos comunitarios. 

“Pueden  revisar toda la información, porque aquí no tenemos nada que ocultar”, dijo.

 

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